Filmus: "Mi límite para dialogar es Aldo Rico"

Filmus:
Quiere reunir a la tropa progresista dispersa en la Ciudad. Jura que no se moverá del Senado y dice que el Gobierno perdió credibilidad.
El año electoral ya empezó y el PJ porteño se debate entre la sangría de dirigentes de la fracasada intentona kirchnerista de transversalidad y la búsqueda de un candidato potable para enfrentar el desafío que le propondrá Mauricio Macri, Gabriela Michetti mediante, y Elisa Carrió junto a la UCR.

Desde el Senado, Daniel Filmus recibió a Criticadigital y se mostró dispuesto a volver a reagrupar las fuerzas dispersas en la boleta del FPV. En el terreno de las utopías, el ex ministro de Educación, sostuvo que no descarta un contacto con Jorge Telerman y también mantiene el diálogo con Aníbal Ibarra y Carlos Heller.

EN BUSCA DEL PROGRESISMO PERDIDO

¿Cómo ve la situación del kirchnerismo porteño?

Todavía falta saber si la elección será desdoblada o no. En el primer caso, se discutirá en primer término la administración municipal. En el segundo caso, se nacionaliza desde el primer momento y se entra a discutir el gobierno de Cristina. Igual, mi idea es reunir todos los sectores progresistas de la ciudad que se opongan a la gestión de Mauricio Macri y que tengan puntos de encuentro en cuanto al proyecto nacional del matrimonio Kirchner.

¿Su nombre suena para encabezar la lista?

Son especulaciones que no tengo en cuenta. Me eligieron como senador y sería poco serio dejar el mandato inconcluso para volver a presentarme en para otro cargo.

¿Se pone algún límite para este tipo de construcción?

La única barrera que no pienso cruzar es sentarme a la misma mesa con Aldo Rico. El respeto a los derechos humanos es un tema que no se negocia. Él tiene todo el derecho a apoyar las medidas de Gobierno, pero no forma parte de mi idea de hacer política.

Sin embargo, el titular del gremio de encargados, Víctor Santamaría, y miembro del PJ porteño dijo que su límite para armar alianzas era Aníbal Ibarra...

No estoy de acuerdo con esa idea de Santamaría. Yo sigo dialogando con Alberto Fernández, Aníbal Ibarra y Carlos Heller. Creo que tenemos autoridad para participar de las decisiones ya que logramos un 24% y el segundo puesto en las elecciones en la que Macri fue elegido como jefe de Gobierno.

¿Dentro de estos posibles diálogos, incluye a Jorge Telerman?

Si, absolutamente. No tengo ningún problema en sentarme a dialogar con Telerman. Nos enfrentamos en la elección pasada, nos cruzamos críticas pero sin agresiones ni agravios. Todos tienen algo para aportar y el objetivo es volver a reunir a las fuerzas progresistas de la Ciudad.

¿Qué opina del alejamiento de Alberto F. de la política porteña?

Alberto no se fue y espero que tenga el espacio necesario para poder dar su opinión. Esto es muy valioso porque fue uno de los impulsores de mi candidatura en el 2007, con la cual creo que el peronismo porteño logró una elección histórica.

¿El kirchnerismo puede hacer frente a las potenciales candidaturas de Carrió y Michetti?

Todavía falta mucho y los electorados tienen comportamientos muy cambiantes. Yo soy optimista. Quizá, los porteño s evalúen que Michetti , por ejemplo, no cumplió su rol a cargo de la Legislatura, ni tampoco ningún rol ejecutivo como vicejefa de Gobierno. En el caso de Lilita, ella va a estar disputando el voto de centroderecha con el PRO. En ese caso, los porteños pueden llegar a pensar su poca experiencia en la gestión.

LA OPOSICIÓN, A LA DERECHA

¿Cómo evalúa los coqueteos entre Macri y Carrió?

Son meras alianzas electorales de dirigentes que piensan el 2009 como una plataforma de lanzamiento para sus proyectos presidenciales. Son intentos de la derecha que pese a no tener proyecto en común se juntan para oponerse al modelo kirchnerista. Es el mismo caso que el nuevo pacto entre Macri, Solá y De Narváez. Se trata de una mera alianza electoral, ya que Felipe hace apenas dos años festejaba al lado mío el triunfo de Cristina en las presidenciales.

MACRI Y LA IMPROVISACIÓN

¿Cómo evalúa el primer año de gestión del gobierno porteño?

Es una gestión basada en la improvisación. Hay como 25 medidas que tomó Macri y tuvo que volver para atrás. El intento de impuestazo, los parquímetros, el cambio de mano de Rivadavia que duró una hora. Si en todas las decisiones se toma a los porteños como conejillos de india algo está mal. Además, eso tiene un costo. No hubo ningún cambio profundo en educación, salud, medioambiente y ninguna para equilibrar el sur y norte, que fue parte principal de su campaña.

¿Puede resaltar algo positivo de la gestión de Macri?

Creo que la obra de bacheo en veredas y calles es lo único bueno. Eso ayuda a que los automovilistas y peatones puedan transitar mejor la Ciudad.

LA GUERRA GAUCHA Y LA PÉRDIDA DE CREDIBILIDAD

¿Cómo vio a Cristina en si primer año de Gobierno?

Por un lado, se tomaron medidas para profundizar el modelo iniciado en el 2003. En ese caso, cambió la idea de que ante una crisis lo primero de lo que se hablaba era de ajuste. Ahora, es diferente se intenta superar los problemas con un rol activo del estado para impulsar la producción y el consumo. Además, se ve al Gobierno preocupado por proteger el empleo. Pero por otro parte, el conflicto con el campo dejó heridas y causó que las últimas decisiones del Gobierno perdieran credibilidad ante la sociedad.

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