Fatah y Hamas tratan de reconciliarse

Bajo la mediación egipcia, la formación que gobierna Cisjordania y los islamistas de Gaza avanzaron en la firma de un pacto. Si todo sale bien, se celebrarán elecciones palestinas en junio del próximo año.
El movimiento nacionalista Al Fatah y su rival islamista Hamas aprobaron ayer un acuerdo de reconciliación que permitiría que se celebren elecciones palestinas en junio del próximo año. El acuerdo, firmado en forma separada y propuesto por Egipto, busca resolver la crisis interna que viven Cisjordania y Gaza desde 2007 –la primera controlada por Al Fatah y la segunda por Hamas– y fue aceptado por las dos partes.

"El acuerdo firmado fue llevado el martes a Egipto por el dirigente Azam Al Ahmed, después de que lo aprobara el Comité Ejecutivo de Al Fatah", dijo el diputado de este partido por Belén, Fayez Saqa, tras una reunión con su grupo parlamentario en Ramala. En nombre de Hamas, el diputado Ismail Al Ashkar confirmó que el movimiento islamista había aprobado el acuerdo, aunque afirmó que su grupo todavía estudia su firma. "Lo hemos aceptado en principio, el conjunto de la visión del acuerdo es aceptable, pero sigue su estudio", declaró Al Ashkar.

El pacto, alcanzado con la mediación de Egipto, trata de poner fin a las rivalidades políticas internas desde que Hamas ganó las elecciones de 2006 y expulsó de Gaza, un año después, a las fuerzas leales al presidente moderado de Al Fatah y la Autoridad Palestina (AP), Mahmud Abbas.

El consenso entre estos dos movimientos es el eje central del acuerdo, pero tanto Saqa como Al Ashkar coincidieron en señalar que las otras once facciones palestinas deberán firmarlo también para que entre en vigor.

"Entre el 15 y el 20 de octubre cada facción tendrá que firmarlo por separado y, posteriormente, alrededor del 25, después del Eid Al Adha (Fiesta del Sacrificio), será anunciado en El Cairo", explicó el diputado islamista.

El acuerdo fue negociado en los últimos meses por mediadores egipcios y ofrece un marco de reconciliación de aplicación inmediata y hasta el 28 de junio de 2010, cuando se celebren elecciones presidenciales y legislativas en la ANP, demanda de las dos partes en el curso de las negociaciones.

Según la legislación palestina, los comicios tendrían que celebrarse el próximo 25 de enero.

Hasta que tengan lugar las elecciones, cada uno de los movimientos seguirá gobernando la región sobre la que tiene actualmente el control, pero un Alto Comité Conjunto de las Facciones, presidido por Abbas, coordinará las políticas en ambos territorios y mediará en cualquier disputa. Sobre el control de las fronteras de Gaza, otro de los asuntos espinosos, porque desde hace dos años están bajo bloqueo israelí y egipcio, el acuerdo prevé que una fuerza conjunta de tres mil hombres se haga cargo de ellas.

Instructores egipcios y de otros países árabes se encargarán de adiestrar a ese nuevo contingente que, sin embargo, no sustituirá a la Fuerza Ejecutiva creada por Hamas y con la que ejerce el control del territorio. Hasta las elecciones, fuerzas de la AP, por ahora en número desconocido, regresarán a Gaza de forma gradual.

La firma del acuerdo por Al Fatah sorprendió en medios locales porque Hamas acababa de pedir aplazar hasta diciembre las conversaciones, tras conocer que la AP había retirado una solicitud ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para que se estudiara el Informe Goldstone sobre la guerra de Gaza, en el que se pide el enjuiciamiento de los responsables israelíes de la ofensiva.

Fauzi Barhoum, vocero de Hamas, aseguró ayer que el movimiento islamista no firmará el acuerdo de reconciliación bajo presión política ni de tiempo.

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