Ferraris integra el tribunal que resolverá en una querella contra Nuevo Diario

El juez Gustavo Ferraris integra un tribunal de la Corte de Justicia que deberá resolver en una querella por calumnias e injurias contra Nuevo Diario, interpuesta por el particular Esteban Giménez.
Este medio planteó formalmente que el magistrado debe apartarse, porque él mismo consideró que el diario llevaba a cabo una campaña de desprestigio en su contra, cuando era secretario de Seguridad, y, además, entre otros motivos, Ferraris es testigo en este proceso.

La querella contra Nuevo Diario fue iniciada en 2008 por el contador Esteban Roberto Giménez, quien se sintió lesionado por expresiones volcadas en una publicación realizada en 2007 referida a la desaparición de una camioneta del área de la Secretaría de Seguridad, dirigida or Ferraris en ese entonces..

En su momento el abogado de este diario, Pedro García Castiella, planteó la caducidad de instancia, porque el querellante no había impulsado el proceso y ya había transcurrido el tiempo previsto; la jueza correccional interviniente, Beatriz Renzi, hizo lugar a la caducidad.

Pero Giménez se opuso y planteó un recurso de casación, con el cual la causa llegó a la Corte.

El 30 de junio Nuevo Diario fue notificado de la constitución del tribunal, con Ferraris incluido.

El viernes último García Castiella recusó al magistrado.

En los fundamentos de la recusación detalló que la querella tiene "directa relación con actos desarrollados en la órbita de la cual el ahora magistrado resultaba máximo responsable jerárquico", es decir, la Secretaría de Seguridad.

Incluso el título de la nota que motivó la querella remite al actual juez:

"A un secretario de Ferraris se le perdió una camioneta", reza.

Y Ferraris debió haber dado algún tipo de instrucción u orden sobre esta cuestión, con lo cual estaría incurso en una causal de apartamiento.

Además, el mismo juez ha sido propuesto como testigo de parte de Giménez, otro motivo de apartamiento.

A esto se agrega la "cuanto menos poco feliz relación" que siempre existió entre Ferraris y Nuevo Diario, matutino que dio cuenta de distintas instancias de su gestión en el Poder Ejecutivo.

"Esta desasosegada relación tuvo diversos picos de encono y hasta ofuscación en el entonces secretario de Seguridad", explicó García Castiella, quien citó como ejemplo la carta documento que Ferraris envió al director de este medio, Néstor Gauna, en diciembre de 2005, en la que el mismo juez dijo sentirse víctima de una "campaña de desprestigio que hace tiempo ha iniciado en mi contra" y recomendó "extremar el cuidado para que el uso de ese derecho (de libertad de prensa) no cause daños indebidos".

García Castiella señaló que ante la denuncia de persecución y de sugerencia de criterio de manejo periodístico realizada por Ferraris, se impone tener presente que este proceso (el de la querella de Giménez) refiere a cuestiones "que estrictamente hacen a la libertad de expresión, o dicho de otra manera, a una acción que se sustenta en la pretensión de sentirse agraviado por el uso de información publicada".

El abogado añadió que existen otras causales de apartamiento del juez en este caso: los motivos de decoro o delicadeza, previstos en el artículo 30 del Código Procesal Civil y Comercial, y de violencia moral, previsto en el artículo 51 del Código Procesal Penal.

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