Familiares de caídos en Malvinas fueron recibidos en el Concejo

El Concejo Deliberante, a través de su presidente, arquitecto Marcelo Artime, realizó en la víspera un acto de bienvenida a los familiares de caídos en la Guerra de Malvinas, que llegaron recientemente de las islas.
La iniciativa estuvo a cargo del Centro de Ex Combatientes de Malvinas, que estuvo representado por su actual presidente, José Luis Lambertini, y por quien ocupó ese cargo durante ocho años, Dario Gleriano.

En la oportunidad, y al dirigir un mensaje a los presentes, Artime propuso que las imágenes de los marplatenses caídos en Malvinas, que se colocaron en el recinto del Concejo, queden allí de forma permanente.

Y en referencia a ello dijo que "estas personas dieron lo más grande que se puede dar por un país: su vida. Por eso, es oportuno y necesario que queden aquí. Hay mucha relación entre lo que ellos hicieron y esta democracia que hoy tenemos".

Recordó que "hace pocos días los despedimos y les deseamos que el viaje colmara las expectativas que ustedes tuvieran, y hoy los volvemos a recibir. Sentimos, con la iniciativa del Centro de Ex Combatientes, la necesidad de recibirlos y darles un reconocimiento, que es una muestra de afecto de quienes componemos el Concejo".

Posteriormente, habló el ex titular del Centro de Ex Combatientes, quien resaltó que "siempre hemos estado al lado de ustedes" y apoyó la iniciativa de Artime, de que las imágenes de los caídos en Malvinas, queden permanentemente en el recinto del Concejo.

Posteriormente, los padres de los jóvenes inmolados en las islas recibieron la adhesión del Concejo. Se trata de Julia González, madre de Jorge Alberto Llamas; Federico Planes, padre de Marcelo Planes; Néstor Marques, padre de Marcelo Marques. Además, se le hizo llegar a Inés Blanco, esposa del sargento René Blanco.

Después, Darys Diarte, madre de otros de los soldados caídos en Malvinas, Oscar Diarte, recibió una placa recordatoria del Centro de Ex Combatientes.

"Nos trataron con total respeto"

El 3 de julio de 1982, en Puerto Argentino y en plena guerra de la Malvinas, el soldado Jorge Alberto Llamas (20) falleció mientras accionaba un radar. Fue víctima de un ataque con misiles. Posteriormente, sus restos recibieron sepultura en el cementerio de las Malvinas.

Su madre, Julia González, fue una de los tres padres y madres (de un total de 170) que viajaron a las islas el último sábado, y que ayer participaron de la ceremonia de bienvenida que les brindó el Concejo Deliberante.

En diálogo con LA CAPITAL relató que "es la tercera vez que voy a visitar la tumba de mi hijo en Malvinas".

Expuso que "el sábado 3 de este mes a las 8 de la mañana llegamos a las islas. Lo primero que hice fue ir al cementerio donde fue inhumado mi hijo. Me arrodillé ante su tumba para hablarle y llorar desconsoladamente".

Destacó que "allí nos trataron con total respeto. Incluso pudimos hablar en castellano y no en inglés. Se nota que es cada vez mayor la influencia que reciben de nuestro país o de otros de habla hispana que los visitan".

"Eso sería lo ideal -acotó- y seguramente de todos los que fueron a luchar en las islas, y dejaron allí su vida".

La señora González viajó a Malvinas en marzo de 1991, en noviembre de 1999 y ahora en octubre".

Sobre los cambios que fue notando indicó que "comprobé variaciones, incluso en el cementerio, donde las tumbas están muy bien cuidadas y por nuestros caídos se guarda mucho respeto".

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