350 familias recibieron sus viviendas en el Bº Walsh

Padres, hijos y abuelos recibieron las llaves y comenzaron a habitar sus casas en el barrio Walsh de González Catán, durante una jornada en la que la expresión más escuchada fue "no lo puedo creer".
El intendente Fernando Espinoza compartió con los nuevos propietarios las vicisitudes de las mudanzas y la alegría de los vecinos.

Fueron exactamente 354 viviendas, 354 historias iniciadas en 2006, cuando en el Centro de Panaderos de San Justo comenzaron las inscripciones de quienes soñaban con el techo propio. Pertenecen al primero de los cuatro barrios que se están terminando y entregando en estos días, generados a través del Programa Federal de Construcción de Viviendas.

El complejo recién inaugurado en el barrio Walsh cuenta con todos los servicios, planta de tratamiento cloacal; y una escuela primaria y secundaria.

"Los argentinos no nos damos cuenta de lo que esto significa porque las cosas transcurren velozmente y en el día a día se van desdibujando, pero lo que se está haciendo es de una enorme importancia", subrayó el Intendente mientras los vecinos le mostraban sus casas y lo invitaban a entrar con ellos por primera vez.

"Después del gobierno del general Perón nunca hubo otro gobierno que hiciera tanto por la igualdad y la justicia social – agregó – y me toca a mí sentir esta alegría, la más grande que puede tener un intendente como es la de entregar una vivienda, gracias a la articulación de los esfuerzos del Estado nacional con el provincial y el municipal".

"Esta articulación interestadual es una muestra clara de que estamos en el camino correcto, por lo que significa para cada vecino tener su propia casa y porque esto implica desarrollo y multiplicación de puestos de trabajo", finalizó el intendente Fernando Espinoza.

El personal de la Dirección de Tierras, Vivienda y Urbanismo de La Matanza, que durante estos años se encargó de las inscripciones, del sistema de puntaje para la adjudicación de las unidades a los titulares, de los talleres informativos y de todos los trámites pertinentes, estaba tan emocionado como los vecinos: "Es que toda esta gente pasó a ser una familia para nosotros – dijo Edith Polverini, titular de la Dirección – vivimos sus sueños y sus angustias como nuestros, durante este tiempo hubo fallecimientos, hubo gente transplantada, hubo nacimientos".

Cristina Arias, colaboradora de Tierras, Vivienda y Urbanismo, recordó que cuando se anunció con fecha y hora la entrega de las viviendas, los adjudicatarios se quedaron en silencio: "No lo podían creer, no caían, tuvimos que insistir y pedirles que se prepararan para mudarse, hasta que algunos se pusieron a llorar".

"Le dimos a cada grupo familiar una tarjeta de acceso al barrio, que por ahora tiene un cerco perimetral que va a ser levantado una vez que se terminen de instalar, para tranquilidad de todos", explicó.

Una Navidad bajo el propio techo

Nancy Gómez le mostró su casa al Intendente mientras le contaba que "es un día maravilloso para nosotros, porque somos ocho de familia y por más que trabajábamos no podíamos ahorrar para comprarnos nada".

Susana Beatriz Hernández, otra de las adjudicatarias y madre de cinco hijos, dijo que se siente "en el aire, no lo puedo creer porque estuve 26 años alquilando y finalmente tengo mi casa para mis chicos".

Carolina Sánchez lloró cuando abrió la puerta de su unidad por primera vez: "Tengo cinco hijos, hace diez años que estoy buscando dónde vivir, esto es una maravilla, no me voy a olvidar de este diciembre porque tengo mi casa y porque terminé la secundaria y me dieron el diploma y porque mañana cumplo 32 años".

Las casas están construidas sobre lotes de 10 por 20 metros, superficie pensada para futuras ampliaciones (que podrán hacerse una vez que venza el período de garantía que se le exigió a la empresa constructora) y serán pagadas en cuotas de 198 pesos, a 25 años.

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