"Lo de Fabbiani me puso muy contento".

NEWELL'S / HERNAN BERNARDELLO: Conforme pero a la vez cauteloso con la punta, el volante suelta la euforia por el lado del gol de su ex compañero al Canalla.
No nos queremos engañar. Sabemos que podemos dar pelea pero también que esto recién empieza", reconoce Hernán Bernardello. El volante fue conductor del equipo que dio el batacazo de la fecha y se robó los flashes del regreso del campeón del Apertura a su casa. Sí, la Lepra ganó en la Bombonera y ahora, con puntaje ideal y un funcionamiento que invita a la ilusión, picó en punta en el Clausura.

-¿Por qué son candidatos en la segunda fecha?

-Eso es lo que dice la gente y la prensa. Nosotros sabemos que si seguimos así vamos a luchar hasta el final. Pero no nos volvemos locos. Esto recién empieza.

-¿Qué es lo que mostró el equipo?

-Se mantuvo una base que venía jugando bien con Gamboa y que hizo una gran pretemporada con Sensini. Estamos muy bien en lo físico y lo táctico.

Así de simples. Así de humildes son las palabras del Cabezón: no busca las detonaciones mediáticas, trata de mantenerse enfocado en los pequeños pasos que conducen a grandes objetivos. "Por ahí antes estábamos peleando por no jugar la Promoción y aprendimos que teníamos que ser protagonistas. No somos menos que nadie, pero hay que salir a ganarle a todos para demostrarlo", explica.

Cuando aparecía en Primera, en el 2006, de la mano de Pumpido, alternaba con el Pepi Zapata y Husain en el doble cinco. "Pero mi espejo es Bernardi", aclaraba entonces.

-¿Qué sentís al jugar con tu ídolo al lado?

-Un orgullo tremendo. Lo veía cuando iba de hincha a la cancha, cómo dejaba la vida en cada bola y empujaba al equipo. Siempre fue mi referente. Ahora lo disfruto como compañero y aprendo de él.

-Linda sociedad para parar a Riquelme...

-Sí, por suerte nos entedimos muy bien, por más que hayamos jugado sólo un par de partidos juntos. Pero con Lucas se hace fácil: siempre te habla y te ordena. Ojo, lo del sábado también se dio por cómo manejó la pelota el equipo, no sólo había que marcar.

-¿Se hace más fácil jugar con chicos que son viejos conocidos?

-Y, sí. Está bueno porque con Sperdutti hicimos juntos todas las Inferiores y es un jugador tremendo. Vangioni es un año más chico pero estuvimos juntos en la Reserva. Y yo jugaba con Lautaro Formica (hoy en Godoy Cruz), el hermano de Mauro. Sabíamos que él era diferente, con clase. Y todos sabemos que abajo hay recambio.

Cuando terminó el 2008 Bernardello parecía irse de Rosario vía Ezeiza. No sólo se habló de equipos del exterior, sino también de que había escala en la Selección del Diez. "Mancuso había hablado con Gamboa y yo me tenía que presentar el lunes después del final del Apertura. Pero hubo que definir con el triangular y se pinchó", cuenta sin perder las esperanzas de volver a ser citado. ¿Quiénes son los que él ve como rivales en el sueño? "Por ahí Gago es más de juego. Mascherano es el mejor que tenemos. Battaglia es impresionante, Ledesma, Ortigoza, Chaco Torres, Braña...", enumera.

Los pibes leprosos, jugadores e hinchas a la vez, tuvieron alegría doble el fin de semana. Por supuesto que el golpe en la Bombonera fue el que mejor se degustó, pero el domingo también trajo una sonrisa. "Lo del Gordo Fabbiani, la verdad que me puso muy contento. Más porque era un gol contra Central", asegura el Cabezón.

Ahora que Newell's fue "refundado", como explicó Guillermo Lorente, presidente tras los 14 años de gestión de Eduardo López, el clima cambió. Y eso también se siente dentro de la cancha. "Siempre los cambios son para bien. Los que lo decidieron fueron los hinchas y está a la vista. El estadio está como nuevo, la gente está como siempre, apoyando y no nos podemos quejar. Ahora tenemos que devolver lo que nos están brindando".

Comentá la nota