Familias viven con 15 pesos por día

(General Pico) - Los cartoneros piden entre los comerciantes del microcentro el papel en desuso. Cuentan que los propietarios de los negocios los ayudan y que la gente suele "colaborar" con su trabajo diario.
Víctor tiene 39 años y es cartonero. Al aclarar el día se levanta, le prepara el desayuno a sus tres hijos y se dirige hacia el microcentro de la ciudad en su vieja bicicleta. Desde las 8.30 se ubica en la peatonal de calles 20 entre 13 y 15 y comienza con su labor cotidiana. Recorre los distintos comercios de la zona y recoge todo el material que le proporcionan los vendedores.

"Ellos son muy buenos conmigo, me dan todo lo que tienen", afirmó con la mirada triste y las manos abrigadas en los bolsillos de su vieja campera invernal.

En los negocios le dan desde cartones hasta papeles de diarios y revistas y ya lo tratan como un amigo más. "Todos los días paso y me quedo un rato charlando con los empleados", dijo.

Luego, visita algunas viviendas de confianza. "En la zona ya me conocen todos, a veces no hace falta que toque la puerta porque me dejan los cartones afuera", añadió.

Con todo el cartón recolectado, vuelve hacia su lugar de trabajo. Pacientemente se instala y recrea su ritual diario. "Con estos hilos, ato el cartón y los papeles, después acomodo todo en el carro y me voy a mi casa", dijo al señalar los gruesos fardos negros que prensan cada paquete.

A las 12.30 se dirige hacia la escuela donde había dejado a sus hijos y juntos regresan al hogar. "Cuando llego a mi casa, llamo al acopiador y él se encarga de pagarme", sostuvo.

Muchos trabajos.

Víctor cuenta que tiene tres hijos y una separación a cuestas. Ahora vive en un sector periférico de esta ciudad donde comparte el hogar con su actual pareja. "El trabajo de mi mujer hace mucho más fácil la cosa. Y por suerte, en la casa donde vivimos no pagamos alquiler porque nos la entregó en su momento el municipio", recordó.

La rutina incluye recolectar cartón de lunes a sábados siempre en el mismo horario. "Acá en la zona somos muchos los que juntamos", relató.

Víctor, es oriundo de Puelches y hace tan solo siete años que reside en Pico donde trabajó en diversos lugares. "Hice de todo, desde mozo hasta ayudante de albañil. Pero hace dos meses me quedé sin nada y solo me queda cartonear", sostuvo al aclarar que siempre realizó esta tarea, tenga o no labor estable.

Fenómeno en expansión.

En estos días, un cartonero recolecta aproximadamente unos 45 kilos de cartón, lo que equivale a la suma de 15 pesos diarios. Este oficio - que emplea no solo a hombres sino también mujeres y niños en todo el país- se expandió con la crisis de 2001. A partir de este momento, se generó un fenómeno cada vez más creciente ya que la devaluación que sufrió el peso hizo que el valor del papel sea en dólar.

Actualmente, cada recolector recibe unos 15 centavos por kilo de papel de diario y de 25 a 30 centavos por el kilogramo de cartón. En Pico, los acopiadores que reciben el material revenden los cartones y papeles que serán destinados posteriormente a distintas empresas papeleras y fabricantes de plástico. Detrás quedan ellos, los que trabajan recorriendo las calles de la ciudad ante la indiferencia de muchos que pasan a su lado, pero no los ven.

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