Fayad dice que no da marcha atrás, sino que es "permeable"

Tiene una larga lista de decisiones que luego anuló. La oposición lo critica y él afirma que no se fija sólo en la opinión pública.

Nadie puede decir que al intendente Víctor Fayad le falta iniciativa. Tal vez por eso, en las últimas semanas se vio envuelto en una serie de idas y vueltas con medidas ejecutadas y descartadas en poco tiempo.

Aunque esta vez se le juntaron varias cosas, lo cierto es que su personal estilo de gobierno lo ha llevado a avanzar sobre cuestiones que -más tarde- ha tenido o que rever o que buscar caminos alternativos, tal vez un poco más largos, para llegar a lo mismo.

La última fue la aparición de una de las ordenanzas más cortas de la historia. Ayer fue publicada en el Boletín Oficial la exigencia de colocar stickers en los cascos de los motociclistas que circulen por la Ciudad de Mendoza.

Casi al mismo tiempo, el intendente -después de una charla con los dueños de motos que se habían amotinado- decidió suspender la medida y esperar a que la Legislatura haga su parte para regular la portación del número de dominio en toda la provincia.

Así, muchos han calificado estas actitudes como de debilidad política. Incluso, una nota de opinión enviada a este diario por un concejal de la oposición, Emilio Bertolini, está titulada "Uno más y van...". Pero Fayad desestima dichas calificaciones y se autodenomina como un gobierno "permeable y razonable que evita ir cometiendo bravuconadas a cualquier costo".

La oposición ha fustigado estos cambios de marcha (en la última semana también se sumó la puesta en funcionamiento por un par de días del estacionamiento medido en las calles Arístides Villanueva y Belgrano), califica al hombre como "autoritario" y hasta hablan de improvisación.

"Acaba de vetar la ordenanza que establece la consulta popular como forma principal de gobierno", expresó Bertolini, de la Coalición Cívica, mientras que el demócrata Luis Duarte comentó que se trata de "medidas improvisadas que afectan las cuentas de la comuna".

Si se tiene en cuenta que se utilizaron recursos para pintar los cordones del barrio Bombal, en donde en julio también se quiso implementar el estacionamiento medido pero los vecinos se opusieron, así como para colocar los carteles que fijaban el costo de estacionar sobre Arístides, los habitantes de Capital podrían manifestarse en contra de Fayad, quien -por otra parte- debe afrontar las elecciones de concejales a fines de marzo.

"Mi responsabilidad trasciende el tema electoral. No me fijo sólo en la opinión pública", expresó el intendente a este diario, al mismo tiempo que agregó que en su concepción de gestión está descartada la necedad.

"Admito que algunas de las últimas medidas pueden ser polémicas en algunos aspectos, pero nosotros tomamos decisiones todos los días", comentó, al mismo tiempo que calificó como "malintencionados" a quienes hablan de su gestión como débil por los retrocesos o autoritaria por su forma personalista de tomar decisiones.

Medidas polémicas

Cuando a fines de julio los vecinos del barrio Bombal casi se lo comen crudo por querer cobrar el estacionamiento en sus casas, Fayad trasladó la medida a la calle Arístides Villanueva, pero mientras todavía se escuchaba el grito en el cielo de los comerciantes, los carteles ya habían sido removidos.

"Son anuncios grandilocuentes que no se sostuvieron por ser, justamente, inconsultos. No se puede seguir gobernando como hace 20 años", expresó Bertolini. Fayad explicó que el estacionamiento medido está legislado en la comuna y que también apunta a la contención social, además de ordenar el tránsito.

La última semana, los "motoqueros" presionaron para no llevar stickers en sus cascos.

"Aceptamos dialogar cuando ellos pidieron audiencia y dejaron de lado los cortes. Somos permeables a los reclamos", aseveró, al mismo tiempo que insistió en que su intención fue intervenir en el tema de seguridad, a pesar del desgaste y el costo político que ello implica. En este sentido, la buena imagen del "Viti" en su comuna le permite moverse dentro de estas idas y vueltas que a otro tal vez hubiesen arruinado políticamente.

"No creo que le haga daño rever una actitud", arriesgó Roberto Iglesias, quien en los últimos días se ha reunido con el intendente para conversar sobre lo que sucederá en las elecciones de la ciudad. En este sentido, sus enemigos creen que las contramarchas tienen que ver con intenciones políticas que exceden a la Capital.

Fayad tampoco pudo avanzar en la erradicación de los vendedores ambulantes, pero ahora compró el antiguo supermercado Metro para hacer una especie de persa. Tampoco tuvo un éxito rotundo con los artesanos, aunque dice que la Justicia le dio la razón. Este año, también vetó una excepción para construir torres en la calle Boulogne Sur Mer por el enojo vecinal y su propuesta de taxis dentro de su jurisdicción tampoco pudo ser concretada.

Comentá la nota