La falta de memoria hacia los Tartaglia

Desde el gobierno provincial nadie se comunicó tras el anuncio de Jorge de que se iba a crear un equipo de especialistas. Se teme que la causa judicial por la búsqueda de la joven desaparecida y su hijo quede en la nada.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) recibió desde un laboratorio de Estados Unidos las conclusiones de la muestra de sangre que la familia Tartaglia se había realizado a fines de 2008 para que ayuden en la búsqueda de la desaparecida santarroseña Lucía Tartaglia y de su hijo o hija que habría sido apropiado por los represores que la tuvieron en cautiverio durante la última dictadura militar. El informe fue recibido hace pocos días y la familia fue avisada de la recepción por los antropólogos de la entidad de forma personal. Ese ADN se comparará ahora con restos hallados de víctimas del Terrorismo de Estado que todavía faltan identificar.

Olvido.

La muestra de sangre a los familiares había sido tomada luego que la Secretaría de Derechos Humanos tuviera cajoneado durante un año el trámite y no se les avisara a los parientes de la desaparecida pampeana que debían someterse al análisis, que lo realizaba el EAAF. Los parientes de Lucía se enteraron recién de esa posibilidad en octubre de 2008 cuando dos antropólogas llegaron a la ciudad para dar una charla. Entonces estalló el escándalo en el que la hermana de Lucía, Graciela Tartaglia, acusó a los responsables de la Secretaría, su titular Rubén Funes y el director Oscar Gatica, de haberlos "traicionado" y de inacción. Los funcionarios se llamaron a silencio y durante un mes sus cargos estuvieron en vilo y sobrevoló el pedido de renuncia por parte del gobernador Oscar Mario Jorge, aunque finalmente fueron confirmados en sus puestos a fin de año. Entretanto, el 6 de enero falleció la madre de Lucía, María López de Tartaglia, luego de años de buscar a su hija y su nieto.

Sin novedades.

Mientras el trámite de la muestra de sangre para poder avanzar con el ADN e intentar la identificación de Lucía avanzan, por ahora no hubo novedades desde la Gobernación en cuanto a la ayuda prometida a la familia después de que estallara el escándalo con la Secretaría de DDHH.

Jorge prometió ayudar a los parientes de la víctima santarroseña, los acompañó a reunirse con funcionarios de la Secretaría nacional de DDHH y hasta anunció que iba a conformar un equipo de especialistas para impulsar la búsqueda de la joven desaparecida en 1979.

Pero después de más de tres meses de producido el anuncio público, por el momento no hubo ningún llamado desde la oficina del gobernador hacia la familia y no se sabe si se puso en marcha el proyecto. Los Tartaglia dejaron en claro en todo momento que no quieren trabajar más con Funes ni Gatica después del trato por demás desprolijo que le dispensaron a la familia.

La causa.

Por lo pronto, tampoco se sabe cómo va a continuar el caso judicial que tiene en manos el juez federal porteño Norberto Oyarbide por el que se intenta determinar el nacimiento del hijo o hija de Lucía Tartaglia en el hospital Militar de Capital Federal a comienzos de 1979. Durante 2008 se convocó a testigos a instancias de la Secretaría provincial de DDHH, pero después no hubo mayores avances.

Es más, los familiares temen que la causa pueda quedar paralizada ante la inacción de la Secretaría luego de la denuncia por su inacción. Por ahora, el caso Tartaglia parecería no estar entre los planes del gobierno: en el resumen del trabajo anual que cada área de gobierno entregó a la Legislatura provincial y a los medios de comunicación de la provincia junto con el discurso del gobernador Jorge en la apertura de las sesiones para 2009, en el apartado referido a la Secretaría de DDHH no hubo ninguna mención al expediente judicial abierto para determinar el destino de Lucía y su hijo o hija.

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