EN FEBRERO ESTARíA LISTA LA CIUDAD JUDICIAL La Justicia reclama un 30% más de presupuesto para el año 2009

“Hay distancias importantes entre el presupuesto que nosotros elevamos y el que propuso el Ejecutivo, veremos qué podremos revertir y si podemos avanzar un poco más para mejorar las prestaciones”, dijo ayer el presidente del Superior Tribunal de Justicia, Víctor Menéndez, antes de ingresar a la reunión de la Comisión de Hacienda y Presupuesto de la Cámara de Diputados, donde se está analizando el Presupuesto provincial 2009.
Menéndez aseguró que la diferencia entre lo solicitado por el STJ y lo presupuestado por el Ejecutivo es de “no menos del 30%, pero no es algo impresionante, lo que pasa es que se van reacomodando muchos guarismos, por ejemplo en biblioteca nosotros tenemos que hacer compras de colecciones de libros que no se pueden dejar de comprar porque es la información de jurisprudencia, nos implica un gasto de cuatrocientos mil pesos por año”.

Anunció que “pese a algunas licitaciones que se nos han caído y obligarán a efectuarse nuevamente en el ejercicio próximo y a que ciertas dependencias o sectores no estén funcionales desde el principio, todos los pronósticos indican que en la primera quincena de enero estaríamos entrando al edificio de la Ciudad Judicial”.

“Este presupuesto es muy grande porque la instalación del nuevo edificio (Ciudad Judicial) nos está demandando mucho dinero, en eso el Ejecutivo ha sido generoso y hasta hoy ha puesto a disposición el dinero para las inversiones que había que hacer”, comentó.

Dijo que “nos demandará una importante incorporación de cargos la implementación del nuevo Código Procesal Penal en un esfuerzo que esperamos que redunde en un efectivo beneficio para la comunidad que permita acelerar los procesos para que en siete u ocho meses esté concluido un proceso judicial”.

Sobre el Código Procesal Penal, Menéndez dijo que “en este momento la instrucción está a cargo de un juez que practica también la investigación, o sea que el mismo juez que dispone las medidas las lleva adelante. Se llama proceso inquisitorio porque el juez asume la conducción del investigación y él mismo resuelve cuándo detiene, cuándo excarcela, cuándo libera... En el proceso acusatorio, al que se está volcando el país entero, el fiscal asumirá el rol acusador y entonces el juez se pone al medio escucha la acusación por una parte, la defensa por otro y juzga sin llenarse del prejuicio de la investigación y eso es una garantía muy cierta para el procesado.

“Esos fiscales tendrán que hacer un gran cambio mental para pasar de ser meros acusadores a instrumentos activos de la investigación en colaboración con la Policía, por lo que habrá que incrementar sensiblemente el número de fiscales. Tendremos que incorporar mucha gente”.

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