Festival de subsidios, escri turas y electrodomésticos

La hermana de Kirchner entrega millones de pesos en subsidios a personas y entidades. También asigna pensiones masivamente. Reparto discrecional de equipamiento, mercadería y miles de escrituras. La Justicia investiga cómo los recursos del Estado se ponen a disposición de la campaña K

"La cuestión social no pasa solamente por un plan social. La mejor política social es el empleo", asegura la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, en el portal de internet del organismo. Sin embargo, la prioridad de la funcionaria por estos días es el reparto de recursos, favores y mercadería para acumular la mayor cantidad de votos posibles de cara al 28 de junio.

Varios de los funcionarios de mayor confianza de Néstor Kirchner se muestran hiperactivos frente a los comicios. Hace una semana, este diario dio cuenta de cómo el ministro de Infraestructura Julio De Vido lleva repartidos más de $ 3 mil millones en obras prometidas en las últimas semanas en la Provincia.

Similar comportamiento registra la hermana del ex presidente, Alicia Kirchner. En los últimos tiempos se ha convertido en un clásico la escena del titular del PJ caminando por los barrios cadenciados del Conurbano precedido por la ministra, que junto a varios colaboradores va anotando necesidades y comprometiendo ayuda a la gente que lo solicita.

Pero más allá de este asistencialismo improvisado, el Frente Justicialista para la Victoria mantiene un aceitado aparato de clientelismo político cimentado en la asistencia a través de recursos del Estado. Y en tiempos de elecciones, cuando el voto resulta prioritario, toda la maquinaria kirchnerista se pone en marcha.

De ese modo, Alicia Kirchner recorre el Conurbano y el interior bonaerense repartiendo pensiones graciables y sociales por miles. Concretamente, según reconocieron en el ministerio de Desarrollo Social, sólo en el último mes se entregaron 36 mil pensiones en territorio bonaerense.

También entrega subsidios a personas y a entidades públicas y privadas. Las otras dos patas de la asistencia social a cambio de voluntades en las urnas son los electrodomésticos y las escrituras.

Este último mecanismo sirve para reivindicar desde el oficialismo el derecho al techo propio en un país y una Provincia en los que el déficit habitacional va en constante aumento, y en donde no existen políticas públicas que surjan de una planificación previa para resolver el citado flagelo. Mientras tanto, la entrega de electrodomésticos a cambio de votos incluso es investigada por la Justicia (ver aparte).

Un ejemplo de cómo se distribuyen subsidios: el viernes pasado la ministra visitó Berazategui. Allí, junto al intendente Juan José Mussi, le otorgó una orden de pago a la municipalidad de Berazategui, la cual tiene por finalidad financiar diversas obras de equipamiento y fortalecimiento de los centros integradores comunitarios del distrito, favoreciendo la promoción y asistencia de los actores sociales, incentivando las actividades deportivas, culturales y recreativas de la comunidad; por un monto total de $ 642.000.

También entregó subsidios y ayuda económica. ¿Quién controla el origen y el destino de esos recursos públicos? ¿Les dan los municipios y las instituciones que reciben dichos fondos el fin acordado? ¿Qué garantías hay de que en algún caso no se trata del pago de favores políticos? Son todos interrogantes sin respuesta.

Mientras la Justicia investiga y la oposición denuncia, el kirchnerismo sigue adelante con sus prácticas de "la nueva política". Frente a esa oscura realidad, para muchos argentinos y bonaerenses sólo queda una alternativa posible: tomar lo que les dan y luego votar a conciencia el 28 de junio.

Los famosos camiones del reparto

El asistencialismo forma parte de la columna vertebral de las campañas políticas del justicialismo y el Gobierno nacional lo sabe. Las legislativas no son la excepción, por lo que la Casa Rosada viene desplegando un amplio operativo de reparto de comida y electrodomésticos.

En el segundo y tercer cordón del Conurbano bonaerense ya no sorprende la llegada de camiones del ministerio de Desarrollo Social -que conduce Alicia Kirchner- que proceden a la entrega de todo tipo de mercadería a cambio de voluntades políticas con vistas a los comicios.

Desde electrodomésticos hasta mercadería comestible, zapatillas e indumentaria, son repartidos puntualmente por "punteros" en los barrios más pobres del Gran Buenos Aires. En muchos casos también se entrega la boleta del oficialismo para que la gente la lleve el 28 de junio al votar.

La movida oficial incluso ya se despliega en el interior provincial generando reacciones de la oposición que reclama que esa mercadería, adquirida con fondos públicos, se utilice de acuerdo a otros criterios y no para juntar votos para el Frente Justicialista para la Victoria (FJpV).

Irregularidades en el manejo de fondos

Los principales candidatos a concejales, tanto por Unión-PRO como por el Acuerdo Cívico y Social, en el partido de Avellaneda, denunciaron a la gestión del intendente Baldomero Alvarez por irregularidades en el manejo de los fondos de la Comuna, y específicamente por $ 300 millones girados por Provincia y la Nación.

Rodrigo Galetovich, primer postulante del ACyS, y José Alessi de Unión-PRO expresaron "dudas" respecto al destino del dinero de Avellaneda girado por las administraciones Nacional y Provincial.

Alessi sostuvo que la gestión de Baldomero Alvarez recibió $ 300 millones del Estado nacional y que "no se sabe dónde están". Galetovich remarcó que "falta gestión municipal", y que "las obras que se inauguraron recientemente provienen de plata de la Nación o la Provincia", y luego se preguntó "a dónde va la plata de Avellaneda".

Por su parte, el candidato de Acuerdo Cívico y Social destacó que "el intendente Baldomero Alvarez, en diciembre, aumentó las tasas, que son aproximadamente iguales a las del partido de Vicente López", mientras que "el nivel de salud y limpieza en Avellaneda es deplorable".

Comentá la nota