Federación Agraria quiere desmarcarse

Eduardo Buzzi se comprometió en una convención interna a retomar las líneas "tradicionales" de la Federación, como el impulso legislativo de una nueva Ley de Arrendamiento y una segmentación a las retenciones de la soja.
El escenario político que se abrió luego de las elecciones legislativas es el meollo de una nueva encrucijada para la Federación Agraria y su participación dentro de la Mesa de Enlace. El titular de la entidad, Eduardo Buzzi, fue criticado en una convención de federados, realizada la semana pasada en Villa María, por no haber defendido en el último año y medio los intereses de los "verdaderos" pequeños productores. Mea culpa de por medio, Buzzi se comprometió a retomar las líneas "tradicionales" de la Federación, como el impulso legislativo de una nueva Ley de Arrendamiento y una segmentación a las retenciones de la soja, para defender a los pequeños productores de los pools de siembra. Normativas de estas características no son muy bien recibidas por CRA y la Sociedad Rural, ni por Unión-PRO, el bloque legislativo que está llevando adelante la cruzada contra la política agropecuaria oficial. "Se vienen tiempos de tensiones en la Mesa de Enlace y el Congreso", reconoció Buzzi a Página/12.

No sólo el Gobierno hizo una autocrítica luego de las elecciones. El titular de la Federación Agraria tuvo que reconocer ante la presión de los federados críticos de su gestión, pero que todavía lo apoyan, que en el último tiempo estuvo más cerca de los intereses de algunos productores de 200 hectáreas (que están sentados en un patrimonio de dos millones de dólares) que de los pequeños agricultores familiares. Esta interna dentro de la Federación –que se complementa con la diferenciación con De Angeli producto de sus exabruptos– llevó a la dirigencia de la entidad a replantearse su estrategia de cara al nuevo escenario político y legislativo.

En agosto, la entidad realizará un congreso donde se analizará el marco legal para impulsar una nueva Ley de Arrendamiento. Ulises Forte, que resultó electo diputado en La Pampa por la Coalición Cívica, quiere impulsar en el Congreso esta normativa. También una segmentación de las retenciones a la soja y un nuevo marco para la ganadería.

"Este es el debate que se dará hacia el interior de la Mesa de Enlace y que tendrá sus consecuencias. El año pasado se juntaron los que nunca tendrían que haberlo hecho, producto de los desaciertos del Gobierno", señaló a Página/12 un dirigente gremial de la entidad que conduce Buzzi.

Los principales referentes de la Federación quieren redimirse a partir del impulso de una ley que propicie una "verdadera" segmentación en las retenciones a la soja y una ley de contratos rurales. El problema está en que los federados son una minoría dentro de los bloques por los cuales accedieron a una banca, principalmente el Acuerdo Cívico y Social (Forte y Pablo Orsolini) y Unión-PRO en la provincia de Buenos Aires (Jorge Solmi). Y los que están liderando la estrategia de la oposición en temas agropecuarios es el cobismo y Unión-PRO, cuyo principal asesor es Luciano Miguens, ex titular de la Sociedad Rural.

"Yo propondría la eliminación total de las retenciones", señaló Miguens al sitio web El Enfiteuta, luego de la última reunión de la bancada rural, realizada el martes pasado. "Creo que hay que llegar a una eliminación de las retenciones pero a partir de un proyecto que empiece segmentando a la soja, con una comisión bicameral que revise año a año las alícuotas", precisó a este diario Cristian Gribaudo (PRO), vicepresidente de la Comisión de Agricultura.

El proyecto opositor tratado en la última sesión especial –que no tuvo quórum– planteaba aplicar un 25 por ciento de retenciones a la soja, donde las primeras 1000 toneladas estuvieran exentas del pago. "Hay que lograr una mayor intervención dentro de la comisión para evitar que se haga cualquier cosa", enfatizó a este diario Buzzi, más de acuerdo con la iniciativa de Felipe Solá de aplicar cero retenciones a los que producen hasta 500 toneladas y segmentar para arriba hasta las 3000 toneladas y en contra de aplicar cero retenciones como pide Unión-PRO o un 20 por ciento de retenciones indiscriminadamente, como impulsan algunos sectores de la Coalición Cívica.

Si la Federación Agraria realmente insiste con una segmentación en las retenciones a la soja y la Ley de Arrendamiento, "sería natural que haya tensiones" hacia el interior de la Mesa de Enlace y el Congreso.

–¿Tanto como para generar una ruptura dentro de la Federación Agraria? –preguntó este diario a un colaborador de Buzzi.

–El 90 por ciento no se quiere ir de la Mesa de Enlace porque sabe que su enemigo no es la oligarquía representada por la Rural y sí los pools de siembra –respondió el federado.

Buzzi tampoco quiere cortar del todo con la Mesa de Enlace. No quiere dejar en manos de CRA y la Sociedad Rural la representación de esos productores de 200 hectáreas que se sintieron muy bien "protegidos" por la entidad.

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