La fábrica de suspensiones

En el último mes, el ajuste llegó a grandes y pequeños establecimientos con sus variantes de despidos, suspensiones o reducción de horas extras. Los números sindicales, las explicaciones empresarias, la minimización oficial.
El Gobierno habla de “hechos puntuales”, de “pasar esta etapa”, esperar hasta marzo y a que Barack Obama tome el timón de la principal economía del mundo. Sin embargo, empresarios y sindicalistas no coinciden y encendieron alertas rojos por el impacto local del crack mundial. Un relevamiento de Crítica de la Argentina pudo constatar 21.000 trabajadores afectados en el último mes por distintas variantes de ajuste: despidos, suspensiones. o reducción de horas extra. Hay ,además, establecimientos fabriles que adelantaron las vacaciones de sus planteles completos.Para la economía general, la secuencia es conocida: a más incertidumbre laboral, menos consumo de cualquier tipo.

Las industrias responsables de la expansión económica de los últimos años son hoy las que más sufren el crack internacional. En las listas de despidos y suspensiones figuran las fábricas de autos y autopartes, metalúrgicas y siderúrgicas, curtiembres, talleres textiles, frigoríficos, y la industria de la madera.

El terremoto financiero global castigó a las exportadoras, con un descenso drástico de los pedidos y también de sus precios. Y aquellas firmas que compiten con manufacturas extranjeras, en particular las de vestimenta, soportan más importación a precio de remate. El Gobierno dice que la situación no es tan desastrosa y negocia empresa por empresa para cuidar el empleo. A todas les pide lo mismo: aguantar hasta marzo y reacomodar la gente.

Los analistas del mercado laboral sostienen que las principales víctimas de la crisis fueron los trabajadores en “negro”, que apenas figuran en las estadísticas oficiales y que constituyen la primera variable de ajuste de las empresas que los contratan. El escenario se presenta particularmente sombrío en el interior del país, donde tiene más preponderancia el trabajo no registrado y las pequeñas y medianas empresas son más débiles que en los grandes centros urbanos.

En el Ministerio de Trabajo ya hay registros de pedidos empresarios del procedimiento preventivo de crisis (PPC), un mecanismo instaurado en 2002 que pueden solicitar las empresas que se consideren en riesgo de quebranto antes de aplicar las cesantías. Debe fundamentar las causas de las cesantías con la apertura de sus libros contables. En la negociación la cartera laboral está facultada a ofrecer, una vez verificada la situación de crisis, un subsidio para abonar parte de los salarios del personal.

En los últimos días la CGT se debatió entre dos posturas ante una posible avalancha de desvinculaciones. Mientras un sector planteó pedirle al Gobierno la vuelta de la doble indemnización, otro, capitaneado por el secretario adjunto de la central y dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Juan Belén, sugirió reclamar la formación de un fideicomiso de emergencia para dotar al Ejecutivo de más fondos para subsidiar los salarios de las empresas en problemas.

Es que la UOM y el sindicato de mecánicos (SMATA) figuran al tope de los sectores con situaciones de riesgo. De acuerdo a un relevamiento hecho por Crítica de la Argentina, el siguiente es el cuadro de situación.

lIndustria automotriz: General Motors anunció el despido de 436 operarios de su planta de Rosario. Tras negociar con el sindicato, Mercedes Benz aceptó mantener a 580 trabajadores cuyos puestos estaban en riesgo ante el freno dispuesto por la compañía en la apertura de un tercer turno de producción.

En Ford se cortaron las horas extras y mantuvieron en suspenso la apertura de un segundo turno. La fábrica de camiones Iveco suspendió el jueves y viernes a 350 empleados de Córdoba. Renault arranca hoy un plan de suspensiones sobre 1.000 de sus 1.400 operarios durante diez días hasta fin de año. Volkswagen cortó las horas extras y suspendió a los 230 trabajadores del cuarto turno, que se desempeñan sábados, domingos y feriados, según explicaron en SMATA.

Los suspendidos de la industria automotriz cobran entre 70 y 75% de sus salarios habituales.

Las autopartistas acusaron también un bajón de hasta 30% en la demanda. La fábrica de mazos de cables Lear, en General Pacheco, pidió el PPC por no tener tarea suficiente para sus 500 trabajadores. Mitra, de Avellaneda, despidió a 20 operarios y sufrió una huelga del SMATA que frenó la medida por el momento. Mientras que Yazaky, que provee a Toyota de mazos de cables, dio a conocer su intención de trasladar su producción a Uruguay. Otras adelantaron vacaciones.

* Metalúrgicas: Acindar adelantó vacaciones para todo el personal de sus ocho plantas por paradas en su producción. Es un caso paradigmático por tratarse de un proveedor de la industria, el agro y la construcción. “Les estamos pidiendo a las empresas trabajar juntos para evitar despidos. La idea es agotar todas las instancias y reacomodar a la gente”, contó el secretario de organización de la UOM, Antonio Cattáneo.

* Curtiembres: el jefe del Sindicato de Obreros Curtidores de Capital y Gran Buenos Aires, Walter Correa, calculó que llegan a 1.200 los despidos en todo el país. Las empresas Ottawa (Lanús), Toredo (Brandsen), Wini y Espósito, ambas de Avellaneda, pidieron el procedimiento de crisis. Las cesantías se concentraron en Capital y Gran Buenos Aires (500) y en las localidades santafesinas de Esperanza y Las Toscas (700).

* Textiles: los talleres son víctimas de la baja en la demanda interna, pero más de las crecientes importaciones de países que vieron cerrados sus mercados externos habituales. El jefe de la Asociación Obrera Textil (AOT), Jorge Lobais, estimó que “entre suspensiones y vacaciones adelantadas hay más de 2.000 trabajadores afectados en todo el país”. También en este caso los empleados cobran el 70% de sus salarios. Para frenar una situación más crítica el sector le pidió al Gobierno la ampliación de las licencias sobre las importaciones. El dirigente indicó que algunas empresas de renombre, como TN & Platex, suspendieron personal en todas sus plantas. En la compañía que manejan los hermanos Karagozian prefirieron no hacer comentarios.

* Frigoríficos: en el sindicato nacional de la industria de la carne dijeron no tener registro aún de despidos, pero advirtieron que la profundidad de la crisis hará necesaria una intervención más fuerte de parte del Gobierno que la hecha durante el conflicto con el campo. “En esa oportunidad el Ministerio de Trabajo tuvo que pagar un subsidio de 600 pesos para 23.000 trabajadores. Ahora puede ser un poco más grave”, indicó el jefe del gremio, José Fantini.

La filial Capital y Gran Buenos Aires del gremio, que conduce Silvio Etchehún, fue más dramática al indicar que los efectos de la debacle financiera afectaron “en diferente grado a 14.616 en forma directa”. Según el gremio, los problemas van desde la paralización de las plantas hasta el pago de la garantía horaria (el mínimo consagrado por el convenio colectivo cuando no hay producción), el adelanto de vacaciones, suspensiones y retiros voluntarios, despidos.

* Industrias del interior: Las suspensiones en el sector textil, y la reducción de extras en el sector de la madera, es lo más notable, en particular en Formosa. “En Corrientes las fábricas de hilados de algodón venden la mitad de lo que producen, y los aserraderos tienen sus mercados externos cerrados”, contó Ricardo Khayat, titular de la UIA de Chaco. El índice de demanda laboral que elabora el Consejo Económico del Chaco registró una baja de 14% en septiembre respecto del mes anterior.

Servicios en alerta

En el rubro de servicios, el panorama es igual de desolador. La Asociación Bancaria denunció 1.200 “despidos encubiertos” bajo la modalidad de retiros voluntarios. El martes levantó un paro previsto para el día siguiente, ante la intervención del Ministerio de Trabajo que dictó la conciliación obligatoria. El sector gastronómico vive una merma en sus ventas. De los 4.500 restaurantes registrados en Capital, más de la mitad ya experimentó un derrumbe en su facturación mensual. Se rescindieron contratos laborales y no se emplearon a trabajadores temporales. En el comercio, todavía no hay temor a despidos masivos. Según fuentes de la Federación Argentina de Empleados de Comercio, el gremio llegó a un acuerdo tácito con las empresas para que no despidan ni suspendan personal a cambio de no iniciar reclamos de paritarias.

Para el Gobierno, hay que ver qué hace Obama y aguantar hasta marzo

El Gobierno busca minimizar la ola de despidos y suspensiones. La viceministra de Trabajo, Noemí Rial, afirmó que son “suficientes” las herramientas que tiene el Gobierno para enfrentar el rebote de la crisis financiera mundial, al tiempo que se mostró en contra de la reapertura de paritarias a fin de este año. Y para el Jefe de Gabinete, Sergio Massa, las cesantías son “hechos puntuales”.

“Aparecen algunas situaciones a las que hay que prestarle debida atención”, agregó Massa. El funcionario agregó que hace dos meses que el Gobierno se reúne con empresarios para seguir la situación.

En Trabajo apuntan a pasar el verano. “Las herramientas que tiene el Ministerio son suficientes, pero no descartamos cualquier otro tipo de herramienta”, sostuvo la secretaria de la cartera laboral, quien remarcó que “es fundamental pasar esta etapa y ver si esto se reordena” hacia “febrero-marzo” de 2009.

En contacto con FM Milenium, Rial expresó que “lo que pase con (el presidente electo de los Estados Unidos, Barack) Obama, y la manera en que él encare sus primeros meses de gobierno, es sustantivo para saber si esta crisis puede ser rápidamente superada o si va a ser una crisis tan grave como algunos economistas plantean”.

Aseguró que “la caída del empleo en octubre ha sido ínfima” y completó que “todavía no hay un índice de desempleo que pueda moverse y superar los dos dígitos como pensamos siempre los argentinos; el parámetro es que se mantenga en 8,9 por ciento y continúe en un dígito”.

Sobre los pedidos de algunos gremios para reabrir la discusión por los salarios, indicó que “en este momento no se puede hablar de incremento salarial cuando ha habido un aumento en el año”.

“Y vamos tratar también de persuadirlos de que no abran la negociación colectiva quienes han tenido ya sus incrementos salariales, porque es fundamental pasar esta etapa y ver si esto se reordena”, explicó.

Consultada sobre las suspensiones de empleados en el rubro automotriz, dijo que ese sector “por supuesto está actuando por efecto reflejo de lo que está sucediendo en las grandes centrales”.

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