"La falta de decisión política para luchar contra la corrupción hace que hoy tengamos una nueva ley de nocturnidad"

Martín Deppeler se refirió a la nueva ley de nocturnidad impulsada y llevada a cabo por el Gobierno de Scioli.
"La falta de decisión política para luchar contra la corrupción hace que hoy tengamos una nueva ley de nocturnidad que priva de ciertas libertades de los ciudadanos, y no es nuevo que un gobierno impulse una medida de maquillaje de estas características Es recordado el intento fallido del entonces Gobernador Duhalde que impulso una ley similar en el año 1996 la cual fracaso estrepitosamente, donde se intentaba imponer una medida restrictiva de la nocturnidad, siendo los resultados en gran medida contraproducentes a los buscados con la norma. Uno y otros gobiernos nos tienen acostumbrados a querer tapar grandes flagelos con medidas mediáticas que no resuelven los problemas sino que en muchos casos las agravan. No son necesarias las medidas mágicas manifestadas con grandes anuncios para combatir la violencia y la inseguridad, hace solo falta cumplir y hacer cumplir las leyes. No es cierto que se necesiten normas más duras, las normas están, están para ser usadas, pero mientras se haga caso omiso a la ley ninguna norma nueva vendrá a hacer lo que las anteriores no han hecho por no ser cumplidas. Los hechos de inseguridad y violencia solo serán corregidos si se empieza atacando la corrupción, si el Estado cumple y hace cumplir las normas, si la Justicia actúa como debe y si las fuerzas de seguridad se desempeñan en pos de salvaguardar los derechos de los ciudadanos. Es la corrupción la que se encarga de desviar las conductas de las personas haciendo prevalecer los negocios personales en detrimento de las libertades individuales como la de restringir la libertad de acción de quienes habitan la provincia. La incapacidad de quienes deben cumplir sus funciones pone en vilo la seguridad e integridad de las personas. Y con respecto a la limitación del horario de la nocturnidad es querer tapar el bosque con el árbol, se dicta esta normal pero nada se dice y se hace del tráfico y consumo de drogas, de la posible connivencia entre locales bailables, funcionarios y las fuerzas públicas. Es el Estado quien tiene la capacidad de ejercer el Poder de Policía y con sus inspectores controlar las habilitaciones de los locales, controlar la prohibición de venta de bebidas alcohólicas a menores, la Policía la que debe custodiar las calles conjuntamente con las fuerzas de seguridad municipales, son los dueños de los locales bailables los que deben controlar el no ingreso de menores, es la Justicia de Faltas y los fueron pertinentes, la que debe actuar ante el incumplimiento de las normas, y no los simples ciudadanos pagar por la impericia de quienes desempeñan funciones para las que han sigo elegido por el pueblo o designados por el Estado. Por esto, hasta que un gobierno no tenga la firme voluntad de desenquistar la corrupción en los diferentes ámbitos y organismos que de ella dependen, la inseguridad nos seguirá acorralando día a día y esta clase de medidas solo servirán para ser titulares de un diario, haciéndonos victimas de cada vez más violencia. La inseguridad y la falta de respeto hacia los otros no es causa del horario en que se puede o no salir a bailar, sino es una cuestión de educación que el propio estado esta vedando a la sociedad. Por eso desde el pueblo debemos proponer medidas concretas, coherentes y sin que haya que medir costos políticos, porque si siguen los funcionarios midiéndolos, los que deberán pagar los peores costos serán el pueblo. Que quien no esté o no se sienta capacitado para luchar contra la corrupción tome conciencia para lo que fue elegido y haga todo de cuanto el dependa para el fiel cumplimiento y defensa de las normas que hagan a la seguridad y que el pueblo no sea más, víctima de los malos gobiernos."

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