LA FABRICA LONGVIE DE PARANA FRENARIA SU PRODUCCION

Longvie Paraná fabrica termotanques y calefactores • La razón es la fuerte retracción en la demanda y afectaría a la totalidad de los 200 trabajadores • Según trascendió, la compañía negocia con los delegados sindicales una suspensión de la producción en la segunda mitad de diciembre y los primeros días de enero.
La recesión que afecta a la economía global mundial está sintiéndose con fuerza en la provincia, sobre todo en el sector industrial, que ya soporta la zozobra de los mercados que deriva en una acentuada retracción de la actividad.

Hace quince días, la firma Cartocor, especializada en la fabricación de cartón corrugado, del grupo Arcor, debió achicar su plantilla de personal debido a la caída en la demanda, de entre un 15 a un 20 %. El camino que eligió la firma fue un adelantamiento de vacaciones para su personal, según reveló el directivo de la firma, Mario Valente.

Ahora, el mismo camino podría seguir otro de los pesos pesados del Parque Industrial de Paraná, la firma Longvie, una fábrica de calefactores y termotanques, que cuenta con una dotación de 200 empleados. Según lo que trascendió, la compañía negocia con los delegados sindicales una suspensión de la producción en la segunda mitad de diciembre y los primeros días de enero.

• En picada

Ramon Leonhart, secretario general de la seccional local de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), explicó a EL DIARIO que hasta ahora la firma sólo mantuvo conversaciones a nivel de los delegados gremiales de planta, “pero con el sindicato todavía no hubo diálogo. De todos modos, no queresmos crear alarma. La empresa viene funcionando bien, ha hecho inversiones, pero soporta una caída de la demanda, producto de la crisis”.

“Formalmente, Longvie no habló todavía con el sindicato; solamente lo hizo con los delegados. De todos modos, yo estoy bien informado del tema. Se trata de un acuerdo que la empresa quiere establecer con los trabajadores por la retracción importante que hay en la comercialización. Pero sería sólo por unos días, a fin de año”, señaló.

Leonhart aseveró que la paralización de la producción no incidirá en el salario de bolsillo, aunque sí afectará el adicional por productividad.

“Pero está todavía en conversaciones. Falta un mes todavía para que se aplique, y en el medio pueden ocurrir cosas. Soy optimista de que la situación de crisis mejore”, evaluó.

La idea, amplió, es que el período de suspensión de actividades se prolongue luego con las vacaciones anuales de todo el personal, algo que ya se acordó 45 días atrás, y que darán comienzo el 9 de enero de 2009. “La empresa no quiere llegar a la suspensión de personal, sino logar todo vía acuerdos”, añadió el dirigente sindical.

Y dijo que “no hay que dramatizar la situación. Hay que transmitir tranquilidad y prudencia. El país hoy está en mejores condiciones para enfrentar crisis que en 2001.

Las fábricas están en pie, y han hecho inversiones, pero lo que pasa es que la crisis afecta”.

• Paliativos

Las complicaciones en Cartocor y Longvie se enmarcan en el panorama genera que atraviesan las empresas en la provincia, y de lo cual ya dio cuenta en un informe la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER). La entidad sostuvo que si la crisis no encuentra no encuentra un freno, una primera consecuencia será el impacto negativo en las dotaciones de personal.

Dos de los sectores más afectados, la industria frigorífico y la madera ya consiguieron que el Estado provincial gestione una línea de asistencia en subsidios a nivel nacional, a través del Ministerio de Trabajo, de modo de evitar despidos de trabajadores.

La gestión la realizó el director de Trabajo de Entre Ríos, Oscar Balla, quien aseveró que el beneficio podría alcanzar a unos 500 trabajadores de la industria frigorífica, y a aproximadamente 1.400 de la madera.

“La idea es que si las empresas presentan la documentación en término, en un plazo de diez días, en aproximadamente un mes se podría evaluar su situación en Trabajo, y analizar la viabilidad de otorgarles un subsidio. Aunque para eso deben presentar balances de los últimos dos años, y estar en regla en sus obligaciones tributarias y de personal”, aseguró Balla, en diálogo con EL DIARIO.

—¿Por qué la ayuda se reduce sólo a esos dos sectores?

—Por que son los sectores que plantearon problemas con su personal al Gobierno. Yo personalmente gestioné ante la Nación esta ayuda, trámite en el que contamos con el acompañamiento de la Federación de Trabajadores de la Industria Frigorífica.

—¿Cómo se instrumentará el beneficio?

—Es una ayuda económica que la Nación aporta por cada trabajador. Por ejemplo, si un empleado tiene un salario de 1.300 pesos, la Nación deposita en su cuenta 600 pesos, y el esto, lo deposita la empresa. Es un subsidio no reintegrable, que se extendería por un plazo de 3 a 6 meses.

—¿Qué requisitos exige a las empresas?

—Principalmente, que el trabajador esté en blanco. Y la empresa debe cumplir con una serie de requisitos, como los balances de los últimos dos años.

De acuerdo a lo que explicó el funcionario, las empresas recibirán un subsidio fijo por cada trabajador que poseen y el mismo se otorgará “con la condición de que no se suspenda ni se despida a personal”.

“Las empresas —añadió— deberán presentar los balances financieros de los últimos años para demostrar que están trabajando en forma correcta y deben brindar precisiones sobre los inconvenientes económicos por los que están atravesando”. (APF.Digital)

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