Falta finalizar un 20 por ciento de las obras hidráulicas contra inundaciones

Falta finalizar un 20 por ciento de las obras hidráulicas contra inundaciones

Ya culminaron 47 de las 58 que están previstas en el plan Maestro de trabajos, con una inversión de 203 millones de pesos. Aseguran que está todo casi listo para inaugurar los aliviadores de 31 y 143

Con la llegada de la primavera ya asomando en el horizonte, las lluvias que traiga el ingreso del aire cálido y húmedo a nuestra región serán las primeras pruebas de fuste para dos de los principales ejes del mega-plan hidráulico que se inició hace casi un lustro, después de las trágicas inundaciones del 2 de abril de 2013. De acuerdo con fuentes oficiales, es inminente la inauguración de los aliviadores de las avenidas 31 y 143, que evitarán el ingreso de grandes caudales de agua pluvial al casco histórico platense. Pero aún falta terminar casi el 20 por ciento de los trabajos del plan maestro proyectado para la Ciudad.

Según el área de Hidráulica bonaerense, que gestiona con financiación nacional los proyectos, “el derivador de la avenida 31 tiene todas sus etapas terminadas, excepto por una interferencia con un gasoducto que lo cruza a la altura de la calle 35, que se terminará de resolver este mes” adelantaron en la dependencia: “el caso del derivador 143, que también corresponde a la cuenca El Gato, está finalizado en sus cinco etapas y resta resolver alguna interferencia para que quede habilitado”.

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YA FINALIZARON 47 DE 58 OBRAS

Estos avances, sumados a los que se realizaron en el ensanchamiento del arroyo El Gato, permitirán obtener las primeras evaluaciones de cómo será el escurrimiento de la Ciudad ante grandes precipitaciones; los funcionarios provinciales aseguran que ya se finalizaron 47 de las 58 obras que preveía el “Plan Maestro de la Región Capital”, con una inversión de 203 millones de dólares.

“Antes de fin de año van a estar finalizadas las obras en todas sus etapas, tanto en la intervención del arroyo El Gato propiamente dicho, en el revestimiento del canal, como en los derivadores de las calles 143 y de la calle 131. Solamente resta concluir la intervención del Gato en las etapas III, IV y V, que abarcan desde las vías del ferrocarril Roca hasta el camino Centenario” precisa Mario Gschaider, director provincial de Infraestructura Hidráulica.

Gschaider advierte que “esto se complementa con la resolución de la intervención en el gasoducto en la etapa III del aliviador de 131, y con la ampliación del puente de diagonal 74, pronto a ser finalizado. Son las cinco etapas y obras en trámite para completar el primer tramo de la Región Capital, vinculado con la cuenca del arroyo El Gato”.

En Hidráulica enumeran que se está trabajando, con un fuerte porcentaje de avance, en las cuencas y cauces de los arroyos El Gato, Maldonado, Rodríguez, Don Carlos, Carnaval y Martín; los derivadores de avenidas 31 y 143; los desagües pluviales en las cuencas Zoológico y Watzerborn, el Barrio Universitario de Berisso -vecino de la sede regional de la UTN-, y Villa Dietri –Ensenada-.

Aclaran que en El Gato restan finalizar las etapas III, IV, V y XII –que contempla el puente de diagonal 74, camino a Punta Lara- y que en el Maldonado quedan en el debe todavía tres obras complementarias, todas viales: los puentes de avenida 90, calle 6 y calle 117. “Están en proyecto y se prevé que se liciten este año” señalan.

Entre todas las obras mencionadas, después de la ampliación del Gato, que recibe el 70 por ciento de los desagües del área urbana platense, asoma como uno de los más relevantes el canal derivador que corre bajo la rambla de la avenida de Circunvalación, y empalma con el entubamiento del arroyo Regimiento a la altura de 31 y 70.

“El conducto de 2,60 metros de diámetro que ingresaba a la Ciudad por el sur del casco va a volcarse antes en otro conducto, que tiene diez metros de lado, con lo que se amplía notablemente la capacidad para trasladar los excedentes de agua y se disminuye la probabilidad de inundaciones” explica Luis Caruso, director de Hidráulica local. El aliviador, concretamente, tiene una doble celda de hormigón armado, cada una con 5 metros de anchura y 3 de altura.

“Existen dificultades con algunos tramos del Maldonado y obstáculos para las obras de zona Norte”

Los aliviadores de 31 y 143 evitarán el ingreso de grandes caudales de agua al casco histórico

Durante la semana que pasó, en ocasión de supervisar la colocación de las vigas del segundo carril en el nuevo puente del camino Centenario sobre el arroyo El Gato, el subsecretario de Infraestructura Hidráulica provincial, Luis Giménez destacó que “ésta es una de las siete cuencas en las cuales la Provincia está invirtiendo para llevar adelante las soluciones de infraestructura que fueron demandadas hace años; confiamos en que esto les va a dar seguridad a los vecinos de La Plata”.

Mario Gschaider explicó que “se trata de un puente importante desde el punto de vista de la conectividad, y también desde la capacidad de evacuación que tiene el Arroyo El Gato, ya que elimina un cuello de botella. Las vigas que se colocaron miden 25 metros, conformando una luz total de 50 metros de margen a margen”.

El ensanchamiento del curso de agua implicó la relocalización de casi 400 familias que vivían en asentamientos de la ribera, un proceso que está en su recta final. La semana pasada, se entregaron dieciséis viviendas y sólo quedan por terminar treinta, por lo que en el ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos provincial y el Instituto de la Vivienda estiman que la última entrega será el mes que viene.

Giménez subrayó que además de las obras troncales “se está ejecutando un programa de trabajos complementarios por un total de 22 millones de dólares, lo que le dará mayor seguridad al drenaje de la cuenca”.

AVANCES Y ESTANCAMIENTOS

“En las asambleas tratamos una amplia agenda de protección contra las inundaciones, que por supuesto incluye en un lugar central las obras, y en ese sentido aceptamos que hay un avance importante, sobre todo en la cuenca del Gato; pero también hay algunas dificultades y omisiones, cosas que no vemos que estén previstas y sobre las que se esté trabajando” sentencia Luciano Pugliese, integrante y referente de los grupos autoconvocados que se formaron luego del fatídico 2 de abril de 2013: “por ejemplo, existen dificultades con algunos tramos del Maldonado, y obstáculos para finalizar algunas de las obras de la zona Norte”.

“Los avances son esperados y bienvenidos, pero hay que entender que son sobre obras estructurales, cursos principales, y no estamos logrando prever y hablar de las redes secundarias que conducen el agua hasta esos ejes” explica el vecino: “no parece estarse previendo una vasta tarea que hay que hacer, no hay partidas en el presupuesto ni proyectos ejecutivos para ello, y así la reducción de anegamientos es relativa. Seguimos sin un plan maestro que integre el conjunto de acciones, y que nos permita saber de qué escenarios nos protegen estas obras y qué vamos a hacer cuando queden sobrepasadas. Si existe, no lo conocemos y eso que lo hemos requerido incluso ante la Justicia”.

“LA RED DE ALERTA NO FUNCIONA”

“Parece haber quedado en segundo plano lo no estructural, cómo se va actuar en los casos en que no haya obra que logre mitigar los efectos de una lluvia extraordinaria, que tarde o temprano se va a dar” dice Pugliese: “la Comuna tiene una red de alerta hidrometeorológica, pero creemos que no funciona; quedó patente en mayo de 2018 en los arroyos Maldonado y Regimiento. Si no, se hubiera podido prever que, con 90 mm caídos en una hora, el agua iba a entrar en muchas casas, pero no, sólo se dijo que al otro día iba a haber sol. Eso es desamparo. La renuncia de Pablo Romanazzi en la CIC nos agrega una porción de incertidumbre adicional, porque estaba impulsando un trabajo con los municipios para implementar un sistema consistente de alerta temprana ante inundaciones, y al momento en que se formalizó la iniciativa se alejó, por lo que todo quedó en una especie de limbo”.

“La tercera gran ‘pata’ de la cuestión es la agenda urbana” advirtió el referente de los autoconvocados: “cómo crece y se extiende la Ciudad, cómo será el futuro código de planeamiento, si se van a preservar zonas de bañados, si las grandes superficies comerciales e industriales van a almacenar agua. Hace falta prever zonas para grandes reservorios, evitar nuevas ocupaciones a la vera de los arroyos, y saber qué se va a hacer con las 4 mil hectáreas de invernáculos que son como si el suelo estuviera asfaltado”.

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