El fantasma de la 125 vuelve a rondar los pasillos del Senado

Como ocurrió con las retenciones, los legisladores kirchneristas piden cambios en la ley
La hasta ahora aceitada maquinaria parlamentaria kirchnerista podría comenzar a hacer ruido cuando empiece a discutirse mañana en el Senado el paquete de medidas impositivas que impulsa el Poder Ejecutivo y que fueron aprobadas la semana pasada en la Cámara de Diputados.

El tema más conflictivo que se presenta en el horizonte es la prórroga de la vigencia del denominado impuesto al cheque. Es que el Gobierno pretende que este tributo siga distribuyéndose tal cual como se hizo hasta hora: 70% para la Nación y apenas 15% para las provincias. Sin embargo, varios legisladores rechazan esa pretensión y reclaman una coparticipación de esos fondos de manera más equitativa.

Por lo pronto, el debate de esta iniciativa amenaza con replicar el escenario registrado en la histórica derrota del oficialismo por imponer por ley las polémicas retenciones móviles. No serán pocos los miembros de la bancada kirchnerista que piensen seriamente en reclamar una modificación en el esquema de reparto de una torta que implica una recaudación anual superior a los 22.000 millones de pesos.

Uno de esos díscolos es el santafecino Carlos Reutemann. En silencio, como suele ser su costumbre, el ex gobernador viene anticipando en conversaciones con sus colegas que pretende arrebatarle al Poder Ejecutivo una porción más jugosa de esos fondos. Ya mostró un adelanto de ese reclamo cuando la otra representante del PJ de Santa Fe, Roxana Latorre, planteó en el debate de la estatización de las AFJP la devolución a las provincias del 15% que aportan para financiar a la Anses.

Si Reutemann rechazó las retenciones móviles en solidaridad con los productores rurales de su provincia, en este caso lo hace ante el aumento de la inequidad en la distribución de la coparticipación, cada vez más concentrada en la Nación.

Pero también, como ocurrió cuando se discutió la resolución 125, lo hace corrido por izquierda por el gobernador de su provincia, el socialista Hermes Binner, uno de los primeros en exigir un mejor reparto de la recaudación tributaria.

Rebeldía

La misma rebeldía en el bloque kirchnerista manifestarán los salteños Juan Carlos Romero y Sonia Escudero. El primero anticipó en una entrevista con LA NACION su voto en contra. "Esta concentración en el Poder Ejecutivo de más del 70% de la recaudación hace que sea injusto y acreciente las diferencias dentro del país y la dependencia de las provincias del gobierno nacional", afirmó. Su comprovinciana también reclamó la devolución de los fondos que ceden los estados del interior a financiar la Anses.

Otra rebelde kirchnerista es la chaqueña Elena Corregido, quien si bien aún no ha manifestado cómo votará viene mostrándose firme en la defensa de los intereses de su provincia, a pesar de que su gobernador, Jorge Capitanich, y la Casa Rosada ordenen un voto verticalista.

Otro foco de oposición serán los frentes provinciales y los radicales K. El santiagueño Emilio Rached (Frente Cívico) está en contra de mantener la actual distribución del impuesto al cheque. "Tengo que defender los intereses de mi provincia, para eso soy senador", dijo a LA NACION cuando le consultó su posición con relación al proyecto que comenzará a discutirse esta semana en el Senado.

Un poco de alivio

Sin embargo, no todas son espinas para el kirchnerismo. Se espera que en este debate el pampeano Rubén Marín continúe con su alineamiento con la Casa Rosada -las retenciones móviles parecen haber sido una excepción que confirma esta regla- y que otro tanto ocurra con el cordobés Roberto Urquía, cuyo gobernador, Juan Schiaretti, parece haberse olvidado de su rebeldía durante el conflicto con el campo acuciado por la crítica situación financiera de su provincia.

Otro dato alentador parece ser la postura de ARI de Tierra del Fuego. Dos diputados de esa fuerza votaron a favor de la prórroga del impuesto al cheque la semana pasada, por lo que se espera que sus representantes en el Senado, José Martínez y María Rosa Díaz, sigan sus pasos.

Con este panorama, por el momento el kirchnerismo tendría asegurados los 37 votos positivos que se requieren para sancionar la prórroga del impuesto al cheque. De todas maneras, en el bloque que conduce Miguel Pichetto no están confiados y recuerdan que cuando las retenciones móviles aterrizaron en la Cámara alta todo el mundo daba por descontado un amplio triunfo y, sin embargo, todo se desmoronó en menos de una semana.

Antecedentes

CUENTAS EN ROJO

El impuesto de la crisis

El impuesto al cheque nació en 2001, cuando la crisis económica que iba a terminar de manera anticipada con el gobierno de Fernando de la Rúa comenzaba a verse inexorable. Fue una idea de Domingo Cavallo, en su segunda época como ministro de Economía.

LA PARTE DEL LEON

Las provincias ceden mucho

En virtud de aquella crisis, el producto del impuesto se repartió de manera inequitativa con las provincias, que apenas reciben el 15%. De los más de $ 22.300 millones anuales, la Nación se lleva el 70 por ciento.

UNA DERROTA HISTORICA

El rechazo de la 125

De manera inesperada, el Senado se convirtió en julio último en el escenario de la única gran derrota del kirchnerismo en el Parlamento. Fue por el voto de desempate del vicepresidente, Julio Cobos, que las retenciones móviles fueron rechazadas en el Congreso.

AEROLINEAS Y JUBILACIONES

La vuelta a la normalidad

Desde entonces, el kirchnerismo logró imponer con comodidad el rescate de Aerolíneas y la ley de movilidad y la estatización de la jubilación privada.

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