Fidel mantiene la iniciativa en Cuba

Mientras el gobierno de Raúl Castro intenta un cambio de rumbo en materia económica, el secretario general de la OEA criticó la forma en que dos ex colaboradores cercanos de Fidel se despidieron de sus cargos en el gobierno y el partido.
El líder cubano Fidel Castro, tras conmover a la opinión pública cubana con una dura crítica de dos ex colaboradores muy cercanos, ayer volvió a escribir, esta vez para elogiar al presidente de Honduras. Fidel calificó a Manuel Zelaya, de “hombre bueno” y de “inteligencia asombrosa”, en un editorial que publicó ayer el diario oficial Granma.

“Es sin duda un hombre bueno, con fuerte dosis de tradición e inteligencia asombrosa. Su voz en la tribuna es un trueno, en la conversación personal, discreta y de acento familiar”, dice el ex presidente, quien se reunió hora y media con Zelaya el pasado miércoles en La Habana.

Con el título “Mi encuentro con Zelaya”, Castro dice que “como (el presidente de Venezuela) Hugo Chávez, encontró en las ideas de Cristo la fuente de inspiración que alimenta su concepción de justicia”.

“No pueden acusarlo de marxista o comunista”, señala el aún secretario general del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC) al relatar detalles de su encuentro con el octavo presidente latinoamericano que visita la mayor de las Antillas y el quinto con quien se entrevista este año.

Cita a Zelaya diciendo que “el sistema capitalista es la más repugnante concepción de la justicia que pueda albergar el ser humano” y que “es un hombre que sufre profundamente los abusos del imperio”. En opinión del ex presidente, quien convalece de una intervención quirúrgica realizada en julio de 2006 “a través de su pensamiento podía apreciarse su profunda aversión al sistema económico de Estados Unidos”.

“Yo ignoraba que el 19 de julio de 1980, mientras hablaba a una multitud de nicaragüenses y centroamericanos en la Plaza de Sandino, un joven hondureño de 17 años y futuro presidente de Honduras estaba entre ellos. Así es el hombre con el cual me reuní”, concluye Castro su “reflexión”.

En declaraciones a la televisión local en el aeropuerto internacional José Martí, donde fue despedido por el presidente, Raúl Castro, el mandatario hondureño dijo que el líder histórico cubano tiene “una lucidez cada vez más extraordinaria”.

Mientras tanto el presidente de Cuba, Raúl Castro, comenzó a rearmar su plan de gobierno, con urgentes retos económicos y políticos, tras una agitada semana en que cambió su gabinete, rodeándose con sus hombres de confianza de las Fuerzas Armadas y el Partido Comunista, pilares del régimen.

El general de 77 años aparece ya en los medios con varios de sus nuevos ministros cumpliendo una agenda que fue intensa, además de lo interno, en lo diplomático con la visita de los presidentes Manuel Zelaya, de Honduras, y Leonel Fernández, de República Dominicana. En lo que fue la mayor remoción del gobierno en medio siglo de Revolución Cubana, Raúl Castro dispuso el lunes doce movimientos en su gabinete, con la estrepitosa salida del vicepresidente Carlos Lage y del canciller Felipe Pérez Roque, dos dirigentes muy conocidos en el exterior y considerados “fidelistas”. Ambos funcionarios, que llegaron incluso a ser vistos como posibles sucesores de los hermanos Castro, hicieron el jueves un “mea culpa” y renunciaron a otros altos cargos que ocupaban, en cartas publicadas en la prensa cubana, tras ser acusados de “indignos” y de “ilusionar” al “enemigo” por el líder comunista Fidel Castro. El sector más reestructurado es el económico, donde además fueron cambiados los ministros de Economía, de Finanzas y de Comercio Exterior, Pesca, Sideromecánica y Trabajo y se fusionaron ministerios. “El país necesita que este ministerio promueva las exportaciones, inversiones extranjeras, cooperación internacional, trabaje en la sustitución de importaciones, con mayor eficiencia”, dijo el nuevo titular de Comercio e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, quien tiene un plazo de 90 días para reorganizar su cartera. Con Raúl en la presidencia, la generación histórica de la revolución, que promedia 75 años, emergió en los puestos clave, y ahora suman diez los generales, incluido él y el relevo de Lage, general José Amado Guerra. En el plano internacional, el sustituto de Pérez Roque, Bruno Rodríguez, llega en momentos en que Cuba expande relaciones en América latina, tanto políticas como en comercio e inversión, reinicia un diálogo y cooperación con la Unión Europea (UE) y negocios con antiguos aliados ideológicos como Rusia.

“Pérez Roque nunca desempeño un gran papel en la relación entre Cuba y Estados Unidos”, opinó Daniel Erickson, experto en Cuba del Diálogo Interamericano, de Washington. Según el canciller español, Miguel Angel Moratinos, Rodríguez lo llamó para reafirmarle que los cambios no eran “una ruptura sino una continuidad de la aceleración de todo el proceso de diálogo”. La noticia de los relevos dispuestos por Raúl Castro con la aprobación de Fidel siguió generando reacciones en el mundo. Ayer, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo que los cambios en el gabinete de Cuba “son prerrogativas de cada gobierno”. Pero agregó: no me gustan las cartas de renuncia con actos de contrición”.

Tras descartar que esos cambios “puedan acelerar la reintegración de La Habana” a la Organización de Estados Americanos (OEA), Insulza reconoció que entre los países del continente “hay una disposición a cambiar las políticas respecto a Cuba”. Añadió que es un diálogo que “recién está comenzando”, donde Estados Unidos tiene mucho que decir, porque “nadie tiene la intención de forzar las cosas”.

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