Fallo contra el pago inmediato de ajustes en las jubilaciones

Contradice una resolución que emitió en octubre otra Sala de la misma Cámara.
La Sala I de la Cámara de Seguridad Social rechazó el pedido de un jubilado para que se le aplique en forma inmediata, por vía cautelar, el aumento fijado por la Corte Suprema en el caso Badaro. Hace pocas semanas, la Sala II de la misma Cámara había ordenado lo contrario.

De esta manera, los jubilados que hayan hecho o inicien una demanda similar se enfrentan ante una encrucijada: si el recurso recae en el Sala II tienen la suerte de que le reajusten en forma inmediata la jubilación y si le toca la Sala I deberán esperar a que finalice el juicio, lo que demora varios años.

Falta conocer la posición que adopte la Sala III. En ese caso, según la postura que adopte, las chances serán de 2 a 1 en una u otra alternativa.

Finalmente, por las apelaciones cruzadas, los casos irán a la Corte Suprema de Justicia y deberá ser el Alto Tribunal el que resuelva la doctrina definitiva de la Justicia.

Como anticipó Clarín al conocerse el fallo de la Sala II (caso Capa), la aplicación de la medida cautelar significa que la ANSeS, apele o no el fallo, debe reajustar el haber del jubilado mientras prosigue el juicio por las diferencias que se adeuden.

Por el fallo Badaro, los haberes previsionales, entre enero de 2002 y diciembre de 2006 deben ajustarse un 88,3%, siguiendo la evolución de los índices de salarios.

En ese lapso la ANSeS otorgó solo dos aumentos generales: del 10% en septiembre de 2004 para los que ganaban menos de $ 1.000 y el 11% en junio de 2006 para todos los jubilados. La diferencia, según los casos, implica una ajuste de hasta el 54,5% ó 69,9%, según la fecha de jubilación.

Se estima que hay alrededor de un millón de jubilados y pensionados que cobran menos de lo que surgiría si se les aplicara el mismo ajuste que el ordenado por la Justicia en favor de Badaro.

En el fallo Capa, en la decisión de los jueces pesó la edad del jubilado, "la posibilidad de no hallarse con vida cuando la justicia le reconozca la integridad de su preciado derecho alimentario", y "los derechos humanos a la subsistencia, a la salud, a la alimentación, a la satisfacción de sus necesidades básicas, en definitiva, a su calidad de vida digna".

En cambio, en el caso "Diaco, José María", los jueces de la Sala I argumentaron para rechazar el pedido que el jubilado está cobrando su jubilación por lo que no existiría un riesgo alimentario. Además, agregaron que en este tipo de casos los jueces deben actuar con "especial prudencia", dado que el dictado de una medida cautelar puede resultar un anticipo del fallo formal de la causa.

En lo que va de este año ingresaron más de 80.000 demandas de jubilados a los juzgados de primera instancia de la Seguridad Social, en su gran mayoría pidiendo el ajuste Badaro. Así se calcula que 2009 concluirá con unos 100.000 reclamos, el doble de las 52.606 que ingresaron en 2008. Además, se estima que hay más de 140.000 expedientes en trámite en los 10 Juzgados de Primera Instancia, otros 10.000 en las tres Salas de la Cámara Nacional y 53.000 en ejecución.

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