"Las FARC perdieron poder y hasta se pelean por la comida"

LA NACION dialogó con los tres ex rehenes estadounidenses del grupo insurgente
NUEVA YORK.- La guerrilla colombiana de las FARC está muy debilitada, mantiene como esclavos a los adolescentes que integran sus propias filas y muchos rebeldes piensan en desertar, aseguran los tres estadounidenses que fueron rehenes del grupo insurgente, que esta semana presentaron aquí su libro Fuera del cautiverio , en el que exponen una imagen muy negativa de su compañera de secuestro más famosa, Ingrid Betancourt.

"No son revolucionarios; son criminales, secuestradores y narcotraficantes. La humanidad no existe con las FARC", afirmó el analista de inteligencia y ex rehén Keith Stansell en una conferencia junto con su colega Marc Gonsalves y el piloto Thomas Howes.

Los tres habían sido capturados por las FARC el 13 de febrero de 2003, cuando el avión en el que viajaban cayó en la selva colombiana, en medio de una operación antinarcóticos financiada por Estados Unidos a través del Plan Colombia. A partir de entonces, comenzaron una terrible odisea que los llevó a estar cinco años y medio en cautiverio hasta su rescate por parte de las fuerzas militares colombianas, el 2 de julio último, en la Operación Jaque, ordenada por Alvaro Uribe.

Durante esta semana, las críticas sobre Betancourt en su libro acapararon los titulares. Sobre todo los comentarios de Stansell, quien la calificó de "serpiente arpía", una mujer arrogante, manipuladora y obsesionada consigo misma, que no dudaba en robar la comida de los otros rehenes y se negaba a prestar el único diccionario inglés-español que tenían. "Yo no tengo una imagen positiva de ella", dijo Stansell en una entrevista con LA NACION.

Más allá de estas revelaciones, el testimonio del calvario que vivieron estos tres estadounidenses contratados para realizar vuelos de reconocimiento y fumigación de cultivos de coca puede servir para describir los resultados de la lucha contra las FARC.

"Durante nuestros años como rehenes de las FARC pudimos ver un fuerte declive de la habilidad de la guerrilla para abastecerse de provisiones y armas, para moverse en la selva y para enfrentar a las fuerzas armadas -destacó Gonsalves-. Al principio del cautiverio estábamos en campamentos fijos y les llegaban provisiones en camiones; andaban con uniformes y armas nuevas. Pero para el final, estábamos todo el tiempo deambulando por la selva. Ahora ya no tienen mucho poder. Hasta se pelean por la comida."

Según sus relatos, muchos de los jóvenes guerrilleros se la pasan escuchando por radio los programas de propaganda del gobierno de Uribe que les ofrecen abandonar la guerrilla y reinsertarse en la sociedad. "Todos están ansiosos por recuperar sus vidas", apuntó Howes.

-¿Cuál creen que sería la mejor estrategia para lograr la liberación de los demás rehenes?

Gonsalves : -Creo que todos los caminos deben ser probados. Las operaciones de rescate seguras, como la nuestra, se deben mantener, así como también la campaña de propaganda del gobierno que ofrece atractivos paquetes de compensación para quienes dejen la guerrilla y se reinserten en la sociedad. Y una tercera vía es el diálogo.

-¿Qué opinión tienen de cómo manejó el gobierno de Uribe a los rehenes tras el rescate?

Gonsalves : -A mí me pareció lamentable la manera en la que fueron expuestos públicamente, como si fueran animales. Pero también entiendo el razonamiento del gobierno, que acababa de lograr una victoria extraordinaria y quería celebrarla.

-¿Qué piensan del involucramiento del presidente Chávez en el conflicto de Colombia?

Stansell : -Chávez es una de las pocas personas que todavía pueden cumplir un rol clave e influir sobre las FARC, porque le tienen mucha simpatía. Lo que yo le pediría a Chávez es que use su influencia no en contra del gobierno colombiano, sino por el bien de todos los rehenes.

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