Los faraónicos planes de Moreno para dividir al campo y evitar un nuevo paro.

A los lecheros de SanCor les anticipó que busca hacer cinco feed-lots para ganado holando-argentino en zonas alejadas y con altos costos. Los productores agradecieron pero lo ven de dudosa aplicación. Mientras tanto, Moreno inició acercamientos para entregar insumos en zonas agresivas hacia el Gobierno. El papel de Analía Quiroga y sus enfrentamientos con la Mesa de Enlace y con Llambías, de CRA. Anticipan un festival de subsidios.
Con el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, como principal ejecutor, el Gobierno busca abir una cuña entre los productores agropecuarios y lograr evitar nuevas medidas de fuerzas al calor de los problemas cruzados de la sequía y la baja de rentabilidad que les generó la caída de los precios de las commodities. Durante todo el mes, el funcionario ha buscado atraer a ganaderos y lecheros, en un intento por alejarlos de los sojeros rebeldes. La estrategia ya surtió efecto y provocó cortocircuitos entre productores.

Este fue el resultado de una estrategia no carente de extravagancias y proyectos de largo alcance, cuando no faraónicos. En lo que puede constituir el nudo de los anuncios del Gobierno previstos para esta semana, Moreno se puso al frente de una red de ayuda a la producción. Los municipios de Trenque Lauquen, Puán y Carmen de Patagones recibieron los embarques de la Secretaría de Comercio.

Unos 250 productores de Puán, encabezados por el ganadero Juan Manuel Garciarena, gestionaron con Moreno el envío de 15 mil toneladas de maíz. La reunión fue coordinada por Analía Quiroga, dirigente de la zona.

Semanas atrás, Mario Llambías condenó a Quiroga, Garciarena y a los productores que aceptaron la ayuda de Moreno. “Se venden por un puñado de maíz”, señaló. La ofensa dolió y mucho. “Yo no recibí un grano, la situación en Puán es terrible y no creo que pensar en política nos ayude en este momento, ya pasó la hora de los piquetes”, declaró a PERFIL Analía Quiroga. “Lo que dijo ese hombre es una tremenda barbaridad, sé que lucha por el campo; no le puedo hablar mucho de soja, pero tengo 58 años en mi establecimiento y de ganadería le puedo explicar un montón”, comentó a PERFIL Garciarena, otro contertulio de Moreno.

El secretario también fue por la lechería, un sector castigado por la sequía, pero mucho más por años de precios de leche muy bajos. Moreno les presentó a 120 socios de la cooperativa SanCor un proyecto para facilitar la producción de carne de vacas holando-argentinas, la raza lechera por excelencia, y habilitarles otro ingreso a los tamberos.

La idea, revelaron asistentes, consiste en la creación de cinco enormes establecimientos de feed-lots para engordar terneros macho, que no producen leche. El tambero deberá hacerse cargo de la crianza inicial y, al momento de la entrega, recibirá un adelanto de $ 200 por cabeza más una porción del precio final de venta. Luego, en los feed-lots, con granos adelantados por cerealeras, engordarán el ganado y frigoríficos se encargarán de la comercialización. La cadena se aceitará con subsidios estatales.

Más allá de este intento de seducción, especialistas lecheros descreen del éxito de tan descomunal proyecto. “El negocio no cierra, salvo que esté constantemente subsidiado”, argumentó Horacio Miura, de la Sociedad Rural Argentina. Los feed-lots estarían ubicados fuera de la Pampa Húmeda, lejos de tambos, cerealeras y frigoríficos, lo que dispararía los fletes, señalan los críticos. Además, la inyección de carne subsidiada al mercado de carne arrastraría hacia abajo a los precios de todo el sector, afectando la rentabilidad del resto de los ganaderos.

Asistencia a medida para cada afectado por la sequía

La reacción gubernamental a la sequía que azota al agro está a la vuelta de la esquina.

El martes en la Secretaría de Agricultura habrá una reunión técnica que, con voluntad política, podría culminar los últimos detalles de un plan que contempla subsidios, financiamiento accesible, envío de forraje para ganaderos y la atención, caso por caso, a través de los gobiernos provinciales, a las zonas de emergencia.

Cualquier retoque a las retenciones está prácticamente desechado, a pesar de que el jefe de Gabinete, Sergio Massa y “algunos ministros” creen en concesiones de mayor peso simbólico.

La Comisión Nacional de Emergencia Agropecuaria, compuesta por representantes de las carteras de Agricultura de las provincias afectadas y presidida por el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, será la última instancia de consulta a la que podría recurrir el Gobierno antes de lanzar medidas. El anuncio, aseguraron a PERFIL en Agricultura, está previsto para después de ese encuentro.

Los detalles del plan no están definidos. Un asesor de Sergio Massa explicó a PERFIL que las declaraciones de emergencia y desastre serán caso por caso, y “lo va a hacer cada gobernador, de acuerdo a qué tan afectado esté cada municipio. No va a haber declaraciones nacionales”, explicaron.

Una declaración de emergencia o desastre podría ser un primer aliciente ya que retrasaría el pago de impuestos y detendría ejecuciones por deudas caídas. Contra la aparente opinión de Sergio Massa, cualquier gesto con las retenciones a las exportaciones parece difícil.

El resto de la ayuda podría consistir en el otorgamiento de créditos y subsidios para empresas agropecuarias en problemas, además del envío de forraje para productores ganaderos.

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