Por falta de médicos colapsó la terapia intensiva del Central

Ocurrió el fin de semana. Debido al déficit de profesionales no se pueden habilitar más camas. Pasa lo mismo en otros hospitales.
Durante este fin de semana, la capacidad del servicio de terapia intensiva del Hospital Central estuvo colmada. De hecho, según informaron desde la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros), el sábado ingresó un paciente que tuvo que ser atendido en el pasillo del cuarto piso del edificio (donde funciona esa área específica) hasta que media mañana quedó desocupada una de las camas y se lo pudo reubicar.

Tanto los gremios de la salud, como los directivos y médicos coinciden en señalar que la situación en el lugar es difícil debido a la falta de médicos. El déficit de profesionales traba la posibilidad de habilitar mayor cantidad de camas para asistir a las personas que llegan en condiciones delicadas.

En la terapia intensiva del hospital trabajan por día dos médicos. Cada uno tiene a su cargo un total de 8 camas, según lo que indica una normativa del Ministerio de Salud de la Nación. Durante la presencia de gripe A en la provincia se abrieron ocho camas más en el servicio para hacerle frente a la pandemia.

Si bien la circulación del virus no es tan marcada como hace algunos meses atrás, las camas siguen estando, pero no pueden habilitarse para otro tipo de internaciones porque no hay médicos especializados que se encarguen de asistirlas.

Para solucionar el inconveniente, hace dos semanas, el hospital pidió médicos con experiencia para terapia intensiva a través de los diarios. A su vez, según indicó el director del Central, José Ascar, se convocó a los jefes de ese servicio y a los médicos para que ellos también fueran los encargados de buscar profesionales idóneos para manejar pacientes en estado crítico.

"Además estamos haciendo las gestiones con el Ministerio de Salud (de la provincia) para que se puedan utilizar los cargos vacantes por jubilación. De esta manera, el personal que ingrese lo hará en planta permanente", sostuvo Ascar.

Fuera de lo que se vivió este fin de semana, el panorama que reina en la terapia intensiva del Central no es alentador.

"Habitualmente existe una demanda altísima de camas porque se trata de un hospital de alta complejidad. Pero a esto hay que sumarle que es el único centro de traumatología de Mendoza, es decir que cualquier politraumatismo, causado por accidentes, por ejemplo, sí o sí pasa por el Central", enfatizó personal hospitalario del lugar, que prefirió no dar a conocer su nombre.

En definitiva, "el servicio se satura, y dos médicos no pueden atender más de 16 camas porque no se estaría brindando la atención adecuada", agregó esa misma persona.

Para Ascar, el hecho de que el sistema de terapia intensiva esté desfasado con respecto a la cantidad de demanda diaria se debe a dos causas bien precisas.

"Una de las razones es que la población aumenta constantemente, pero el número de camas no. Por otro lado, muchas de las camas están ocupadas por pacientes mutualizados, no solamente porque las obras sociales se desentienden de algunos casos, sino también porque cuando la persona llega accidentada hay que operarla y luego no se la puede mover porque corre riesgo", explicó Ascar.

Es por eso que los profesionales aseguran que la necesidad de disponer de mayor cantidad de camas y médicos con experiencia es inminente. "Esto se requiere para dar respuesta a lo que socialmente está pasando: mayor cantidad de accidentes y hechos causados por violencia social, que incluyen heridas por armas blancas o de fuego", indicó el director del Central.

Aunque en el servicio de terapia intensiva también se atienden otro tipo de patologías, que sólo pueden resolverse con el equipo médico del Central. En la lista aparecen las cirugías de cerebro de urgencia, cirugías torácicas de urgencia, lesiones de arteria y venas (causadas por armas blancas o de fuego), cirugías cardiovasculares de urgencia o fracturas complejas.

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