Fernández - Boselli: "Queremos la Copa como un premio al esfuerzo del grupo".

Decisivos en la noche mágica del Centenario, ya piensan en las finales de la Libertadores.
Es de madrugada en Montevideo y el eco de la gloria retumba en el hotel Radisson, frente a la Plaza Independencia. Las voces de esos hinchas que camuflaron su amor debajo de los abrigos, los mismos que desafiaron la barrera visitante, ahora sí desatan su pasión. Cantan, gritan, flamean los trapos rojiblancos. Se acuerdan de la desgracia azul y blanca de Gimnasia. Pero entre esa colección de pinchas, hay dos jóvenes que dejan traslucir la sonrisa del éxito. Son pibes que parecen reyes de corona rubia, están sentados en sus improvisados tronos y jamás pensaron que podrían formar parte de esa historia que en el epílogo de la década del sesenta empezó a escribir Osvaldo Zubeldía. Y se someten sin rubores al flash de Clarín. Porque ahora, en la era de las comunicaciones, ellos están en la antesala de la consagración que supieron vivir sus antepasados platenses y que forman parte de una historia de recortes en sepia. Casi a dúo dicen que ahora que llegaron hasta quieren la Copa. "Como un premio al esfuerzo y al trabajo de este grupo", afirman.

De Gastón Fernández y Mauro Boselli se trata. De los delanteros que eligió Alejandro Sabella para la conquista de América, para la remake de aquel Estudiantes copero que arrasó con las Libertadores del '68, '69 y '70. De estos veinteañeros que quieren ser inmortales como Ribaudo y Conigliaro. Fue clave 'La Gata' en el Centenario, jugando con la inteligencia de su envase chico ante centrales grandes. Fue con la audacia de su apodo que peleó la pelota del primer gol, la que enredó en un ovillo a Coates. Fue fundamental 'El Mortero de Barracas', recibiendo aquel pase exacto, definiendo con el manual del goleador. Fue un asesino en el área, con frialdad de ejecutor, para liquidar a Nacional en el último aliento del partido. Juntitos, juntitos, condujeron a Estudiantes a la final. Y van por más, claro.

¿Tomaron conciencia del lugar en el que pusieron a Estudiantes?

Boselli: La verdad, lo que estamos viviendo es espectacular. Los hinchas, los dirigentes, aquellos que hace tiempo están en el club nos dicen que es impresionante la campaña, que se emocionan por volver a tener la posibilidad de jugar una final de Copa. Ojalá podamos quedar en la historia. Nos falta un pasito. No podemos quedarnos con este triunfo. Lo que viene va a ser más difícil.

Fernández: Nos costó mucho llegar a este momento. Desde el 2 de enero, el primer día de la pretemporada, hasta acá, hicimos un sacrificio enorme. Y creo que lo que nos está pasando, lo merecemos. Porque dejamos todo en cada partido. Lo jugamos como si fuera una final.

Hablan sin pausa 'La Gata' (25 años) y Mauro (24), expresan todos sus sentimientos ante Clarín. La cena es un recuerdo y la semi con Nacional, también. "Creo que nuestra mejor virtud fue ponernos a la altura del partido, jugar ordenados, meter hasta lo último. Ese atributo fue clave", reflexiona Fernández. Y Boselli vuelve a sonreír. Porque es el goleador de la Copa, porque ya no juega bajo la sombra de Martín Palermo y porque se sacó la espina de hace una semana, cuando perdió dos chances inmejorables en el duelo de ida. "A veces te toca meterla y en otras, no. Pero cuando más lo necesitaba el equipo, me tocó aparecer", reconoce el ex Boca.

Mucho se habló en la previa de la ausencia de Verón, de que Estudiantes es otro equipo sin él. ¿Para ustedes también fue importante mostrar que sin La Brujita también se puede jugar con autoridad y ganar?

Fernández: Por ahí, con tantos comentarios que hubo, nos tocaron un poquito el orgullo como equipo. Todos saben lo que representa Sebastián dentro y fuera del campo de juego. Pero dejamos claro que podemos sin él, más allá de que siempre lo queremos en la cancha. Luchamos en todos los sectores, no nos desesperamos nunca y tuvimos actitud.

Boselli: A veces, se habla mucho de más. Sebastián es un jugador importantísimo para nosotros. Pero cuando no está, también tenemos que dejar claro que no somos dependientes. Este es un equipo y pudimos suplirlo.

Mauro, ¿cómo se juega contra los brasileños?

Con garra, como lo hicimos ante Nacional. Compenetrados al máximo, sabiendo que nos estamos jugando todo en cada pelota y no podemos fallarle a la gente ni a nosotros mismos.

Gastón, ¿dónde está el secreto de este equipo?

La confianza que tenemos, la solidez del grupo y el hambre de ganar. Ese es un plus para cualquier futbolista.

Para Boselli no será su primera final. Hace dos años, la ganó ante Gremio en Brasil. Pero entonces, el titular era Palermo. Ahora, nadie le quita su lugar en el centro del área. "Sin dudas, esta es más especial, más allá de que no me olvido de todo lo que pasé en Boca", admite. Fernández, en cambio, está ante si bautismo continental, al margen de que ya dio vueltas olímpicas con River y San Lorenzo. "La espero con ansiedad. Por todo lo que pasamos, no podemos darnos el lujo de perder", reconoce.

Fernández y Boselli. 'La Gata' y 'El Mortero'. Socios en esta aventura continental.

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