Ferrari amenaza con patear el tablero.

La escudería italiana tiene decidido abandonar la categoría si no cambian las condiciones reglamentarias para la temporada que viene. "O solucionamos la disputa o tendremos nuestra propia competición", aseguró Luca di Montezemolo, el presidente de la casa italiana.
Ferrari no cede un metro en su lucha de poder en la Fórmula Uno, y mientras en Italia se especula ya con un levantamiento contra Max Mosley, el presidente de la scuderia, Luca di Montezemolo, coquetea en Le Mans con Las 24 Horas.

Indignado por la afrenta de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), que lo incluyó contra su voluntad entre los equipos inscriptos sin condiciones para la temporada de Fórmula Uno de 2010, Ferrari continúa adelante con sus planes de abandono de la categoría reina. "O solucionamos la disputa o tendremos nuestra propia competición", aseguró ayer Di Montezemolo en la localidad francesa de Le Mans.

En Italia, los medios airearon ayer las intenciones de revuelta de los principales equipos de la parrilla contra el presidente de la FIA. "Los constructores exigen la cabeza de Mosley", advirtió Il Corriere dello Sport. Antes de su viaje al Sarthe, donde es el invitado especial de laedición 77ª de la tradicional carrera de resistencia, Di Montezemolo aseguró una vez más su solidaridad con la asociación de equipos de la FOTA. "Somos un grupo fuerte", dijo el jefe de la FIAT. La asociación de equipos envió ya el viernes una carta al Consejo Mundial y al Senado de la FIA en la que pedía ayuda en la solución del conflicto que tiene con Mosley por su intención de imponer un nuevo reglamento y un límite presupuestario para 2010.

"En la FIA hay gente suficientemente responsable que entiende que no se puede destruir la Fórmula 1", opinó Di Montezemolo. "Mosley provoca. La FIAT y compañía le declaran la guerra", tituló La Repubblica después de que también la unión de constructores automovilísticos europeos (ACEA) exigiera el final del actual sistema de dirección en la Fórmula 1. "Querría pedir a todos que no lavaran en público los trapos sucios, sino que dejaran tranquilizarse un poco la situación", citó el diario inglés The Times al dueño de los derechos de la competición, Bernie Ecclestone, que más que nunca debe temer la aparición de una categoría que le haga la competencia.

La nueva escalada en la disputa la provocó el viernes la publicación por parte de la FIA de la lista de participantes para 2010, en la que Ferrari, Red Bull y Toro Rosso aparecían como inscriptos sin condiciones. La FIA considera que los tres están obligados por contrato a participar en la competición. Pero Ferrari alega que está eximido de su compromiso si el organismo internacional cambia las reglas sin consultarle, un derecho que confirmó en una sentencia un tribunal parisiense. "No participaremos en el próximo Mundial si las reglas quedan como están y los derechos de Ferrari no se respetan", dijo Di Montezemolo.

Los otros equipos de la FOTA, McLaren-Mercedes, BMW-Sauber, Renault, Toyota y BrawnGP, sí fueron inscriptos en la temporada 2010 bajo condiciones. La FIA concedió ampliar el plazo hasta el próximo viernes para que, tras nuevas negociaciones, retiren sus exigencias. Sin embargo, parece improbable que haya una capitulación de los equipos, que piden un reglamento único para todos los competidores y un nuevo Acuerdo de la Concordia, con vigencia hasta 2012 y en el que se regule de forma diferente el reparto del dinero de la Fórmula Uno. Si no, los oponentes de Mosley renunciarán a correr en 2010.

No es de extrañar, por lo tanto, que los equipos que se quedaron fuera de la lista de participantes sigan manteniendo la esperanza de entrar, como sí hicieron el español Campos Meta, el británico Manor y el estadounidense USF1. De hecho, toda la lista de participantes es probablemente sólo papel mojado, o al menos eso dejan entrever las palabras del jefe del candidato Epsilon Euskadi, Joan Villadelprat. "Recibí una carta de la FIA que dice que todo es provisional y que la lista definitiva se dará el 19 de junio", dijo el español a la página de Internet de Autosport. Nadie puede estar, por lo tanto, seguro de nada al ciento por ciento.

Comentá la nota