El feriado largo agitó al mercado

El anuncio de que la actividad financiera y cambiaria quedaría congelada hasta el lunes incidió sobre la decisión de los inversores de mantenerse líquidos. Algunos analistas, en cambio, quisieron vincularlo con el cambio de gabinete.
La Bolsa porteña cayó ayer 2,8 por ciento, tras haber tocado un rojo de 4 por ciento a mitad de sesión, mientras que los títulos públicos perdieron hasta un 10 por ciento. Por su parte, la plaza cambiaria se mostró más activa que en el promedio de los últimos días y el Banco Central intervino con unos 50 millones de dólares para evitar una nueva apreciación de la divisa estadounidense. Al público finalizó sin modificaciones en 3,82 pesos. Algunos analistas pretendieron ligar el comportamiento de los mercados con una respuesta a los cambios en el gabinete del Gobierno anunciados anteayer. Sin embargo, vincular ambos hechos parece, al menos, un poco simplista. El anuncio de que la actividad financiera y cambiaria quedaría congelada –debido al feriado de hoy y el asueto para mañana– hasta el lunes próximo incidió en gran medida sobre la decisión de los inversores de mantenerse líquidos.

Previo a un fin de semana largo, en el que las plazas internacionales sí operarán, los inversores suelen generalmente llevar a cabo una toma de ganancias, sobre todo con los suculentos resultados exhibidos en los activos locales tras las elecciones legislativas. Estas ventas les permiten quedarse con la liquidez hasta la próxima reapertura del mercado, lo que se vio reforzado aún más ante la presunción de que escaseará el cash con el cierre de los bancos. Esto no sugiere que el mercado haya pasado inadvertido el enroque de funcionarios en el gabinete de ministros. Los especialistas consultados reconocieron cierta desazón con los cambios, ya que muchos esperaban que el paquete incluyera la salida del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. La insistencia sobre un alejamiento de Moreno radica en que –según manifestaron– permitiría un reacomodamiento gradual del Indec, lo que favorecería a los activos indexados por CER.

"No es lo que se esperaba, pero la respuesta del mercado no es una señal de nada. Si todos coinciden en que todo sigue igual, ¿qué cambió respecto de la semana pasada, cuando los precios se dispararon en todos los papeles?", reflexionó ante este diario el jefe de research de una importante consultora privada. Las ventas se concentraron en el primer tramo de la jornada, precisamente cuando se conocía oficialmente que tanto la Bolsa como los bancos tendrían mañana asueto. Pasado el mediodía el Mercado de Valores de Buenos Aires (Merval) anunció que no habrá actividad bursátil, ante el asueto administrativo dispuesto por el gobierno nacional, y se sumó así al Banco Central y las entidades Adeba y ABA. Minutos antes comenzó el grueso de las ventas, que llevaron al Merval a operar debajo de los 1450 puntos.

Al cierre de la rueda el panel de acciones líderes recuperó terreno para finalizar con una baja de 2,8 por ciento en las 1477 unidades. En el desempeño del Merval incidieron los activos de empresas ligadas a la producción de petróleo, que bajó a 60,15 dólares por barril de crudo WTI. El combustible acumula un derrape de 15 por ciento en las últimas seis jornadas. El panel porteño negoció 54 millones de pesos, con un caudal importante de ventas en Tenaris, que cayó 1,4 por ciento, y Petrobras Brasil, que se retrajo 1,8 por ciento. Las pérdidas estuvieron en sintonía también con el cierre negativo de la Bolsa de San Pablo, que exhibió una baja de 0,6 por ciento.

Los títulos públicos se desplomaron. La caída de mayor relevancia por su volumen de negocios fue para el Descuento en pesos, con 6 por ciento, seguido por el Boden 2012, que cedió 5,2 por ciento. Con menor monto de operaciones, el PAR en pesos perdió 10,2 por ciento, mientras que el Bocon Pro 12 acusó una baja de 5,4 por ciento. En el caso de los bonos nominados en pesos, el argumento de que seguirán siendo perjudicados por el supuesto maquillaje en las cifras del Indec se convirtió en el común denominador al momento de explicar la caída. De todos modos, estos papeles fueron los más beneficiados en los últimos días. La baja en bonos estuvo acompañada de un escaso volumen de negocios.

En la plaza cambiaria la operación discurrió sin sobresaltos. Durante la rueda se exhibió una mayor demanda por dólares, producto de la venta de los activos bursátiles, que requirió de la intervención oficial. El Central arrancó ofertando unos 50 millones de dólares que el mercado absorbió en un primer momento, pero, cuando los pedidos se enfriaron pudo recomprar reservas. El saldo de la intervención, según informó la autoridad monetaria, fue "neutro". No obstante, el stock de reservas se redujo por la caída en los precios de los activos que las componen y ante el pago a un organismo internacional. Finalizó en 45.918 millones de dólares. En el segmento mayorista, el billete verde finalizó en 3,80 pesos y en agencias y casas de cambio, en 3,82 pesos.

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