La falta de monedas sigue dando problemas a pequeños comerciantes

El tema de la falta de monedas sigue siendo un problema sin solución para pequeños comercios que deben hacer malabares para conseguir cambio.

Con la Ley de Redondeo sobre sus espaldas, los comercios deben apelar "a la buena voluntad" de los clientes a quienes se les ofrece caramelos o aspirinas en lugar de monedas.

La creciente escase z incluso obligó a muchos kioscos a dejar de vender cigarrillos, ya que para tal producto era necesario un continuo cambio del que no disponían, ni disponen. Otros, en tanto, deben pedirle cambio a chiperos, canillitas, a los que cobran el estacionamiento medido e incluso a los "cuidamotos" que abundan en la ciudad.

A principios de año, se había anunciado a nivel nacional la habilitación de una caja en una sucursal bancaria dependiente del Banco Nación para entregar monedas a quienes las necesiten. Jamás llegó tal beneficio en Formosa.

Además, el tema de la falta de monedas también provoca inconvenientes principalmente a usuarios del transporte urbano de pasajeros, quienes la mayoría de las veces no cuentan con el cambio exacto para costear el pasaje. Normalmente, les permiten el paso al micro, con la promesa de entregarles luego el vuelto, pero si esto lo olvida el pasajero ese cambio queda para el chofer del colectivo.

Algunas versiones principalmente en la red Internet, advierten que no habría monedas porque el valor del metal con que están hechas sería hoy superior al valor nominal que contienen, por lo que estarían siendo fundidas para enajenar el metal.

Si bien el Banco Central ha volcado al mercado mucho dinero metálico, la escasez sigue presente y complica tanto a clientes como a comercios, en un panorama que no parece que va a solucionarse en corto tiempo.

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