El fantasma del CAM recorre sin cesar la provincia desde hace cinco años

A poco de asumir la gobernación, José Alperovich eliminó el Consejo Asesor de la Magistratura’do para nombrar en 2005 a Marcela Ruiz como jueza en Concepción. Tras jurar el cargo, la futura vicepresidenta de la Asociación de Magistrados (AM) defendió que el trámite estuviese radicado y controlado por el Poder Ejecutivo ya que consideró que los abogados independientes (como era su caso) tenían mayores posibilidades de acceder a un cargo judicial, aunque se inclinó a una estructura mixta entre ambos regímenes.
Cinco años después, el CAM sigue siendo el tema central de debate en la Justicia, lo que marca el nivel de crisis que atraviesan las instituciones en la provincia. Así lo demuestra también la masiva participación de jueces, fiscales y defensores oficiales (cercana a un inédito 100%) en los comicios de la AM que tendrán su segunda parte este viernes para definir la presidencia entre Ester Valderrábano de Casas (por la oficialista Justicia y Democracia) y Ebe López Piossek (de la opositora Compromiso).

El resultado de la ebullición interna puede determinar la consolidación de la inesperada victoria de este último sector (ya logró la mayoría de la comisión directiva), que presentó un discurso apuntado a la necesidad de lograr la autonomía plena de los magistrados sobre los poderes del Estado y el reclamo de la independencia económica, política, funcional y organizativa de los tribunales, lo que puede ser leído incluso como un llamado de atención a la propia Corte Suprema de Justicia, que no tiene estos temas entre sus prioridades.

Si se impone Justicia y Democracia, el ala más dialoguista y conciliadora de los jueces habrá lavado el honor maltrecho con la derrota del viernes, y podrá reclamar espacio para hablar con los poderes políticos y con la Corte, estrategia evidenciada con el impulso dado al embrión de la Ley de Subrogancias y declaración en emergencia de la Justicia.

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