Fiebre "separatista" en Buenos Aires

Más de 60 localidades reclaman ser reconocidas como municipios; buscan una ley para la creación de nuevas comunas.
En el año que el país festejará el Bicentenario de la Revolución de Mayo, la provincia de Buenos Aires podría afrontar sus propias gritos de independencia. Envalentonadas por la autonomía que consiguió Lezama a fines de diciembre, al separarse de Chascomús, más de 60 localidades intentarán convertirse en municipios durante 2010, en lo que promete ser uno de los debates calientes de la agenda legislativa bonaerense.

Los movimientos que impulsan su separación de las ciudades cabecera de partido esperan que se trate una ley marco que fije los requisitos mínimos para que una localidad se convierta en municipio. Almirante Brown, Lanús, Lomas de Zamora, Berazategui y los municipios de la costa y General Pueyrredón son sólo algunos de los distritos que podrían dividirse si prosperan los reclamos. Hay localidades, como Banfield, San Bernardo, Glew o Longchamps, en las que prendió la "fiebre separatista".

Mientras se acumulan las solicitudes de autonomía, en la Legislatura hay por lo menos tres proyectos en marcha para establecer una regulación para la creación de municipios. Los diputados oficialistas se muestran confiados en que este año se alcanzará una solución. "Tenemos la obligación de sacar una ley marco, no queremos volver a la situación que generó Lezama", señaló la vicepresidenta de la bancada oficialista, Alicia Tabarés, respecto de las marchas y cortes de ruta que precedieron la decisión de dividir el municipio de Chascomús.

Pero el panorama no parece tan sencillo. Pocos intendentes están dispuestos a perder su poder con la conformación de nuevos distritos que, además de territorio, les quitaría caudal de votos. Los barones del conurbano, por ahora, confían en que el PJ sabrá cuidar del núcleo de su máquina electoral.

El vicegobernador, Alberto Balestrini (presidente del PJ bonaerense) fue uno de los que resistió la separación de Lezama. Algunos presumen que se trató de una maniobra para evitar involucrarse en la posible creación de nuevas comunas que podría afectar a su territorio, La Matanza, en donde aún están latentes algunos movimientos secesionistas que pregonaban la división del populoso distrito desde los tiempos en los que Eduardo Duhalde gobernaba la provincia.

En la Cámara alta, señalan que "mientras Balestrini sea el jefe será difícil" que se trate una ley que abra la puerta a un proceso separatista.

Contra La Matanza

El titular de la bancada de la Coalición Cívica de la Cámara de Diputados bonaerense, Walter Martello, no tiene mayores esperanzas sobre la ley marco. "No creo que salga; hace tres años, en Diputados, aprobamos un proyecto y quedó olvidado en el Senado", dijo, en referencia a una iniciativa al respecto presentada por el entonces legislador Julio Alfonsín.

Convencido de que las presiones impedirán que la ley marco llegue a tratarse en el Senado, Martello retomó un proyecto de la ex legisladora Sandra Rioboó para dividir La Matanza. Con una cantidad de electores superior al de muchas provincias, el distrito de Balestrini es una de las principales fuentes de votos del justicialismo, y el líder de la Coalición Cívica de Diputados no oculta su intención política: terminar con "el manejo clientelar del justicialismo que imposibilita que la oposición acceda a las bancas".

La iniciativa pretende fraccionar el partido en cuatro comunas: Tapiales; La Matanza; Gregorio de Laferrère y Juan Manuel de Rosas. "La Matanza constituye el 10 por ciento del padrón electoral del país y, en la medida en que permanezca como está, seguirá siendo un feudo inquebrantable para cualquier fuerza alternativa al peronismo", fundamentó el diputado.

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