Festejos y alegría en la sede del PP en Buenos Aires

Festejos y alegría en la sede del PP en Buenos Aires
Anoche los populares gallegos en Buenos Aires eran pura alegría.

"En Galicia estamos acostumbrados a ganar siempre, nunca hemos perdido una elección", decía confiado a Clarín el presidente del Partido Popular (PP) en Argentina, Avelino García Melle, cuando los gritos afuera de su oficina dieron la señal. Un hombre abrió la puerta y lo corroboró: "Pérez Touriño acaba de reconocer la derrota". "Estamos en 40", gritó otro. "Acaba de ganar el PP, no hay vuelta atrás. Ni con los votos extranjeros ni con nada", aseguró García Melles. Faltaban casi tres horas para terminar el conteo, pero Alberto Núñez Feijóo, el candidato a presidente de la Xunta de Galicia por el PP, ya era el ganador.

Dos horas antes, cada uno desde su sede, los simpatizantes del PP y del PSOE seguían las elecciones por tele. La comunidad gallega en Argentina estaba dividida en dos. "Hoy será importante lo que pase en Galicia. Hace cuatro años, Nuñez Feijóo no logró ganar las elecciones, sobre todo por los votos del extranjero", decía el presentador de TVE. "Ambos se disputan por un pequeño margen", agregó.

La pantalla gigante era el centro de atención de la sede del PSOE de la calle Perón. Justo atrás, en una oficina con la puerta abierta, el vicesecretario general del partido, Carlos Fernández, anteojos al cuello y cigarrillo en mano esperaba los resultados. "No estoy nervioso", dijo. "El bipartido va a volver. Eso indican las encuestas", aseguró, en referencia a la coalición entre el PSOE y el BNG (Bloque Nacionalista Gallego) que gobernó los últimos cuatro años en Galicia. "Si hoy cada uno tiene 37 diputados, los votos del exterior serán los que definan".

"Si vota más del 75 por ciento gana el PSOE. Si es menos del 70, gana el PP. Lo firmo", aseguró Nivardo Gonzalez (74), socialista "de nacimiento" y "antifranquista a muerte", según él mismo se autodefinió. A la espera de los datos finales, los nervios se sentían en toda la sede. La mayoría creía que todo saldría igual que hace cuatro años, cuando los votos extranjeros fueron fundamentales para su triunfo. Pero no ocurrió. Y el PP arrasó.

A unas cuadras, en los cuarteles del PP de la calle San José, los militantes festejaban y cantaban con tanta fuerza que se podría haber escuchado hasta el bunker rival. "Se siente, se siente, Alberto presidente", coreaban entre banderas de España y del PP. Los resultados todavía no eran definitivos, pero intuían la victoria. Y se veían abrazos por todos lados.

Finalmente la TV anunció: "40 diputados para el PP", "Touriño acaba de reconocer la victoria de Núñez Feijóo". Los celulares no paraban de sonar. Elva Calvo Peña (59) se repartía entre su línea española y la argentina. Afuera, comenzaba la lluvia por segunda vez en el día. "Touriño está llorando tanto que inundó todos los ríos de Galicia y salpicó hasta Buenos Aires", bromea Manuel González (72). "Ahora nos vamos todos a festejar a la Continental".

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