Dos familias, un gobierno, varios interrogantes

Se ha cerrado un nuevo acuerdo familiar para conducir los destinos de la capital bonaerense. Esposa, cuñados y amigos del ex candidato a intendente, Carlos Castagneto, desembarcan en la estructura municipal con cargos creados a medida en virtud del pacto kirchnerista para conducir el PJ platense.
¿Qué dirán los votantes de Castagneto, que a un año de haber enfrentado en las urnas a Bruera ahora se suma mansamente a su troupe? El ex arquero es otra muestra cabal de que Borocotó es mucho más que un apellido y un caso aislado de la política camaleónica.

Castagneto, procesado por la Justicia Federal por haber entregado electrodomésticos de planes estatales a cambio de votos en las elecciones legislativas de 2005, colocará a su esposa, Ana María Herrán, en un área comunal con fuerte gravitación en la ayuda social. O para decirlo sin eufemismos, más cerca de la producción de clientelismo político.

Herrán, que se moviliza en una suntuosa BMW que oscila los 80 mil dólares, es la mandamás en la sombras del galpón donde se acumula la asistencia social, ubicado en 66 y 177. Su marido, se recuerda, es el viceministro de Desarrollo Social de la Nación (el segundo de Alicia Kirchner).

La esposa de Castagneto, ahora funcionaria rentada por el aporte que los contribuyentes hacen al erario público, tiene dos hermanos que también han crecido a la sombra de su cuñado. Se trata de Hugo Alfredo y César Edgardo Herrán, hombres fuertes de ese estratégico galpón, donde se distribuye la comida para miles y miles de personas de bajos recursos, tendrán su lugarcito en la Comuna.

“Alak hacía lo mismo. Cada vez que cerraba un acuerdo político, creaba cargos para pagar”, recordó un hombre curtido por los vaivenes en el Palacio de calle 12.

El pacto, que también incluye el pase del concejal Carlos Melzi al Ejecutivo, suma más personas que trabajaron en la campaña a intendente de Castagneto.

Nada es casual bajo el sol del poder. En la administración comunal, que ya cumplió su primer año, los hombres más fuertes después del intendente Pablo son sus hermanos Gabriel y Mariano.

Mucho se ha escrito y se conoce de las facultades extraordinarias que atesoran the brothers, pese a que nunca fueron nombrados en ningún cargo. Para que se entienda: disponen y admi-nistran fondos públicos sin ningún tipo de riesgo a cambio, ya que legalmente no son responsables de nada.

El cuñado del intendente, Jaime Henen, es desde la renuncia intempestiva del odontólogo Dardo Pereira, el secretario de Salud de la Comuna. Pereira se fue, en su momento, con cuestionamientos de todo tipo por la injerencia que tenía Henen y los citados hermanos. Hoy, de hecho, es uno de los dirigentes críticos de la gestión municipal.

En un administración reducida a un círculo íntimo que no supera las cinco personas, a la esposa del intendente, Susana Perroni, se le atribuye más poder de decisión que al propio jefe de Gabinete, Santiago Martorelli, o al se-cretario de Gobierno, Enrique Navas.

Todo es tan extraño, que este acuerdo con Castagneto generó un fuerte rechazo en sectores del bruerismo, que no ven como “con-fiable” al ex arquero. De hecho, uno de los que gritó por lo bajo es el hermano Gabriel, que pretende ser candidato a diputado provincial el año próximo. Gabriel ve en Castagneto a un competidor, al igual que el actual legislador Raúl Pérez. Se sabe, además, que la billetera del funcionario nacional es casi inigualable en la política vernácula hoy en día.

Este acuerdo ha llenado de más kirchnerismo el espacio político del intendente, en momentos de diáspora K. Y, sobre todo, cuando las heridas por las internas del gobierno comunal están a flor de piel. La concejal oficialista (¿seguirá siéndolo?) Teresa Razzari aún seca las lágrimas de impotencia con su propio bloque.

En las últimas horas le recordaron al intendente su días de juventud cuando compartía morada con Fernando Paladino, el secretario administrativo del Concejo que pegó un portazo ante la impavidez del cuerpo. También le hicieron saber el malestar de la Iglesia por la escasa colaboración para el espectáculo de la misa criolla que se realizó en las escalinatas de la Catedral el domingo 21. Monseñor Héctor Aguer ya dejó en claro, en su homilía del 19 de noviembre, algunas de las diferencias con el jefe comunal.

El concejal opositor Oscar Vaudagna le pedirá al cuerpo que aborde un tema que ha sido soslayado últimamente. La reducción de la franja horaria del Bingo de La Plata, un tema harto urticante. Es potestad del Concejo Deliberante fijar los horarios de apertura y cierre. La Iglesia Católica ya ha manifestado públicamente su postura contraria a la pululación del juego. Y hasta puso reparos en los mecanismos que se utilizan para fogonear estas salas, verdaderos polos de ludópatas.

El dato no es menor. En el Bingo de La Plata subyacen diversos intereses económicos, de grupos empresarios de la ciudad. Un porcentaje de la facturación que allí se obtiene va a parar a las arcas de la Fundación Florencio Pérez (nadie sabe a ciencia cierta cuál es su aporte social) y a la Fundación Estadio Ciudad de La Plata.

En el Concejo todavía queda una sesión: será el martes 30 para tratar un borrador sobre la emisión de bonos que pretende el Ejecutivo comunal. El mismo, que implica un eventual endeudamiento de 60 millones de pesos, es para destinar fondos frescos a la obra pública. Los bonos serían comprados por la Anses, hoy archimillonaria luego del traspaso de casi 90 mil millones de pesos que corres-pondían a los aportantes voluntarios de las extintas AFJP.

Este no es un trámite más en el Concejo, ya que un endeudamiento semejante debe ser tratado en la asamblea de grandes contribuyentes. Quizás esto suceda en marzo. La oposición adelantó su rechazo a esta idea, que no es más que un sinceramiento de la falta de fondos para realizar trabajos de envergadura en la ciudad.

A algún afiebrado o demasiado lanzado se le ocurrió la idea de darle al ex intendente Alak una colectora del kirchnerismo para ser candidato a diputado el año próximo. Dicen que dicen que el ex intendente rechazó de plano la idea, ya que su objetivo es integrar la lista de legisladores nacionales. Pero, como se cree, que esta última será una lista corta, la especulación cobró vigor. Incluso, se comenta que Alak les dio órdenes explícitas a dos concejales de no saltar a ninguna orilla hasta los próximos meses.

2009, año electoral, arrancará con un reacomodamiento de piezas en el Concejo. El edil Gonzalo Atanasof espera plasmar el grupo de la Junta Promotora de Francisco De Narváez en el seno del cuerpo, como un bloque uniforme del peronismo no K.

Los Bruera y los Castagneto, enfrentados hasta hace pocos meses, ya conviven bajo un mismo techo. Habrá que ver si no vuelan los platos, como pasa en las mejores familias.

Alfonso Vicente

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