Los fantasmas de la era Pinochet irrumpen en la campaña chilena

Frei visitó la tumba de su padre tras revelarse que fue asesinado durante la dictadura
SANTIAGO, Chile.- Este domingo los chilenos celebrarán las primeras elecciones presidenciales desde la muerte de Augusto Pinochet. Sin embargo, los fantasmas de su dictadura siguen sobrevolando la arena política y, en la recta final de la campaña, el oficialismo parece decidido a invocarlos para intentar revertir la historia y no sufrir su primera derrota en 20 años.

El candidato de la Concertación, Eduardo Frei, modificó ayer su apretada agenda para participar junto con toda su familia de una romería a la tumba de su padre, un día después de que la justicia chilena determinara que el viejo líder de la Democracia Cristiana (DC) fue asesinado por la policía secreta de la dictadura.

El anuncio conmocionó al mundo político y también a los votantes, que hasta ahora habían acompañado la campaña electoral con apatía. Y es que, al menos hasta ahora, las viejas antinomias de la sociedad chilena habían quedado atrás, y la quinta elección desde el retorno de la democracia no se había presentado como una decisión de vida o muerte. Más bien, los chilenos la vivían con la certeza de que, gane quien gane, no habrá grandes cambios en un país que atraviesa uno de los ciclos más exitosos de su historia.

La indiferencia de las últimas semanas contrastó con la emoción que se vivió ayer en el Cementerio General de Santiago, el más tradicional de esta ciudad, donde están enterrados casi todos los grandes personajes de la historia chilena, con las significativas excepciones del libertador Bernardo O´Higgins y de... Pinochet.

La romería a la tumba de Eduardo Frei Montalva se vivió como un auténtico acto político. Expectantes, cientos de militantes demócrata cristianos ondearon sus banderas azules a la llegada del candidato oficialista, que no sólo fue acompañado por sus familiares sino por los principales jerarcas de la Concertación.

"Para toda la gente que ha trabajado con la DC en Chile, éste es un momento muy triste, pero, al mismo tiempo, muy aleccionador, porque se ha sabido la verdad de un magnicidio terrible, la forma en que la dictadura asesinó a Eduardo Frei Montalva", dijo a LA NACION Jaime Celedón, un veterano publicista y actor, a cargo de la franja televisiva del partido.

Emocionado, Frei rindió homenaje a su padre, pero dejó que las palabras alusivas las pronunciara uno de sus sobrinos, tal vez en un intento por demostrar que no pretende hacer uso político del asesinato de su padre. Así al menos lo intentaron dejar en claro sus familiares.

"No podría pensar yo que haya personas que crean que podemos usufructuar con la muerte de nuestro padre con fines políticos", dijo Carmen Frei, hermana del candidato. "Los que lo digan, algún dejo de culpa tendrán en su memoria", agregó.

Sin embargo, nadie en esta ciudad cree en las casualidades, y muchos piensan que el oficialismo está instalando el tema de las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura para polarizar la campaña entre Frei y el empresario de derecha Sebastián Piñera, que lidera los sondeos.

No han sido pocas las señales que envió la Concertación en ese sentido. El sábado pasado, Frei presentó sus compromisos en materia de derechos humanos días después de que el gobierno anunciara cómo quedará conformado el directorio del nuevo Museo de la Memoria, que se inaugurará antes del ballottage.

Además, la presidenta Michelle Bachelet pronunciará mañana un discurso para conmemorar el Día de los Derechos Humanos, el mismo día en que Piñera cerrará su campaña con un masivo acto. Ese día se cumplen tres años de la muerte de Pinochet, y ya hay previstas misas.

Más allá del impacto mediático, la estrategia oficialista podría no necesariamente traducirse en votos. Si bien es cierto que a Piñera lo apoya la UDI, el partido más identificado con Pinochet, y que su hermano fue uno de los Chicago Boys de la dictadura, el candidato de derecha tiene como ancho de espadas que en 1988 votó públicamente por el No a Pinochet.

De hecho, esta será la primera elección desde la vuelta de la democracia en la que todos los candidatos votaron por el No en esa oportunidad.

En el entorno de Piñera dicen que el más afectado por el nuevo escenario será quien por ahora se presenta como árbitro de la elección, el independiente Marco Enríquez-Ominami, que aspira a desbancar a Frei del ballottage, y cuyo padre biológico también fue asesinado. "Creo que no le va a robar votos a Piñera, pero sí puede provocar que ese elector algo indeciso entre Frei y Enriquez-Ominami pueda optar por Frei", dijo a LA NACION José Miguel Izquierdo, coordinador del grupo estratégico del empresario.

Enríquez-Ominami, que la semana pasada había criticado a Frei por usar políticamente la muerte de su padre, apuntó ayer a Piñera. "Me sorprende que se haya comprometido a ayudar a que se sepa la verdad, cuando él en 1995 presentó una ley de amnistía para que casos como estos no se investigaran", señaló.

Tres líderes con padres asesinados

Michelle Bachelet

* Padre : Alberto Bachelet

* Asesinado en : 1974

* General de la fuerza aérea de Chile, Alberto Bachelet fue detenido tras el golpe de Estado de 1973, al que se opuso, y acusado por ello de alta traición. Murió en marzo de 1974 a causa de las torturas infligidas por agentes de Pinochet.

Eduardo Frei

* Padre : Eduardo Frei

* Asesinado en : 1982

* Presidente de Chile entre 1964 y 1970, el padre del actual candidato de la Concertación murió en 1982, tras ser envenenado por médicos que trabajaban para el régimen de Pinochet, según reveló anteayer la justicia chilena.

Enriquez-Ominami

* Padre : Miguel Enríquez

* Asesinado en : 1974

* Tras el golpe de Estado de Pinochet, el padre del candidato independiente fue uno de los hombres más buscados por el régimen. Dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fue abatido en un enfrentamiento con la policía en 1974.

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