"Fijate lo que le pasó a Miguel acá".

BOCA: Ischia marca el caso Russo y asume un futuro difícil si no gana la Copa. Pero mantiene la fe y confía en que Boca crezca en el ida y vuelta: "Llegar a la final es nuestra mínima meta".
"¿Levanto la copa?", pregunta Carlos Ischia, por una copa de vidrio que está frente a él, sobre una mesita ratona y molesta para la foto. Sentado, casi recostado sobre uno de los sillones del salón Portofino del hotel Hilton de Guayaquil, la agarra con ambas manos y casi que la levanta como quien alza la que en verdad vale, la Libertadores. "El año pasado me quedé con mucha bronca y tristeza, porque creo que ahí el equipo tuvo el mejor momento desde que lo dirijo", cuenta el técnico de Boca, asumiendo una cuenta pendiente. A horas de viajar a Cuenca para buscar el pase a octavos, en una charla a solas con Olé, el entrenador sabe dónde está parado...

-¿Sentís que te jugás mucho en esta Copa?

-Siempre te jugás mucho. ¿Quién no se juega nada? Fijate lo que pasó con el Cholo (Simeone) en River: salió campeón en un torneo y al otro se tuvo que ir. Acá, en Boca, pasó con Miguel (Russo): una Copa Libertadores y después de seis meses sin títulos se tuvo que ir. Por eso es lógico que me juegue mucho, pero es algo que no me preocupa, nosotros estamos muy convencidos de lo que queremos.

-Ya que a Simeone y a Russo les pasó que ganaron y se tuvieron que ir, ¿sentís la presión de ganar algo?

-La obligación la tengo siempre y si no me la hacen sentir la tengo yo, porque soy así. La obligación es ganar torneo local, Copa y hasta los cinco partidos del verano. Nadie te dice: "Estos partidos los podés perder". Perdés uno y escuchás gritos de todos lados. Pero todos tienen que saber que no somos máquinas, que los jugadores no son robots y que son humanos y lógicamente pueden tener buenos y malos partidos. Todos siempre apuntamos a más, no sólo a ganar, sino a jugar mejor.

-¿Por qué Boca está bien en la Copa y mal en el torneo?

-En el campeonato no obtuvimos los resultados que por ahí pudimos haber conseguido. Con Tigre generamos muchas situaciones y las desperdiciamos. Contra Godoy Cruz, después del 1-0, al final del primer tiempo y en el arranque del segundo pudimos haberlo liquidado. Con Estudiantes hicimos un primer tiempo bárbaro, con cinco o seis chances claras... Me parece que nos pasó que en el torneo no pudimos definir situaciones que nos hubiesen dado puntos muy importantes y que hoy nos colocarían en otra situación. En la Copa por ahí fue diferente, simplemente porque aprovechamos mejor lo que generamos y por eso ganamos.

-River fue último, ¿Boca puede ser último?

-No vamos a terminar últimos, porque no vamos a descuidar el campeonato. No sé si va a alcanzar para pelear arriba, porque ahora quedamos a diez sobre 27 en juego, entonces es medio complicado y casi que habría que hacer como el año pasado: ganar todos los puntos. Pero si no estamos arriba de todo, vamos a estar cerca.

-Están a 11 de la punta y a cuatro de abajo...

-Y también a tres o cuatro del tercero o cuarto. El tema es que hay que empezar a ganar. Diez puntos en diez partidos es poco, diez goles en diez partidos también es poco. Y en los últimos cuatro pudimos haber hecho dos goles más por partido y así hubiéramos sumado otra cantidad de puntos. Esos goles que no hicimos los tendremos que meter de acá al final.

-¿Por qué en la Libertadores sí se dan las cosas? ¿Hay un secreto de Boca en la Copa?

-No hay secreto. Uno tiene la posibilidad de estar en un equipo en el que hay una historia, jugadores de mucha experiencia, de muchas copas, de títulos... Otro grupo en el que ya juntó una experiencia de varios años. Y otros que son principiantes, que van por la primera o segunda participación, pero que fueron observando, vieron todo desde afuera y ahora escuchan lo que les comentan los grandes. Y así no es tan difícil que se cree el clima ideal para este tipo de partidos.

-Hay un respeto ganado que se nota en los partidos de Copa.

-Seguro, sin ningún tipo de dudas. Los que pasaron por acá hicieron historia y dejaron un precedente importante. Todos saben que es muy complicado ganarle a Boca. Hay cinco o seis jugadores que la jugaron y la ganaron varias veces, saben lo que es la alegría de un título y la tristeza de una eliminación, y eso les pasa por la cabeza antes de salir a jugar y les permite luchar de la mejor manera.

-¿Qué te dejó la Copa del año pasado?

-Bronca, mucha bronca por esos dos partidos con Fluminense que realmente no merecíamos ni remotamente perder ni empatar. Y más el segundo en Brasil, por la cantidad de situaciones que les creamos allá... Fue uno de esos partidos que tienen que ser para vos y no lo son.

-Hoy están lejos de ese nivel. Los jugadores dicen que deben mejorar si quieren seguir adelante.

-Es verdad que todavía no llegamos a ese nivel. En ninguno de los cuatro partidos que jugamos alcanzamos ese nivel que tuvimos el año pasado a partir de octavos. Porque en la Copa pasada, salvo en casa con Colo Colo cuando perdíamos 2-1 y con uno menos lo dimos vuelta, nos costó muchísimo la clasificación en la primera fase. Llegamos a juntar diez puntos y hasta los últimos segundos estuvimos esperando que no hubiera un gol en el otro partido para poder pasar. Hoy, por ahí no tenemos el volumen de juego del año pasado en esta fase inicial, pero estamos mejor en puntaje. Después, aquella vez el equipo se clasificó, creció y ganó mucho en confianza. Eso puede pasar ahora. Boca puede crecer en el ida y vuelta. Está acostumbrado a eso.

-¿Boca es el gran candidato? ¿Hay otros a los que ves con esa chapa a esta altura de la Copa?

-No hay un gran candidato. Es como le pasó a Boca en la Copa anterior... Hay equipos que empiezan a aparecer en octavos. Uno sabe por ahí que Gremio está haciendo una buena Copa; a Nacional en los dos partidos contra River lo vi un equipo copero, luchador, metedor, con gente de experiencia. Después en el ida y vuelta hay algunos equipos que se sienten más cómodos y seguros, con confianza de jugar en casa y por ahí ir de visitante para empatar o a la inversa.

-En el 2008 se les escapó, ¿pueden permitirse que pase de nuevo?

-El año pasado ya nos pasó. Queríamos ganar la séptima para alcanzar a Independiente, que es un gran anhelo, y no lo pudimos hacer. Tenemos la posibilidad este año pero sabemos que hay que lucharla. Para ganar la Copa tenemos en la cabeza que tienen que ser 14 partidos de los que ya jugamos cuatro, y nos quedarían 10 por delante, los dos que restan de la primera fase y después a medida que pasen las fases. Jugar 14 partidos representa a Boca, es lo que les vengo diciendo a los muchachos desde que empezamos la Copa. Llegar a la final es la mínima meta que tenemos que ponernos y es lo que nos proponemos: jugar las dos finales. Y ojalá las podamos ganar.

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