El "fenómeno Ominami" amenaza con sacar a la Concertación del ballotage

El "fenómeno Ominami" amenaza con sacar a la Concertación del ballotage
El último debate entre los candidatos presidenciales chilenos generó termor en el oficialismo. Marco Enríquez-Ominami quedó muy cerca de Eduardo Frei, según las últimas encuestas difundidas. El "fenómeno Ominami" amenaza con terminar con la Concertación.
La clave del joven candidato chileno es mostrarse de modo descontracturado al punto de meterse dentro de un reality show. El socialista ingresará a grabar su participación en 1910, un programa chileno en el que los protagonistas aparecen disfrazados de época.

Antes de grabar el capítulo que se verá mañana, Enríquez-Ominami pasó por Buenos Aires para reunirse con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, pero también con dirigentes locales sub-45. "La edad no da el monopolio de las buenas ideas. Es impensable que los gobiernos de Sudamérica se sigan construyendo con la lógica de una generación que triunfó y fracasó pero que, hoy día, es completamente insuficiente para enfrentar los desafíos del futuro", reflexionó ante una pregunta de PERFIL. Aunque algunos cuadros históricos de la Concertación lo descalifican, Ominami encarna, con sus 36 años, la historia de la coalición. Forma parte de la generación que se crió en el exilio francés por la dictadura, celebró el retorno de la democracia en su patria y ahora anhela su capítulo en la historia. Hijo de Miguel Enríquez, fundador del MIR asesinado por Augusto Pinochet, le debe su vida al actual senador Carlos Ominami, quien lo adoptó y crió como sangre propia.

Según una encuesta del CEP, goza de un conocimiento público del 92%, una imagen positiva superior a la de sus principales rivales, Eduardo Frei y Sebastián Piñera, a quienes derrota también a la hora de medir virtudes como la "sinceridad" y la "simpatía". Incluso, de acuerdo al relevamiento, vence a ambos candidatos en la franja de votantes de 18 a 24 años.

Filósofo y director de cine, llegó en 2005 a Diputados donde se ganó el mote de "díscolo" por la misma honestidad brutal que lo lleva a definiciones polémicas que no pasan desapercibidas entre los propios concertistas: "No me gusta el Hugo Chávez que usa el lenguaje presidencial para amenazar y expropiar bancos porque se peleó con el monarca español, pero el Chávez que nos propone un mundo multipolar y una Sudamérica integrada me produce gran admiración", sugirió Ominami en Buenos Aires.

"Somo todos ex", define a su equipo de trabajo, legisladores y dirigentes que dejaron la Concertación para sumarse a su cruzada, y que viajaron con él a Buenos Aires. Ominami le sabre el juego todo el tiempo para integrarlos a la conversación. Y cuenta que uno de los éxitos de su campaña es abandonar el corset de los viejos dogmas partidarios. Y cuenta que uno de los éxitos de su campaña es abandonar el corset de los viejos dogmas partidarios. Así, su estrategia radica en no competir con lista propia sino apoyar al candidato que siente como propio en cada distrito.

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