"Hay falta de voluntad de diálogo" en el campo

El secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, se refirió a "algunos dirigentes rurales". Aníbal Fernández dijo que hay gente identificada.
El paso de las horas no acalla la polémica que generó la agresión que recibieron los hermanos y diputados Agustín y Alejandro Rossi por parte de chacareros santafesinos. El Gobierno apeló este martes a dos de sus funcionarios más mediáticos para pasarle factura al “campo” por los tomatazos, huevazos y bosta que arrojaron contra dos de sus hombres más fieles en el Congreso.

"La agresión al diputado (Agustín) Rossi demuestra la falta de sinceridad y de voluntad de diálogo y consenso que tienen algunos dirigentes" agrarios, disparó el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi.

El funcionario, que en poco tiempo pasó de ser respetado a ser repudiado por el campo, llamó a los empresarios agrarios a "recuperar la cordura, a abandonar aspiraciones personales y volver al camino del diálogo constructivo, única forma de sortear el difícil momento que están atravesando” el sector.

Por su parte, el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, llamó “desaforados” a los agresores. Y advirtió que en el ataque "había gente con nombres y apellidos" a la que deberá caerle "todo el peso de la ley".

"A mí no me muestra nadie que (la agresión) no estaba pensada, imaginada para hacerse de la forma que se hizo. Nadie puede negarme que fue así, porque de hecho mucha gente que estaba ahí nos cuenta que se fue al medio de la plaza porque no participaba de esa situación, entonces no hay que meter a la bolsa a todo el mundo", dijo el funcionario.

En tanto, el propio agredido, Agustín, señaló que el ataque le "recordó el 'por algo será' de la dictadura. Me parece peligroso". El legislador consideró que "esa justificación abrió una puerta que lleva a lugares donde la Argentina no debería regresar".

REPUDIO HASTA AHÍ. Con la mira en la renovación senatorial que deberá afrontar en el 2009, el senador nacional santafecino Rubén Giustiniani rechazó el ataque a los Rossi, pero dijo que la "grave" situación desata "actitudes de bronca".

"Es rechazable toda actitud de violencia" recalcó el senador socialista, sobre el escrache sufrido por el jefe de los diputados oficialistas, en una localidad próxima a la capital provincial, por ruralistas que le arrojaron huevos y otros elementos.

De todos modos, advirtió que "la situación es grave (en el campo), por eso genera muchas veces actitudes de bronca" aunque seguidamente reiteró que "el camino no es ese".

Otra que habló fue Patricia Bullrich. La diputada nacional por la Coalición Cívica repudió el escrache. "De ninguna manera se puede justificar a la violencia como método para que los ciudadanos ejerzan su legítimo derecho a la protesta", dijo.

"Debemos canalizar los reclamos a través de las instituciones de la República, rechazando la violencia, en un marco de paz, respeto y diálogo", agregó, en un comunicado.

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