No ficha, no trabaja y sale cuando quiere

El destituido presidente del Tribunal de Cuentas, Natalio Perés, diariamente concurre a la oficina de Relaciones Laborales, donde retuvo un cargo categoría 2 de la 643, para no hacer nada. Nada de nada.
Quienes comparten el lugar de trabajo con el otrora altivo mandamás del organismo de control describieron de esta forma la actividad de Perés: "Firma la entrada a las 7, lo que no implica que haya llegado a esa hora, se sienta en el escritorio y al rato parte con destino a Tribunales o para hacer alguna otra actividad ajena a la oficina. Esto lo repite durante la mañana y finalmente, a las 13.30 firma la salida".

"Nadie habla con él, realmente es una situación muy violenta. No tiene asignada ninguna tarea, por lo que no hace absolutamente nada".

El miércoles 4 de marzo, Perés volvió a Relaciones Laborales donde retuvo el cargo que desempeñaba al momento de asumir en el TdeC.

Su vinculación laboral con la Provincia está siendo analizada por la Fiscalía de Investigaciones Administrativas. Se descuenta que será cesanteado o exonerado en base a la gravedad de los cargos en su contra imputados por el jurado de enjuiciamiento: mal desempeño de sus funciones, incumplimiento de los deberes inherentes al cargo e incompetencia o negligencia reiterada demostrada en el ejercicio del cargo.

El artículo 278 de la Ley 643 señala como causa de exoneración haber cometido una falta muy grave que perjudique materialmente a la administración pública o dañe su prestigio.

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