Falta de financiamiento, aumento de energía, costos y retraso en reintegros preocupan al sector vitivinícola

El escaso financiamiento disponible, sumado al aumento de energía y de costos, y al retraso en los reintegros de exportaciones y de devolución del IVA, se han convertido en las preocupaciones centrales del sector vitivinícola, en un contexto de crisis internacional.
Los datos surgen de una serie de entrevistas entre empresarios del sector, realizada por Día a Día del Vino, cuyos resultados fueron publicados por Área del Vino, empresa de comunicación que integra a bodegueros, ejecutivos, productores agrícolas, proveedores de maquinarias, insumos y servicios, profesionales, estudiantes y entidades.

Según este trabajo, el retraso en los recuperos del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y los reintegros a los derechos de exportación, en algunos casos, exceden los seis meses como mínimo.

El sector estima "9 millones de dólares y 8 millones de pesos en reintegros, y más de 9 millones en devolución del IVA; este dinero corresponde aproximadamente a 45 bodegas", de acuerdo con lo señalado por el presidente de Bodegas de Argentina, Ángel Vespa. El dirigente reclamó esta situación ante el titular de la Administración Nacional de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray.

"Según la AFIP ellos han estado y están trabajando normalmente y el retraso se debe a irregularidades por parte de las empresas y no por ellos", explicó Vespa. No obstante, remarcó que "atendieron" el pedido del sector y recibieron un listado con el CUIT de todos los establecimientos perjudicados para que revean la situación de cada una de ellas.

"En un par de días vamos a tener una respuesta", confirmó el titular de Bodegas de Argentina. Pero no solo los reintegros preocupan al sector vitivinícola, sino también los aumentos en los insumos, costos y energía, situación que lleva a las bodegas a trabajar "jugando con los márgenes de ganancias" que les quedan, sin aumentar la producción.

En el caso del aumento de la energía, algunas bodegas advirtieron que comparando el período de vendimia 2008 vs. 2009 la diferencia fue del 150 por ciento. Sumado a ello, el incremento del precio de insumos y de costos en general redujo el margen de ganancia de las bodegas, que no se ven lejos de tener que trasladar "inevitablemente" estos aumentos al precio del vino al consumidor.

Pero por si todo fuera poco, la escasez de financiamiento complica aún más al sector, debido a que solo consiguen créditos a tasas de hasta 35 por ciento anual, según el estudio publicado por Área del Vino. Todo sumado ha perjudicado la competitividad de las bodegas argentinas, en un mercado lleno de incertidumbre por la crisis financiera internacional.

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