Farizano aseguró que "el lunes vamos a entrar al municipio"

El intendente neuquino aseguró que “pagarles los días de paro sería financiar la violencia”. Sitramune mantiene ocupado el edificio desde ayer, pero una guardia policial no permite el ingreso a quienes salen del lugar.
Los trabajadores del municipio neuquino mantienen la ocupación del edificio municipal y, mientras esperan respuestas, se preparan para pasar el fin de semana en el lugar. Por su parte el intendente, Martín Farizano, aseguró este viernes que no negociará mientras dure la ocupación.

Farizano realizó una conferencia de presa hoy para repudiar los hechos de violencia que ayer protagonizaron los empleados nucleados en el Sindicato de Trabajadores Municipales de Neuquén (Sitramune); (ver link, Violenta irrupción del gremio Sitramune en el edificio de la municipalidad). El jefe comunal dijo que acceder al planteo del gremio, de pagar los días descontados por asambleas, sería “financiar la violencia”. Además adelantó que iniciará sumarios por los incidentes en la comuna.

“No puedo pagarle los días caídos a quienes agredieron a sus compañeros, a quienes rompieron mobiliarios municipales, impidieron la salida de maquinarias para la prestación de servicios, amenazaron a los choferes contratados para eso a tal punto que un camión fue quemado”, aseguró Farizano.

La planta baja del edificio de la intendencia permanece ocupada por un reducido grupo de integrantes del gremio, ya que, tal como informó Rn On Line esta mañana, desde el Juzgado de Instrucción 4, su titular Marcelo Benavídez hizo lugar al pedido del municipio de no permitir la consolidación de la ocupación y ordenó a la policía que impida el ingreso de materiales como colchones, de alimentos y de personas por lo cual quienes salen del edificio no pueden volver a entrar.

La clara postura del Ejecutivo municipal se vio reflejada a lo largo de la conferencia y se ratifico con la decisión de ingresar el lunes para que el edificio de la intendencia vuelva a funcionar con normalidad.

El gremio comenzó su reclamo exigiendo un aumento de 250 pesos al básico. Para el municipio esa cifra representa un promedio de aumento del 45%. El último ofrecimiento fue un bono de 100 pesos y el retorno de las negociaciones en febrero de 2009.

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