Un familiar de las víctimas de la AMIA denunció que fue amenazado

Sergio Burstein, miembro de la agrupación Familiares y Amigos de las Víctimas del atentado a la mutual judía, dijo, además, haber descubierto que su teléfono estaba intervenido.
Burstein relató que una persona llamó para advertirle que "el 'Fino' Palacios le mandó a pinchar el teléfono". Luego se determinó que la medida había sido dispuesta por orden de la justicia de Misiones como parte de una investigación vinculada con una banda de piratas del asfalto.

La denuncia de Burstein por las amenazas y la intervención de su teléfono es investigada por el juez federal Norberto Oyarbide, quien dispuso una custodia policial para el miembro de familiares.

Sergio Burstein, miembro de la agrupación Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado a la AMIA, denunció ante la Justicia federal haber recibido amenazas y sufrido la intervención de su teléfono personal por una falsa denuncia donde lo acusan de homicidio.

En declaraciones exclusivas a la Agencia Judía de Noticias (AJN), Burstein relató que una persona llamó para advertirle que el ex comisario Jorge "Fino" Palacios, le había mandado a "pinchar el teléfono".

Burstein contó que durante su reciente viaje a Nueva York, donde acompañó a la presidente Cristina Kirchner en su presentación en la Asamblea General de la ONU.

"Le dije a mi familia que no le diera importancia, aunque curiosamente había quedado registrado el número de donde llamaron. En ese momento comenté el incidente con Daniel Komarovsky y Olga Degtiar (ambos también miembros de Familiares) y con Daniel Berliner (director de la Agencia Judía de Noticias), quien me recomendó que no lo tomara tan a la ligera y me aconsejó avisar a las autoridades correspondientes", relató.

Berliner contó que tanto los familiares como el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, y el secretario general de la mutual, Julio Schlosser, vivieron "con profunda preocupación este momento" por el que atravesaba Burstein.

"En el momento más importante del discurso de la Presidenta en la ONU teníamos la preocupación por lo que estaba pasando Sergio y su familia en Buenos Aires", afirmó Berliner.

Tras al intimidación, Burstein logró contactarse con funcionarios del Ministerio de Justicia y en forma inmediata se dispuso una serie de medidas y una guardia policial en su domicilio.

"Incluso, el comisario de la zona junto a seis o siete personas se presentó en mi casa y al otro día pasaron a buscar a mi mujer y a mi hija para que declaren, se investigó el teléfono y se descubrieron algunos detalles que hay que mantener en reserva para no afectar la investigación", explicó el familiar.

Ante esta situación, Burstein adelantó su regreso de los Estados Unidos para reunirse con su familia.

"Una vez en Buenos Aires presenté un habeas corpus para saber si tenía alguno de los teléfonos intervenidos. A las 24 horas me comunican que el juez no daba lugar al pedido, pero nos enteramos que desde la Policía Federal ni de la provincia de Buenos Aires existía una medida de esta naturaleza", indicó.

Sin embargo desde la Secretaría de Inteligencia del Estado decía que había "un informe reservado" ante su denuncia por posible intervención telefónica.

"Yo se lo comunico al juzgado de Oyarbide para que pida informes a la Secretaría de Inteligencia y a las telefónicas. Y al día siguiente, desde Posadas, Misiones, se informa que la intervención fue dispuesta en una causa por homicidio en la que estaban involucrados piratas del asfalto", relató Burstein.

De acuerdo a lo que se pudo precisar, el familiar estaba siendo investigado en una causa de homicidio que se tramita en el juzgado de Instrucción N1 de Posadas a cargo de Horacio Gallardo. Para Burstein el incidente "era sumamente extraño, ya que es una provincia que hace 20 años que no visitó".

La mención del nombre de "Fino" Palacios en el llamado anónimo que dio inicio a la denuncia de Burstein genera cierta perspicacia, dado que él fue uno de los familiares de las víctimas de AMIA que más se opuso a la designación del ex comisario de la Federal al frente de la Policía Metropolitana.

La postura de Burstein no era un simple capricho, ya que Palacios estaba imputado, en ese momento, en la causa por las irregularidades en la investigación de la causa AMIA. Y recientemente, Palacios fue procesado por el juez Ariel Lijo, quien investiga el posible encubrimiento y destrucción de pruebas vinculados con la voladura de la mutual judía.

"Vamos a seguir adelante para saber por qué se pidió (la intervención telefónica) no voy a hacer ninguna lucubración. Sé que hay algunas conjeturas a nivel de medios, pero no las voy a tomar como ciertas hasta tanto la justicia confirme o no que es cierto", aclaró Burstein, siempre en diálogo con AJN.

No obstante, el familiar consideró que "hay muchos motivos" por los que determinados grupos quieren intimidar a los familiares de AMIA, dado que en estos 15 años, la agrupación ha hecho "denuncias muy graves".

"Evidentemente a alguien molestamos, pero nosotros siempre estamos dentro del marco de la verdad", enfatizó.

Por último, Burstein destacó "la predisposición de Oyarbide" para avanzar en la investigación y subrayó que junto a su familia se sintió "contenido" por la justicia tras "una semana de angustia".

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