La factura del alumbrado público

La ambición no es buena consejera y el manejo del poder no es simple para aquel que no tiene la experiencia suficiente para ocupar cargos eminentemente políticos.
Al frente de la Secretaría de Gobierno, Fernando Quezada ha demostrado escasa resolución de conflictos. Cuando Alberto Crespo lo nombró en la cartera política se pensó que su aporte tenía más que ver con cuestiones técnicas ya que en poco tiempo Quezada se ganó cierto prestigio entre los abogados del medio local. Y que los problemas sociales estarían a cargo de Oscar Claris, jefe de Gabinete multifuncional.

Así las cosas, uno de los primeros desafíos para el funcionario fue la aprobación del convenio eléctrico con Copelco. Hay que decir en principio que la participación del Concejo Deliberante de Cutral Co en la redacción del nuevo contrato fue fundamental mientras que el Concejo de Huincul tomó un proyecto prácticamente cerrado y que las incorporaciones que se quisieron hacer fueron imposibles porque el contrato con Cutral Co ya estaba firmado.

En ese marco, quien tuvo el poder de decidir cambios en el convenio fue el Ejecutivo de Huincul, representado por el secretario de Gobierno. Reunido con la consultora que redactó el contrato, decidió que en vez de cobrar un cargo fijo por el alumbrado público se haría de manera proporcional y se fijó un 12% para ese ítem.

Los usuarios de Cutral Co abonan 12 pesos cada uno mientras que aquellos que tienen farolas ornamentales pagan 7 pesos más por ese concepto. En Plaza Huincul se paga, desde este mes, el 12% del consumo. Para aquellos usuarios que apenas gastan 150 kilowatts será beneficioso porque el monto será exiguo pero a medida que aumentan los consumos las desproporciones se hacen evidentes.

Por ejemplo, un comercio que consume un monto final de 500 pesos estará pagando sesenta pesos de alumbrado público, por los mismos dos postes de luz que tuvo toda la vida y que siempre le costaron menos de diez pesos.

Pero en el caso de las escuelas, consumos que debe pagar el Estado provincial, la suma puede llegar hasta los tres mil pesos solamente en concepto de alumbrado público.

El dinero será recaudado por Copelco y luego entregado al municipio que así tendrá un aumento importante en sus montos a percibir. Muy probablemente la comuna no reciba un centavo, porque podrá compensar de esta manera la enorme deuda que tiene con la cooperativa, luego de pasar años sin pagar consumos propios. Es decir que entre los usuarios institucionales, los comerciales y los industriales pagarán la deuda que tiene el municipio por su propio consumo.

Aseguran desde Copelco que hubo gestiones para modificar esta decisión, pero que la respuesta fue terminante: facturen así porque eso lo decidió el Concejo.

Comentá la nota