"Las fáciles son para cualquiera".

Un Gallego auténtico disfruta de la reconstrucción del Rojo. Elogia el compromiso del plantel pero baja línea: "No puedo concebir que un jugador no tenga hambre".
En el último campeonato se discutió mucho sobre cuál era el tipo de fútbol que más le gustaba al argentino. ¿A vos cuál te gusta?

-El que se juegue bien. Sucede que a veces el técnico se encuentra con un equipo en el que no puede hacer eso. Y yo digo verdades, pero a veces atento contra el grupo. Lo hice después de perder con Lanús. Pero aprendimos la lección. Los jugadores ya me conocen, me retracté y este grupo está enchufado. Los refuerzos les hicieron bien: Vella es un muy buen pibe y Acevedo encajó bárbaro. Pero tenemos que cambiar como un 80%. Ni que hablar pensando en el promedio bajo, que está. Por ahora no quiero que los jugadores piensen en eso, pero yo lo tengo en cuenta. Confío en que si me traen tres jugadores más vamos a hacer un buen campeonato. Y eso es cuando peleás arriba.

-¿Cómo imaginás el debut en el Apertura?

-Al revés de como empecé, ja. Aquél fue un día negro... Ahora tenemos que prepararlos mentalmente para la lucha que será Independiente en este torneo. Tengo que traer jugadores que cumplan con lo que quiero, pero que jueguen bien, que gambeteen, que armen jugadas. Cuando era suplente, yo le quería ganar al tipo que era titular. Y acá está sucediendo algo similar. Hay pibes que no vinieron de paseo a Necochea, vinieron a ganarse un puesto, saben que pueden hacerlo y qué puesto es.

-Por ejemplo.

-Kruspzky, Galeano y la Avispa (Velázquez). Ya saben que yo no estoy casado con nadie. El único que tenía su lugar era Rolfi, pero porque me había hecho 12 goles, el resto no... Por suerte hay algunos que quieren triunfar y esos son bienvenidos. Yo no puedo concebir que un jugador no tenga hambre. Cuando yo jugaba, vivía de los premios pero porque ganaba siempre, y el resto lo guardaba. Y ahora veo que acá la van a pelear todos.

-¿Cómo armás un buen equipo?

-¡Qué sé yo! Me gusta un buen arquero; un central rápido que solucione los problemas de la defensa, que resuelva, esté atento y tenga voz de mando. No es fácil conseguirlo. El 5 tiene que ser un caudillo, que grite, que lo respeten, que le den la pelota. Ahora lo tengo a Acevedo: es muy difícil que erre pases, pero hay que enseñarle otras cosas, ja. "Jugué un poquito ahí", lo cargo siempre. Y en mi equipo ideal tengo un 9 que sea goleador. Mi caso fue Silvera en el Independiente campeón: siempre estaba ahí. Estamos buscando uno así.

-Ya que hablás de refuerzos... ¿Por qué vuelve Mareque?

-En el 1-5 de Lanús actué como si fuera jugador, me encabroné y al único que no le di otra chance fue a él. Y me quedó ahí. No sé, quería probar a otros y no me fue bien, lo reconozco. Es un buen marcador: si tenés que salir a buscar otro, no hay. Y si tengo que armar un equipo para los próximos cinco meses, como me pasa ahora, debo traer a los que están en su mejor momento.

-¿Un equipo por cinco meses?

-Y, hay que hacer un colchón de puntos. Para pelear el campeonato hay que traer tres jugadores más. Y ya sabemos a quién. Hay que tener paciencia. Independiente va a ser duro.

-¿Qué premisa debe respetar un equipo tuyo?

-Que juegue. En el campeonato pasado sólo ante Tigre lo hicimos y porque a ellos les faltaban varios. Quiero llegar al área rival con cuatro o cinco. Tampoco pude volcarme con un mismo equipo tres fechas, y fue mi culpa.

-Pero tomaste un plantel anímicamente flaco...

-Ah, sí, estaban muertos... En Necochea no tienen adónde ir, les hablo y les meto cada una... A algunos les cae mal cuando les grito y si lo hago les saco confianza. Yo me pongo mal a veces con las críticas de la prensa, pero después pienso y sé que tienen razón: jugábamos muy mal.

-Como en el 0-5 contra Banfield, por ejemplo.

-Eso fue algo descabellado. No teníamos control de nada. Fue peor que contra Lanús, no tenían reacción. Y a mí se me escaparon alguuunas palabras... Pero ya está, ahora los tengo que tener motivados.

-¿Cómo?

-Les dije que todos eran responsables y que tenían revancha. Les dije que tenían que tener un compromiso moral con Independiente y con la gente, no con Gallego... Además, no me gusta cuando aparece la agresividad en los hinchas. No quiero que eso se repita. Porque aunque yo me salvo, sufro: hay pibes que no tienen ni idea de que les quieren pegar. les falta esa picardía...

-Sabías lo que te esperaba. ¿Por qué volviste?

-Ya me iba a ir a Arabia, pero me agarró nostalgia. A veces la plata no alcanza... Decís "mirá lo que voy a ganar", pero cuando hacés la valijita, ¡papito! Y así empecé a mirar a Independiente. Hacía bastante que tendría que haber vuelto.

-¿Y qué pasó?

-Hablé con Comparada y Julio decía que no era mi momento.

-¿Y éste sí lo era?

-Preguntale a Julio, ja. El otro día me decían: "Vos siempre te metés en las difíciles". Y las fáciles son para cualquiera. Pero ojo: ¿sabés lo que es si te toca campeonar y que los pibes te vengan a abrazar? No es orgullo, pero tal vez muchos de los chicos pensaron: "Si no venía este negro tal vez no me ponían más". Ahora me siento más convencido.

-Soñemos que sos campeón, ¿te quedás a jugar la copa?

-Tengo contrato hasta diciembre y opción a otro año. Pero falta... Me quiero quedar porque es impresionante la gente que tiene Independiente y cuando el equipo anda bien llena en todos lados... Si me quedo en un lugar es por el proyecto. De los ocho chicos que traje a la pretemporada, tienen que quedar seis para el futuro, pero necesito que me los banquen. Me gustan los juveniles atrevidos y con proyección. Pero tienen que despegar.

-¿Cómo?

-Dándoles rodaje. A Depetris lo puse cuando íbamos 0-3 contra Estudiantes y eso no lo puedo hacer más. Estoy curtido, tengo que tener memoria y no mandarme más cagadas. Tendría que haberme encerrado con los jugadores.

-En vez de despotricar tanto...

-Sí, me pasó a pesar de que tengo experiencia, pero no las voy a volver a hacer.

-Pusineri te hizo ganar un campeonato y ahora, en las primeras pruebas, no lo pusiste de titular. ¿No va a tener lugar?

-Vino Acevedo pero tal vez juegan juntos. Si Lucas hace una buena pretemporada, va a pelear el puesto. Si yo lo pedí a Acevedo, va a jugar, pero aún no sé con quién al lado. Ahora está el pibe Godoy. Pero te aclaro: si Acevedo juega mal, lo saco también.

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