Una feria de ofertas para los senadores indecisos

Fortalezas y debilidades: a las propuestas y promesas que llueven desde el Gobierno Nacional para las provincias "dudosas", ahora se suman maniobras de los bloques opositores para canalizar fondos a través de decisiones del Poder Legislativo. En Córdoba, el gobernador hizo que los legisladores provinciales pidieran a sus pares nacionales un respaldo al Fondo de Bicentenario. En La Pampa, Jorge no tiene fortaleza para hacer algo parecido.
No era ningún secreto que el Gobierno Nacional iba a poner el pie sobre el acelerador para presionar a los legisladores más indecisos respecto del Fondo del Bicentenario. Pero ahora también la oposición está diagramando una oferta para la ocasión, tratando de aprovechar la primacía que puede conseguir en el Poder Legislativo.

Ya se sabe cuál es el papel de los pampeanos en esta historia: comandados por Carlos Verna, que sabe como pocos los manejos en la Cámara Alta, eligieron posicionarse a media agua para ser blanco de todos los gestos de seducción. De un lado y del otro les llueven propuestas. Mientras esperan a un contacto semiformal con el espacio K, que estaría acordado para este martes, Verna y los suyos hacen silencio y escuchan.

Un artículo que en el diario La Nación de ayer firmó Laura Serra informa que distintos bloques de la oposición "comenzaron a trabajar en una alternativa que, a los efectos prácticos, sirva para neutralizar el operativo de cooptación de gobernadores que encara el Gobierno para aprobar en el Congreso el controvertido Fondo del Bicentenario".

Desde las usinas opositoras -dice el matutino porteño- se impulsarán los proyectos para coparticipar el impuesto al cheque y el llamado Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), cuyos recursos concentra casi en exclusividad el Tesoro Nacional. Si se considera que el impuesto al cheque recaudará este año 23.546 millones de pesos, según el Presupuesto 2010, y el Fondo de ATN ya lleva acumulados 9.500 millones de pesos (de acuerdo con el último informe de la Jefatura de Gabinete elevado al Congreso), se alcanzan por ambas vías casi 33.000 millones de pesos anuales.

La coparticipación de estos recursos redundaría en recursos frescos a las provincias y, además, serán de carácter automático y permanente, razonan en la oposición. Por este motivo, confían en que su opción sea superadora a la del Gobierno, que hasta ahora ofrece sólo promesas de refinanciamiento de las deudas provinciales y obras públicas a cambio de que los legisladores apoyen el Fondo del Bicentenario, añade La Nación.

El gobernador Oscar Mario Jorge, no se sabe si por cauteloso o como parte de una estrategia, también se pronunció sin demasiado entusiasmo: se dijo en favor de usar las reservas para el pago de deudas, pero dejó en claro que no puede garantizar el voto de Verna y su coequiper María de los Ángeles Higonet.

El fondo creado por decreto de necesidad y urgencia se gestó para tomar 6.500 millones de dólares de las reservas del Banco Central (BCRA) y afrontar pagos de la deuda. El Gobierno apura ahora la convalidación del DNU por parte del Congreso, pues así se lo ordenó la Justicia en un fallo hace quince días.

Ya se sabe que la Casa Rosada concentró su expectativa en el Senado, donde las fuerzas con la oposición se hallan más parejas; confía en que alcanzará la mayoría gracias a la presión que ejerza sobre los gobernadores; y éstos sobre sus legisladores. El último gesto en ese sentido lo protagonizó el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, supuesto crítico de la Casa Rosada, que logró que la Legislatura le aprobara el jueves pasado una declaración para que los legisladores nacionales de esa provincia apoyaran el fondo.

En La Pampa Jorge no tiene fortaleza política como para propiciar un gesto en ese sentido, incluso porque la Cámara de Diputados la maneja el vernismo. En la teoría, los senadores representan a los estados provinciales y deben votar de acuerdo al interés de su jurisdicción, pero en la práctica, Verna tiene plafón como para actuar del modo en que se le plazca.

De todos modos, Schiareti no se salió con la suya, al menos respecto de los opositores. "La oposición debe ser una muralla para evitar que el Gobierno deje al país sin reservas -retrucó el diputado cordobés Oscar Aguad-. Los gobernadores deben exigir a la Casa Rosada que reformule el Presupuesto Nacional, que ostenta un bache fiscal de al menos 25.000 millones de pesos, y exigir la coparticipación plena del impuesto al cheque".

Con que sólo una de las cámaras apruebe el DNU, éste ya adquiere fuerza de ley, según estipula la norma que reglamenta los decretos. Por eso el Gobierno apuesta al Senado vía cooptación de gobernadores.

La oposición cree que no será tan fácil. "Los gobernadores no entregarán los votos de sus senadores a cambio de un cheque en blanco y promesas vagas", aseguran, y ponen en duda, siguiendo esta línea, la posición final de los dos senadores por La Pampa, Carlos Verna y María Higonet, cruciales para desequilibrar las fuerzas en el Senado, insiste La Nación.

El jefe del bloque del Peronismo Federal, el diputado Felipe Solá (Buenos Aires) afirmó que "no es creíble" un supuesto compromiso del Gobierno de enviar fondos a las provincias a cambio de votos favorables: "Hay gobernadores que cuanto mejor gritan que están con Kirchner, creen que más rápido les va a llegar la plata. ¡Pobres!".

"Vamos a plantear una fuente alternativa de recursos a las provincias, que no sea el uso de las reservas del Banco Central", confirmó Elisa Carrió (Coalición Cívica), quien adelantó que Alfonso Prat Gay, de su fuerza, y Walter Agosto, del PJ disidente, ya comenzaron a trabajar en la propuesta.

"Los gobernadores no deben desperdiciar la oportunidad de obtener recursos permanentes, cristalinos y automáticos para sus provincias sin tener que mendigar un centavo a la Casa Rosada", enfatizó, por su parte, el diputado Marcelo López Arias (bloque Peronista).

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