¿Fábricas tomadas en los Estados Unidos?

Una constructora de aberturas fue tomada por su personal, mayormente hispano, tras anunciar su cierre, en lo que puede convertirse en un preludio de los próximos conflictos sociales en el país
La fábrica, Republic Windows and Doors, dejó de funcionar abruptamente la semana pasada, luego de que el Bank of America desistió de seguir financiando sus operaciones.

Desde entonces, unos 200 de sus 240 trabajadores se han estado turnando en la ocupación de la planta y dicen que no se irán hasta que no reciban garantías de que se les pagará una indemnización y las vacaciones que tienen acumuladas.

La disputa refleja el malestar que hay en torno a la disponibilidad que tiene el gobierno para asistir a las corporaciones pero no a la gente común.

"Este es un caso muy sencillo, en blanco y negro, que todo el mundo puede entender", expresó James Thindwa, director ejecutivo de Jobs With Justice (Trabajos Con Justicia), una coalición nacional de sindicatos, grupos comunitarios y otras organizaciones.

Grupos de entre 50 y 60 trabajadores mantienen tomada la planta las 24 horas del día, con turnos de ocho horas.

El sindicato asigna algunos empleados para que limpien la empresa y se aseguren de que es un sitio seguro. Otros aceptan donaciones de comida que les llegan a la puerta.

Muchos permanecen afuera de la planta, donde colgaron una enorme bandera de Estados Unidos, algunos de ellos alrededor de una fogata armada en un cubo de basura.

La protesta, que recibió el apoyo del presidente electo Barack Obama, del gobernador del estado de Illinois Rod Blagojevich y de dirigentes de los derechos civiles, generó otro fenómeno: dio a los sindicatos, que han estado perdiendo afiliados y fuerza por años, la oportunidad de demostrar que todavía siguen vigentes.

"Espero que este sea el comienzo de un movimiento de resistencia en serio", comentó Leah Fried, del Sindicato de Trabajadores de la Electricidad Unidos, que representa a los empleados de Republic.

Dirigentes de Jobs With Justice dicen que llegó la hora de volver a usar una táctica que no se emplea mucho desde hace tiempo, los "sit-in", o manifestaciones y ocupaciones pacíficas.

Los trabajadores dicen que la empresa violó las leyes porque no les dio una notificación de 60 días.

La firma difundió un comunicado detallando la secuencia de acontecimientos y de sus negociaciones con Bank of America.

Dijo que en octubre le presentó al banco un plan para una "reducción ordenada" de sus operaciones, que culminaría con la suspensión de la producción en enero del 2009.

Republic indicó que el 25 de noviembre le pidió a Bank of America permiso para pagar por las vacaciones de sus empleados y que el banco "rechazó" la solicitud el día siguiente.

"La compañía quería pagar, pero no se le permitió hacerlo, según las instrucciones del banco", dijo Tom Figel, de la firma Lake Effect Communications.

Las leyes permiten a una empresa suspender sus operaciones sin dar los avisos requeridos bajo ciertas circunstancias, como, por ejemplo, si otra empresa que es su única fuente de ingresos deja de funcionar, indicó Mark Johnson, presidente de Erisa Benefits Consulting de Grapevine, Texas, quien dijo no estar al tanto de lo que sucede con Republic.

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