Un festejo por los logros y un acto de desagravio

"Ustedes nos hicieron comprender y entender que mejor es saber, porque entonces uno puede elegir y ser libre", dijo Tatiana Sfiligoy sobre el escenario del teatro ND Ateneo al entregar el regalo que los nietos recuperados les hicieron a las Abuelas de Plaza de Mayo para su 32º aniversario. Era un cuadro con el logo de la institución hecho con huellas digitales.
Videos, flores, fragmentos de obras de teatro y la voz de Adriana Varela fueron algunos de los presentes que recibieron las Abuelas en su cumpleaños. Pero el evento se convirtió, además, en un acto de desagravio ante las críticas que la semana pasada la diputada electa Elisa Carrió hizo a un proyecto de ley impulsado por el organismo de derechos humanos. La líder de la Coalición Cívica aseguró que se trataba de una medida de venganza del gobierno nacional contra la directora de Clarín, involucrada en una causa penal en la que se investiga si sus hijos adoptivos son víctimas del terrorismo de Estado. La iniciativa, elaborada a partir de un acuerdo amistoso de Abuelas y el Estado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, apunta a ratificar la validez de los métodos alternativos a la extracción de sangre para obtener ADN y así garantizar el derecho a la identidad.

"Rescatemos el proyecto de ley que se mandó al Congreso, para que los brindis (que se hacen cada vez que se encuentra un nieto o nieta) se multipliquen", dijo Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, al hablar junto a sus compañeras Marta Vázquez y Laura Conte. Poco antes, también desde el escenario, Lita Boitano, de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, dijo que no quería referirse a Carrió, pero repudió "el maltrato". "Tenemos muy claro que para nosotros las Abuelas no sólo son sagradas, las amamos a todas", agregó.

Conrado Geiger ofició de maestro de ceremonias. Leyó las numerosas adhesiones y mensajes de respaldo, entre ellos, los del municipio de Morón, el CELS, los nietos recuperados que viven en Uruguay, el subsecretario de Derechos Humanos porteño, Helio Rebot; el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde; el ministro de Justicia, Julio Alak, y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Geiger improvisó cuando la pantalla que luego mostraría un video tardó en bajar. Allí aparecieron imágenes que dieron cuenta de la historia de la institución. Las marchas, el seguimiento de los debates parlamentarios de las leyes de punto final y obediencia debida y los reencuentros. Desde los niños que fueron recuperados apenas comenzó la democracia hasta los adultos, mucho de los cuales hicieron su propia búsqueda y se acercaron a Abuelas con dudas sobre su identidad.

Además, Geiger habló de "los casi cien nietos encontrados y los 400 que faltan, de la persistencia, la continuidad y los logros de las Abuelas". "Acá están las Abuelas, los nietos", dijo al inicio del acto. "Y los bisnietos", le sopló una abuela desde la platea. La presencia de los niños, hijos de los nietos recuperados, era visible en el teatro. Algunos paseaban en los pasillos y otros se hicieron oír desde sus asientos. "Las gracias más amplias que existen a ustedes, porque conocemos nuestra identidad y les pudimos dar la identidad a nuestros hijos gracias a ustedes. Las gracias más eternas", dijeron los jóvenes que recuperaron su identidad al entregar el dibujo con las huellas digitales a las Abuelas.

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