Con fiebre entre correligionarios

SOLIDARIDAD.- Ayer se cumplían 20 años de cuando Raúl Alfonsín renunció a la presidencia, lo que posibilitó el adelantamiento del poder a Carlos Menem. A Ricardo Alfonsín se le pidió una reflexión sobre ese hecho.
No obstante, prefirió evocar -con gratitud- el dolor que la sociedad puso de manifiesto, en marzo, a raíz de la muerte de su padre. "Cuando me puse a pensar sobre la forma en que fue despedido, concluí que había una fuerte demanda republicana; es decir, hartazgo y cansancio por quienes han venido gobernando con mucho desdén por lo institucional y apelando a la confrontación como motor para solucionar los conflictos", manifestó.

¡UN HORROR!- Cuando le tocó hablar sobre Tucumán, Alfonsín se quejó en particular de los cambios que el oficialismo introdujo en la Ley de Obras Públicas. Como consecuencia de esta reforma, ya no es obligatorio anunciar un llamado a licitación por medio de avisos en diarios de circulación masiva. "Además de alterar los principios generales del derecho, esto es un eximente que no asegura que los procedimientos licitatorios dispongan de la transparencia y de la garantía de que todos los interesados puedan participar. No sé si así se cometen irregularidades, pero no se evita que quienes quieran cometerlas puedan hacerlo", lamentó.

CON CUPO UNIVERSITARIO.- Alfonsín llegó a LA GACETA acompañado por José Cano, Juan Casañas, Sandra Mazzone, Silvia Elías de Pérez, el legislador Jorge Mendía y el ex diputado nacional Alfredo Neme Scheij, entre otros. También estaba el secretario general de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), José Hugo Saab. Cuando caminó por las calles del microcentro, se sumaron el democristiano José Páez y Mario Marigliano, ex rector de la UNT.

VOLABA DE TEMPERATURA.- En la visita a LA GACETA, Alfonsín soportó estoicamente las consecuencias de la fiebre. No obstante, no quiso tomar una tasa de té. Eso sí: apenas terminó la entrevista, se sometió al control del médico Neme Scheij. Este diagnosticó que su correligionario, además de 39 grados de fiebre, sufría una laringotraqueitis, razón por la que le aplicó una inyección con corticoides y novalgina.

CARAS CONOCIDAS.- Hacía tiempo que no se veían. No obstante, volvieron a encontrarse anoche en la sede de la Unión Cívica Radical, donde hubo un acto en el que el orador central fue Alfonsín (h). Entre otros, estaban el abogado José Agustín Ferrari y el ex legislador Juan Roberto Robles, además de Mendía, otro que regresó tras su paso por el alperovichismo.

COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS.- El escenario se montó en la vereda de la sede radical y el público se ubicó sobre la calle Catamarca al 800. Cuando Alfonsín (h) comenzaba su mensaje hizo irrupción una columna de jóvenes que se identificaban con una remera blanca en la que podía leerse: "Sos nuestra bandera". Esa leyenda estaba ilustrada con el rostro de Alfonsín y, en la parte posterior, anunciaba: "Ariel García, un auténtico radical opositor".

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