La falta de presión hizo que ABSA saliera a repartir agua

Unos 100 vecinos debieron recurrir ayer a los camiones aguateros distribuidos en sectores del macrocentro. El panorama podría repetirse en los próximos días.
Finalmente, el día menos deseado de la emergencia hídrica llegó: ABSA comenzó ayer a repartir agua mediante cuatro cisternas habilitadas en puntos estratégicos del macrocentro.

Hasta las 20 de la víspera, unos 100 bahienses debieron recurrir a esa vía alternativa de abastecimiento debido a la baja presión existente en distintos tramos de la red.

Los camiones tanque estuvieron ubicados, hasta el mencionado horario, en Urquiza y 19 de Mayo; Perú y Nicaragua; Estomba y Charlone y Terrada y Roca.

De esta forma, tal como lo anticipara "La Nueva Provincia" en su edición del pasado domingo, se inicia un período crítico para el abastecimiento, debido a la conjunción de altas temperaturas y a la permanencia en la ciudad de buena parte de los usuarios que aún no comenzaron el éxodo estival hacia destinos turísticos.

"Hoy (por ayer) se acercaron unas 20 personas a buscar agua. En realidad, me comentaron que no les estaba pasando y no saben por qué ahora sufren esta situación. De todas formas, en todo momento fueron muy amables", dijo Horacio Crego, quien se desempeña en la divisional Las Flores de ABSA y fue asignado a nuestra ciudad para trabajar en la emergencia.

Aclaró que no tiene asignado un límite de litros para repartir por persona y señaló que cada vecino se acerca con diferentes tipos de recipientes.

A diferencia de otros puntos de abastecimiento, distinto fue el panorama evidenciado en la esquina de Perú y Nicaragua, donde, desde las 14, el chofer Claudio Almada, proveniente de Florencio Varela, no tuvo que atender ningún reclamo.

"No se acercó nadie, pero nuestra tarea es mantener este puesto fijo para no dejar a nadie sin agua. Hace una semana que estoy en Bahía Blanca y vine para atender roturas y otros inconvenientes.

"Estamos hasta el viernes o el sábado y luego no se cuándo volvemos, aunque cuando nos vayamos vendrán otros compañeros de reemplazo", agregó.

Más allá de la sequía y la falta de reservas en el dique Paso de las Piedras, las últimas dos semanas de diciembre y la primera de enero han conformado, históricamente, el período más difícil para el sistema de abastecimiento de agua local.

Aunque hubiese agua en el embalse, la limitada capacidad del acueducto que vincula el lago con nuestra ciudad --unos 10.500 m3/hora--, resultaría insuficiente para atender la gran demanda estival, que durante los últimos años osciló en los 12.000 m3.

Años antes debieron ser recuperados tres antiguos acueductos para traer más agua a Bahía Blanca y Punta Alta, pero, pese a ese caudal adicional, las quejas se multiplicaron.

Ahora el panorama resulta más crítico porque ABSA, para mantener las reservas del embalse, dispuso suministrar la misma cantidad de agua que normalmente despacha en invierno (9.000 m3/hora), con lo que, hasta el inicio del éxodo estival, habrá poca agua para repartir entre muchos.

Según estimaciones realizadas por la empresa concesionaria, el peso de la crisis recaerá en el área comprendida por el micro y macrocentro, hasta el Camino Sesquicentenario, entre Alem y Terrada, junto con los barrios Villa Bordeu, Don Mariano y Los Chañares.

Consultas. ABSA informó que atiende consultas en su línea gratuita 0800-800-2272, que se encuentra disponible las 24 horas.

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