Final con botas embarradas

Y un día la campaña explotó en Santa Fe. Para que quede claro que Carlos Reutemann se juega el resto de su vida política en los comicios del 28 de junio, el viernes cambió todos sus estilos.

Por Mauricio Maronna

No se privó de usar la reunión con la mesa de enlace rural como anzuelo para atraer a la constelación mediática y pisar el acelerador a fondo: acusó al socialismo de difamadores, serpenteó la denuncia de fraude, blanqueó que será candidato a presidente aunque gane por un solo voto y arriesgó que está arriba de Rubén Giustiniani por seis puntos.

¿Qué llevó a semejante giro teniendo en cuenta las características lacónicas del senador, las mismas que tanto rédito le dieron en su carrera política?

Una mirada neutral arribaría a la conclusión de que su rival, Rubén Giustiniani, se le acercó en las encuestas de un modo inesperado teniendo en cuenta el fuerte viento de cola con que Reutemann inició la campaña el 28 de diciembre de 2008 al darle aire a la posibilidad de competir por la Casa Rosada.

Obviamente, todos los peronistas consultados ayer por este diario despejaron esa mirada y atribuyeron las acusaciones a lo decisorio que resulta para el senador la parada del último domingo de junio.

"Escuchame, esto es a todo o nada. Me juego a fondo y me harté de que estos hipócritas me sigan ensuciando. Los voy a poner al descubierto, cueste lo que cueste", le dijo Reutemann a un dirigente que también se sorprendió por la embestida dialéctica.

Al Lole le pasa lo mismo que a esos equipos que tenían por delante un campeonato que no presentaba complicaciones pero que en el decurso de las fechas puso en escena a una "revelación".

La presión del santafesino es saber de antemano que la partida de junio es el trampolín hacia la Presidencia de la Nación o el letargo de una banca en el Senado, algo que lo entusiasma poco ante la casi unánime percepción de los analistas respecto a su condición de nuevo jefe del peronismo tras las elecciones en Santa Fe.

"El resultado electoral en Santa Fe será decisivo a nivel nacional, teniendo en cuenta que es el cuarto distrito en importancia, pero también porque a nivel local comenzará a definirse un duelo entre dos claros presidenciables para 2011: el gobernador socialista Hermes Binner y Reutemann. Ambos necesitan del triunfo para consolidar sus aspiraciones a nivel nacional", graficó el titular del Centro de Estudios para la Nueva Mayoría, Rosendo Fraga.

Según él, existe una paridad en el orden del 40% entre Reutemann y Giustiniani, "con una leve tendencia a despegarse por parte del Lole"

Esa "paridad" ha subido los ánimos del socialismo, para el que Reutemann entró en pánico al hacer una batería de denuncias. "¿Qué te pasa Lole, estás nervioso?", ironizaban dos dirigentes el viernes, recordando el personaje de Kirchner en Gran Cuñado.

Resulta sorprendente que existan dudas sobre la fiscalización en la principal ciudad de la provincia, tratándose de un partido que gobernó la bota ininterrumpidamente desde 1983 hasta que Jorge Obeid le puso la banda a Binner.

Algo podría decir Agustín Rossi, quien el mismo domingo en que Miguel Lifschitz derrotó a Norberto Nicotra consagrándose intendente recorrió los medios locales con urnas encontradas en baldíos, en un escándalo que estuvo a punto de anular los comicios.

Finalmente, Rafael Gutiérrez, quien era el presidente del Tribunal Electoral, le dio el visto bueno a la victoria de Lifschitz.

Será difícil que el Chivo recuerde ahora aquellos episodios teniendo en cuenta la pésima relación con el reutemismo.

"Hay algo mucho más grave, la provincia bajó a más de la mitad la entrega de leche en el comedor Niños Felices de la zona oeste, en la que estuvo el Lole días atrás. Esas son apretadas de las peores", denunció un militante justicialista tras haber conocido ayer la novedad.

"Nosotros gobernamos la provincia y el aparato está del lado nuestro. Eso revela por qué ganamos en todos los puntos de Santa Fe. Hay muchas comunas gobernadas por el radicalismo. No se olvide que Alicia Tate derrotó al propio Binner en el departamento San Cristóbal por la influencia de (Felipe) Michlig", acota un secretario de Estado provincial, que sin embargo rechaza la discriminación a comedores comunitarios.

La campaña del socialismo es decididamente más prolija, se nota en la estrategia el apego a las reglas de la comunicación política, algo que el peronismo local jamás supo utilizar. Todo queda entonces ahora focalizado en Reutemann, quien se ve obligado a convertirse en comunicador, un rol que nunca jugó.

Binner sabe que además de una potencial candidatura presidencial, el 28 de junio será clave para el futuro político en la provincia. Si Reutemann es derrotado se quedará sin su mayor referente y el socialismo podrá reproducir el caso testigo que es Rosario. Traducido: un triunfo de Giustiniani será bisagra para la permanencia del Frente Progresista en la Casa Gris.

Consultando a justicialistas y socialistas se tiene la misma sensación que mirando la decena de encuestas sobre los comicios.

"Estamos 10 puntos arriba con proyección de indecisos. Me aferro al trabajo de Hugo Haime, para quien todo está decidido", revela con optimismo un candidato a diputado nacional reutemista.

"Ya ganamos: en Rosario (Andrés) Mautone nos da más de 20 puntos de diferencia. Empatamos la ciudad de Santa Fe y pasamos arriba en numerosas ciudades del interior. Por eso a Reutemann le entró el pánico", es la conclusión de un legislador del PS.

Si el propio Lole admitió que está "entre 5 y 6 puntos arriba" y confirmó que será postulante presidencial aunque gane "por un solo voto de diferencia" la conclusión aparece clara: será un final atrapante con escenarios abiertos.

Algunos consejeros de campaña le han implorado a Reutemann que permanezca en Rosario para descontar la ventaja de Giustiniani. Final con pronóstico reservado.

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