El faltante de la oficina de rentas supera los 125 mil pesos

(Realicó) - La Justicia piquense investiga las cuentas bancarias del ex tesorero de la Municipalidad de Realicó, Pablo Caldo, y la empleada de la Receptoría de Rentas, Cecilia Ramello por las irregularidades detectadas y el faltante de dinero de esa oficina. La Dirección General de Rentas de la provincia reclama una suma aproximada de 125 mil pesos.
El fiscal que investiga la anormalidades, Carlos Pellegrino, confirmó que el faltante de dinero rondaría esa suma y hay un monto de 41 mil pesos que fueron rendidos fuera de término.

El funcionario judicial reveló que la investigación está muy avanzada, a pesar de tratarse de una causa más compleja para la investigación.

Según fuentes confiables, Caldo tendría que dar explicaciones a la Justicia por las importantes sumas de dinero que ingresaron a la cuenta particular correspondiente a su sueldo.

La causa todavía no está caratulada y se trabaja sobre hipótesis de peculado que comprende a funcionarios públicos.

Pinardi.

En tanto, el concejal del bloque Realicó para todos, Marcelo Pinardi dijo que el jefe comunal Facundo Sola tendría que dar un paso al costado provisoriamente hasta que finalice la investigación.

"Yo no creo nada de lo que Sola y Caldo informaron públicamente en la sesión especial del CD. En ese momento dijeron que ignoraban las intimaciones por parte de la Dirección de Rentas y después apareció un listado con todos los reclamos, que fueron recibidos por la municipalidad", objetó.

Pinardi, a pesar de pertenecer al justicialismo criticó al actual Poder Ejecutivo municipal: "Aquí tenemos un municipio que se maneja en forma unipersonal, todo pasa por una sola cabeza, es raro que el intendente no tuviera conocimiento de tan graves irregularidades en la oficina de rentas".

Negligencia.

Pinardi aclaró que hubo negligencia y omisión en los controles ya que llegaron cuatro quejas, previo al reclamo del ex empleado de Rentas de apellido Pogio. Posteriormente, hubo dos pedidos más y recién después se conocieron públicamente las irregularidades. Durante todo ese tiempo nadie le dio importancia a lo que ocurría en esa oficina.

"Una vez, puede ser un error, dos veces tal vez. Pero cuanto cuando hay seis o siete reclamos está pasando algo grave", disparó.

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