En un febrero de más penas que glorias, el petróleo brilló como la mejor inversión

Lejos de sus máximos, el crudo le ganó al oro, a los bonos, a las acciones y a las monedas. Los títulos públicos argentinos fueron lo peor: no se salvó ni uno
Como en las viejas épocas, el petróleo (WTI) revivió momentos de triunfos, en los que escalaba posiciones, tras varios meses de cruentas pérdidas. De hecho, en febrero se coronó como la mejor inversión del mes, comparado contra una canasta de activos más representativos de commodities, bonos y acciones locales y monedas.

En un mes donde para lucrar hubo muy poco, los inversores se quedaron casi sin rentabilidad, con la excepción -entre otras pocas- de algunos commodities como el crudo, que escaló un 8,49% para ubicarse en los u$s45,22 el barril; el oro, con un alza de 2,02% a u$s946,55 la onza, y la plata con una suba de casi 4% en el mes. Pero la realidad es que resultó difícil encontrar activos que terminen con ganancias. Tras un buen comienzo de año, las bolsas mundiales volvieron a envolverse en las tinieblas, perdidas entre malos datos macroeconómicos y más fraudes financieros. “Los activos globales venían muy golpeados durante el año 2008 es por eso que en enero tuvieron la mayoría un buen arranque. Sin embargo, tras los rebotes, reincidieron en la sangría”, explicaba un operador de una casa de bolsa local.

En esta línea, lejos de la gloria del oro negro quedaron las acciones locales -o gran parte de ellas-. Las únicas que se salvaron fueron Petrobras Brasil, en consonancia con el alza del crudo, que subió 8,37% convirtiéndose además en la segunda mejor inversión del mes. Le siguieron Pampa Energia (+7,14%), Banco Patagonia y Banco Macro con subas de 4,55% y 1,33%, respectivamente. Por otra parte, papeles como Aluar, Siderar y Mirgor, fueron las de peor perfomance: todas perdieron por encima de 15%.

Pero sin dudas fueron los tenedores de títulos públicos argentinos los que sufrieron sin piedad el accionar del mercado, luego de un enero dorado, en que se habían consagrado como la estrella del mes, entre las expectativas del canje de préstamos garantizados. Ahora, más de la mitad de la ganancia de comienzos de año (había sumado mejoras de hasta 35%) se evaporó en febrero. Según cálculos del Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC), al cierre de ayer, el índice de bonos argentinos perdió 12,6% desde el 30 de enero. Los títulos que más cayeron fueron los largos en dólares, con una merma en su precio de 18%, seguidos por los largos en moneda local, con una caída de 15%. Mientras que en menor proporción, los bonos cortos, tanto en pesos como en moneda dura, perdieron un 7% y 3,8%, respectivamente. En este sentido, una alta fuente del mercado sostuvo que “la persistente manipulación del CER y la recaída de los mercados pusieron en jaque otra vez a la deuda argentina. Bajo este escenario, la deuda a más largo plazo es la que más cae, ya que se trata de una señal de que el mundo no está tan seguro de que no habrá default en el país”. De ahí, las altas rentabilidades que muestra el grueso de bonos locales.

Por otra parte, los que apostaron al dólar no estuvieron tan errados. En el mes, el billete al público en las casas de cambio trepó 7 centavos o lo que es igual una ganancia de 2%, pasando de $3,50 a los actuales $3,57 y de esta manera acumula un avance de 10 centavos en lo que va del año. A juzgar por los últimos movimientos del Banco Central (BCRA)-único dirigente del tipo de cambio-, a la divisa estadounidense aún le queda camino para seguir apreciándose, sobre todo cuando no hay demasiadas alternativas conservadoras que le hagan competencia en el mercado argentino. Con el descenso de tasas de interés, los plazo fijos en pesos están rindiendo en torno a un 11% anual.

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