Falleció el diputado Roberto Meyer

El representante de Castro Barros sufría una enfermedad terminal. Cumplía su su segundo mandato y tenía previsto postularse por la reelección.

Falleció ayer, a los 54 años, el vicepresidente 2º de la Legislatura y diputado provincial por el departamento Castro Barros, Roberto Miguel Meyer, quien cumplía su segundo mandato, se encontraba internado fuera de la Provincia. Su banca sería ocupada por Oscar Wilson Martinelli, suplente electo.

La noticia causó pesar generalizado en su departamento, y en las autoridades provinciales. El gobernador Luis Beder Herrera se mostró "consternado" por el deceso y elogió la "confianza que supo generar" como legislador.

La vicegobernadora Teresita Luna, anunció que la Legislatura "guardará duelo" mañana; y el intendente costeño Marcelo del Moral, su aliado político, anticipó que dictará duelo y también asueto el día del sepelio, que tendría lugar en Aminga o Anillaco.

El legislador, de 54 años, era candidato a la reelección en los comicios del 28 de junio por el bederista Frente del Pueblo que encabeza Javier Tineo.

Meyer terminaba en noviembre su segundo período consecutivo en la Legislatura provincial y era, en caso de acefalía, el tercer hombre en la vacancia del Ejecutivo, detrás de la vicegobernadora Teresita Luna y el vicepresidente 1º Sergio Casas.

Para la reelección contaba con el renovado apoyo del intendente costeño, Marcelo del Moral, ya que su segundo en la lista era el actual secretario de Obras Públicas del jefe comunal, Oscar Wilson Martinelli, quien también completaría su período que vence el 24 de noviembre, ya que es diputado suplente electo.

Meyer, natural de Aminga, vivía actualmente en Anillaco con su esposa, la odontóloga Elita Chumbita, y los dos hijos del matrimonio Facundo (veinteañero) y Lourdes (adolescente). Ayer los dos, junto a un grupo de amigos de su padre, habían partido de la vivienda familiar con lágrimas en los ojos.

La noticia se conoció en la capital riojana anoche, cerca de las 21, ya entrada la noche del sábado y fue rápidamente difundida. De bajo perfil, Meyer mostró maestría y conocimiento de la mecánica legislativa cuando le tocó dirigir las sesiones. Lo hizo con mano firme y logró el respeto de sus pares.

Los altibajos en el mal que lo aquejaba lo alejaban periódicamente de la Legislatura desde el año pasado, a la que volvía cada vez que su estado mejoraba.

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