Falta señalética para orientar a los conductores en la ciudad

Muchos de los accesos a la ciudad o rutas que la circunvalan no están convenientemente señalizados con carteles indicadores. Esto trae como consecuencia problemas en el tránsito ante la desorientación de los conductores.

Circular por nuestra ciudad en auto o en moto no es una cuestión sencilla. El caos vehicular que vivimos a diario, sobre todo en horas pico; los corralitos que entorpecen la fluidez del tránsito; los pozos que -por desgracia- no faltan en muchas barrios son algunos de los escollos que tenemos que superar cuando transitamos por Santa Fe, sin hablar de las cotidianas infracciones al tránsito que se cometen.

Por todos estos motivos, muchos santafesinos optan por utilizar las vías más rápidas de circulación para evitar las zonas más complicadas, ya que están en mejores condiciones para transitar. Por ejemplo, las avenidas Alem, 27 de Febrero, Mar Argentino y la circunvalación oeste recogen gran cantidad de vehículos, que se suman al tránsito pesado que pasa por esas arterias.

Sin embargo, en estos puntos de la ciudad se da un notable contraste que lleva a confundir a los propios conductores oriundos y ni qué hablar a quienes llegan por primera vez a este solar: la señalización es escasa en algunos sectores -por ejemplo, en el ingreso a la ciudad por la autopista, para hacer la conexión con la circunvalación oeste- y sobreabundante en otros, como en las avenidas Alem y 27 de Febrero. La confusión en las indicaciones al conductor también complica al tránsito y a la fluidez con que se pretende que circule.

Vayamos a casos concretos: quienes llegan por la autopista Santa Fe-Rosario a nuestra ciudad perciben la silueta de la circunvalación oeste, al norte y al sur de esa ruta. Pero tras cruzar el puente del río Salado y encontrarse con un rulo distribuidor del tránsito no hay un cartel que señale las diferentes alternativas que pueden tener: la primera salida a la derecha, para el sur de la ciudad, Paraná, rutas 1 y 168; bajando el puente y siguiendo para el norte, conexión con la Ruta 11; o continuando hacia el este, para ingresar a la ciudad.

Por estos motivos, desprevenidos camioneros que no conocen estos parajes son sorprendidos en el propio ingreso a la ciudad (a unas cuadras de la avenida López y Planes), ya que no fueron advertidos antes de las salidas correspondientes. Por este motivo, no es raro ver hacerlos complicadas maniobras en medio de la avenida para retomar su camino y volver a la circunvalación, en el sentido que tenían que seguir.

Este punto estratégico de ingreso a la ciudad debería ser convenientemente señalizado para evitar inconvenientes a los conductores.

Completa información

Lo contrario ocurre en las avenidas Alem y 27 de Febrero, que circunvalan la ciudad por el sureste, adonde sobreabundan los carteles indicadores para orientar al conductor, tanto al que las utiliza como vía rápida para luego ingresar al centro, al puerto, el casino, la terminal de ómnibus, centro gubernamental o barrio Candioti, como a aquel que las toma para seguir viaje hacia otras localidades.

En estas arterias existen carteles azules y verdes con información, los primeros para orientar sobre las maneras de utilización de la colectora de Alem, de manera de poder atravesar la avenida en algunos de sus rotondas y llegar a los puntos de interés marcados, y los segundos para indicar los destinos finales que estas rutas del Mercosur, como Córdoba, Rosario, Reconquista, Rafaela o Aeropuerto, según el rumbo que uno lleve.

Según pudimos advertir durante nuestra recorrida, uno de estos carteles verdes ubicados sobre Alem, a la altura de la estación Calchines de la EPE, está girado y queda paralelo al sentido de la circulación, motivo por el cual no se puede leer.

En este sentido podríamos agregar que preocupa a los empleados de la estación de servicio ubicada en la vereda norte de Alem y Marcial Candioti que -al no haber un indicador de la proximidad de este servicio- muchos conductores que van por el carril central de la avenida cruzan la colectora imprudentemente para ingresar a la estación, lo que no está permitido.

Correspondería en este caso incluir en la señalética una que anuncie la estación de servicio, al igual que la que próximamente comenzará a funcionar en la vereda sur de Alem y Avellaneda.

Por último, la avenida Mar Argentino sólo cuenta con algunos carteles verdes que indican las rutas con las que ésta conecta, pero carece de la correspondiente indicación en las bajadas de los rulos que existen en Primero de Mayo y en el ingreso al barrio Centenario, lo que sí está indicado en la bajada de calle 3 de Febrero.

Un bulevar problemático

La salida de la ciudad por bulevar Gálvez supo tener una señalización adecuada, con los tradicionales carteles verdes donde se precisaba el carril que se debe tomar para dirigirse a los tres destinos: la costanera, el puente Nicasio Oroño o el ingreso a la avenida Alem.

Pero actualmente son escasas las indicaciones que tienen quienes toman esa arteria, ya que sólo existe un cartel de la Municipalidad, ubicado una cuadra antes del acceso al puente Nicasio Oroño, que indica que más adelante encontraremos el Puente Colgante, el barrio El Pozo y el Centro Comercial.

Nuevamente aquí, un rulo distribuidor del tránsito nos permite tomar los tres destinos mencionados anteriormente, pero ningún cartel avisa al conductor desprevenido, quien se da cuenta de su rumbo una vez que está sobre las aguas de la Setúbal o bordeándolas, seguramente yendo en el sentido contrario al pretendido. Sería conveniente en este punto también orientar al conductor con la señalética correspondiente.

Sin demarcación horizontal

Las avenidas Alem y 27 de Febrero ya no cuentan con las líneas marcadas en el pavimento que delimitan cada uno de los tres o cuatro carriles, según el sector, por donde se debe circular a diferentes velocidades.

Esto pone el riesgo el tránsito por el lugar, adonde no faltan curvan pronunciadas, con rotondas y semáforos, motivo por el cual ameritaría una nueva demarcación horizontal.

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